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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Europa parece sufrir un ataque de irracionalidad - por Joaquín Rábago

FR JR

Europa parece sufrir un ataque de irracionalidad

Joaquín Rábago

Según el jefe del Estado Mayor del Ejército francés, Fabien Mandon, el país debería estar dispuesto a “aceptar la pérdida de sus hijos”.

FABIEN MANDON
FABIEN MANDON

“Lo que nos falta es la fuerza anímica necesaria para sufrir y proteger  lo que tenemos”, dijo el general Mandon en una reciente reunión de alcaldes de todo el país. Declaraciones que provocaron una polémica nacional.

Para no ser menos, su homólogo británico, Richard Knighton, afirmó este mes de diciembre que, ante las crecientes amenazas rusas, el país necesita a más gente “dispuesta a luchar por la patria”.

RICHARD KNIGHTON
RICHARD KNIGHTON

“Hijos e hijas, colegas, veteranos, todos tienen un papel que desempeñar. Construir. Servir. Y si es necesario, luchar”, declaró Sir Richard.

“Todos los días, el Reino Unido sufre ciberataques rusos, y sabemos que agentes rusos intentan llevar a cabo sabotajes y han asesinado dentro de nuestras fronteras”, agregó el militar británico.

EUROPA PARECE HABER OLVIDADO YA LAS CARNICERÍAS DE LAS DOS GUERRAS DEL SIGLO XX
EUROPA PARECE HABER OLVIDADO YA LAS CARNICERÍAS DE LAS DOS GUERRAS DEL SIGLO XX

En otros tiempos, declaraciones como ésas estaban reservadas a los políticos, pero hoy ciertos militares se arrogan un papel que no les corresponde.

Claro que los políticos tampoco les van en zaga, y así todos los días los escuchamos hablar de interferencias rusas en los procesos electorales, de drones supuestamente rusos que entran en nuestro espacio aéreo, de periodistas tachados de putinistas sólo porque se atreven a decir que Ucrania perderá la guerra.

Por cierto, ¿fueron las interferencias rusas y no las de la Comisión Europea las que sirvieron para anular el resultado electoral del primer turno de las elecciones presidenciales rumanas, que había ganado un candidato considerado demasiado próximo a Moscú?

Todo parece dar igual últimamente. Da igual que el presidente ruso, Vladimir Putin, se comprometa formalmente a no atacar a ningún país de la OTAN si no es antes atacado y que se declare dispuesto a firmarlo por escrito.

Da igual porque todos parecen creer al todavía presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuyo mandato pronto hará dos años que caducó, cuando dice que Putin siempre miente y que sus promesas no tienen por tanto validez alguna.

Friedrich Merz, canciller federal alemán y ex directivo de BlackRock, fondo de inversiones con fuertes intereses en las empresas de armamento, quiere mientras tanto dotar a su país del mayor ejército europeo.

Con permiso, esto es, de Ucrania, que ambiciona, si es que le dejan, unas fuerzas armadas de nada menos que de 800.000 uniformados, que, al igual que el necesario armamento, pagarían por supuesto los europeos porque el país está en práctica bancarrota.

¿De dónde saldrían esos 800.000 militares si millones de ucranianos han huido al extranjero, bien a Europa occidental, bien a Rusia y los desertores se cuentan por decenas de miles? ¿Se nutriría ese ejército sólo de mercenarios?

El continente está sometido a un proceso de desindustrialización al que no es ajeno su decisión suicida de renunciar a la energía que antes llegaba barata de Rusia y que ahora ha de comprar mucho más cara a EEUU y otros países. 

Los Estados Unidos de Donald Trump no ocultan el desprecio que sienten por la UE, y lo mismo le pasa a la Rusia de Putin, a la que Europa ha decidido convertir en eterna enemiga, pues seguirá siéndolo aunque mañana mismo acabe la guerra de Ucrania,  según ha dicho algún político de ese país. La UE parece sufrir un ataque de irracionalidad.

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO
mancheta abril



 

 

 

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