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lunes, 25 de septiembre de 2023 00:00h.

Todos los partidos políticos no quieren el poder para lo mismo - por Erasmo Quintana

 

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Todos los partidos políticos no quieren el poder para lo mismo - por Erasmo Quintana *

 

PP VOX
PP VOX

Hay un fenómeno que se está dando cada vez con mayor frecuencia cuando se celebran elecciones en nuestro país: el resurgir de las formaciones de ultraderecha representada por Vox, acompañada del Partido Popular, que lo mimetiza en todo lo que puede, como si se dijeran “Nosotros no vamos a ser menos”. Digno es de análisis sociológico que estas formaciones cuenten con tan importante predicamento en la sociedad; tanto, que es seguro reciben el contundente apoyo de las clases más adineradas, junto a esas más humildes y depauperadas, que son la mayoría. Cuánto desconocimiento reflejan, o despiste, en no saber lo que hacen, pues no son capaces de cuestionar el comportamiento de Vox y el Partido Popular cuando éstos han votado en contra de forma sistemática a todo lo que en el Congreso se ha propuesto por el Gobierno de coalición en beneficio de ellas mismas, para que pudieran hacer frente a la crisis de la mejor forma posible y, sobre todo, con dignidad.

POBRES
POBRES

A tenor de los recientes resultados en las urnas de todo el país, en el que se dio un revolcón histórico, motivado por lo que depositaron en las últimas elecciones municipales gran parte de esas clases que fueron atendidas y beneficiadas por las medidas del Gobierno, nos quedamos que no entendemos nada. Gente que se vio puesta en valor con las ayudas promulgadas, circunstancia totalmente contraria a lo que hizo Rajoy en la anterior crisis económica, y que, con redoble de tambores incluido, la hizo recaer con la mayor dureza en las clases más vulnerables y necesitadas, “democratizando” la recesión económica, problema que no recayó en las clases pudientes del país, aquellas que nunca supieron qué era “la crisis”.

BRIEVA
BRIEVA

Hemos vivido estos dos-tres últimos años una bajada económica de caballo como consecuencia de la pandemia del Coronavirus y paralizada la nación, que se vio confinada, con la totalidad de sus calles desiertas, mal al que se unió la invasión de Ucrania por la Rusia de Putin. Todas las medidas que tomó el Gobierno PSOE-UP para hacer frente a una pandemia totalmente desconocida por entonces, unido a una funesta guerra europea, fueron una a una rechazadas por los partidos de la extrema derecha de Vox y su aliado el Partido Popular, a los que seguían como corderitos los del partido Ciudadanos. Votaron en contra de todo, haciendo honor al histórico Conde de Romanones, que decía: “Díganme lo que proponen, que me opongo”. Descontando el último partido, al que han desaparecido del mapa político, a estos que nos muestran con claridad sus credenciales, representantes de las derechona más rancia, no se les ha pasado factura ninguna por ese impresentable comportamiento con un pueblo necesitado de lo más mínimo para hacer frente a tanto sobrevenido contratiempo.  

ROMANONES
ROMANONES

La verdad sea dicha, este caso lo estoy analizando porque no entra en mis entendederas. Cómo es posible que las clases más necesitadas de ayuda oficial le han dado el voto a los partidos que les negaron el pan y la sal. Esto me lleva a la conclusión de que muchos votantes lo hacen por aquellos aspirantes que les son simpáticos, que les caen bien, y dan la espalda a los políticos que les resultan antipáticos, sin tener en cuenta y poner en valor lo que cada uno hace. No analizan ni tienen en cuenta que no todos los partidos quieren el poder que les da las urnas para hacer lo mismo. Abunda, lamentablemente, los que solo buscan su particular bienestar económico, disfrutando de un buen sueldo, y por ahí me las den todas. El ejemplo lo tenemos en la última Corporación municipal de Las Palmas de Gran Canaria, en junio de 2019, la cual, en el primer acto oficial que se hizo fue la proposición del alcalde, Augusto Hidalgo (PSC), subir el sueldo a todos, oposición incluida, hasta un 46 %, lo cual fue aprobado por unanimidad. El pleno duró tan solo un minuto, cuarenta segundos

AUGUSTO HIDALGO
AUGUSTO HIDALGO

Es claro que la inmensa mayoría no procura ocupar un cargo público para ayudar o ser útil al ciudadano que está necesitado de lo más mínimo para una vida digna. Sus preocupaciones van por otra senda muy diferente: procurar que quienes se beneficien de su cargo público sean amigos a los que la vida les sonríe y no se privan de nada. Aquellos a los que las cosas les va de maravilla, por lo que les molesta que un vecino necesitado los importunen. Éstos harían bien en tomar como modelo al alcalde más votado de España, el galdense Teodoro Sosa (BNR-NC), al que adoran en su municipio. 51 concejales ha obtenido en tres legislaturas. Un indiscutible resultado ha sido el suyo: 19 concejales de 21 corporativos, mientras que el PSC-PSOE obtuvo 1, y Unidos por Gran Canaria, 1. La Mancomunidad del Norte, pues, ha votado nacionalismo progresista. Y el hundimiento del PSOE que no cesa, cada vez más evidente, pues en Gáldar quedó con uno, Guía con dos, y Agaete con tres. Los votos no se ganan sentados en los despachos, y el “vótenme a mí, que soy el más guapo”.

TEODORO SOSA
TEODORO SOSA

                                                                                           

* Gracias a Erasmo Quintana

ERASMO QUINTANA

 

mancheta ene 23