Drones contra la residencia o el centro de mando y control de Putin - por Joaquín Rábago

Recientes de Joaquín en La casa de mi tía

Drones contra la residencia o el centro de mando y control de Putin

Joaquín Rábago

Aunque Kiev lo ha negado como suele ser su costumbre, no parece que haya duda sobre la autoría material del lanzamiento de 91 drones contra una residencia del presidente ruso, la de Valdai.

 

https://www.instagram.com/p/DS27rpNDTtf/

Es difícil en cualquier caso que las fuerzas de Kiev hayan podido hacerlo sin el concurso de los servicios de inteligencia extranjeros, bien el MI6 británico, siempre muy activo en Ucrania, o la propia CIA, que parece muchas veces actuar por sucuenta, al margen, esto es, de la Casa Blanca.

Tampoco se sabe si el ataque se lanzó desde la propia Ucrania o desde algún lugar mucho más cercano. Hay quien habla deEstonia, el país de la jefa de la diplomacia europea, la rusófoba radical Kaja Kallas.

Pero hay algo aún más preocupante y es que, según ciertas informaciones, el área atacada no es sólo una de las residencias de Vladimir Putin sino que alberga en un búnker subterráneo un centro de mando y control de la Federación Rusa, es decir desde donde el Presidente y comandante en jefe de sus Fuerzas Armadas podría coordinar una respuesta en caso de ataque nuclear.

Si eso es así, sería el tercer ataque en 2025 contra elementos de la defensa estratégica de la Federación Rusa tras los llevados a cabo contra bombarderos de su tríada nuclear aparcados al aire libre en sus bases aéreas, como establece el acuerdo Start, y el que destruyó varios radares de alerta temprana en las localidades de Armavir y Orsk.

¿Es en cualquier caso de extrañar en estas circunstancias que, como denuncian nuestros medios, Rusia haya desplegado en Bielorrusia su sistema de misiles balísticos de alcance intermedio hipersónicos Oreshnik, con capacidad tanto convencional como nuclear?

BASES ORESHNIK EN BIELORRUSIA LA SEXTA

En el caso de que se confirmen las informaciones de que la residencia de Putin es también un centro de mando y control nuclear, como afirma, entre otros, el ex asesor de la presidencia ucraniana Oleksii Arestovych, hay que decir que alguien está jugando con fuego…con fuego nuclear.

La pregunta obligada es la de qué se perseguía con tan irresponsable ataque, que coincidió con la estancia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en Mar-a-Lago, para intentar convencer a Trump de que ofreciese a su país garantías de seguridad similares a las del artículo 5 de la OTAN.

ZELENSKI TRUMP

Se sabe que hay quienes a ambos lados del Atlántico no quieren que esa guerra termine pronto, y sobre todo que acabe con la ya prácticamente segura victoria rusa, y no saben ya qué hacer para prolongarla.

A este lado del océano, uno de los más radicales es sin duda el canciller federal alemán, Friedrich Merz, quien en su discurso de fin de año volvió a acusar a Moscú de continuar “su feroz guerra de agresión contra Ucrania”.

“El ataque ruso, dijo el político cristianodemócrata, es “parte de un plan dirigido contra toda Europa”. Y agregó: “También Alemania es objeto diariamente de actividades de espionaje, sabotaje y ciberataques” por parte de Rusia.

Merz ha relegado al mayor de los olvidos la ostpolitik de sus ya lejanos predecesores, los socialdemócratas Willy Brandt y Egon Bahr, además del liberal Walter Scheel, política que hizo posible la reunificación alemana, y ahora parece consumido sólo por un irracional resentimiento contra el país que más contribuyó a la derrota de la Alemania hitleriana. Y los medios le aplauden.

 

JOAQUÍN RÁBAGO