La Casa Blanca de todas las corrupciones - por Joaquín Rábago
La Casa Blanca de todas las corrupciones
Por Joaquín Rábago
No es un fenómeno nuevo, pero su actual ocupante lo ha llevado a extremos sin precedentes, hasta el punto de que cabe hablar, sin exagerar, de la “Casa Blanca de todas las corrupciones”.
¿Cómo explicar , si no, los contratos adjudicados por distintas agencias del Gobierno —entre ellos el Pentágono, bajo el mando del indocumentado Pete Hegseth— o los préstamos multimillonarios concedidos a empresas en las que participan los hijos y los amigos del Presidente?
Está, por ejemplo, la Foundation Future Industries, también conocida como Foundation Robots, una “start-up” con sede en San Francisco que desarrolla robots humanoides tanto para la industria pesada como para la guerra y en la que Eric Trump, tercer hijo del Presidente, figura como “principal asesor estratégico”.
Sus robots humanoides ya se han probado en Ucrania, país convertido gracias a su presidente, Volodímir Zelenski, que presume además de ello, en un vasto campo de ensayo para nuevos sistemas de armamento.
¿Puede alguien pensar que, en estas circunstancias, exista un verdadero interés en poner fin a esa guerra, tan lucrativa para algunos, entre ellos el propio Zelenski y su entorno?
También está AAFS Infrastructure and Energy, que aspira a obtener una concesión para construir y explotar comercialmente un gasoducto entre Croacia y Bosnia y Herzegovina, país con apenas costa , hasta ahora totalmente dependiente del gas ruso, pero al que llegaría, desde una terminal en la isla croata de Krk gas natural licuado importado directamente de Estados Unidos.
La empresa está dirigida por Jesse Binnall, abogado muy vinculado al movimiento MAGA que defendió a Donald Trump en la demanda que le señalaba como responsable directo de los graves disturbios protagonizados el 6 de enero de 2021 en el Capitolio por sus partidarios, que se negaban reconocer la victoria de su rival demócrata, Joe Biden.
El acuerdo para la construcción de ese gasoducto conocido como “Interconexión Sur”, con una inversión estimada en 1.500 millones de dólares, ha sido criticado por la Comisión Europea por la falta de transparencia con que se llevó a cabo: se eludieron las licitaciones y se adjudicó el proyecto directamente a esa empresa privada estadounidense.
El acuerdo pone en riesgo, según la Comisión, la integración de Bosnia y Herzegovina en el mercado energético europeo además de los casi 1.000 millones en fondos de ayuda prometidos por Bruselas.
La criticada dependencia energética de Rusia se convierte en una dependencia también total del gas licuado estadounidense, mucho más lejano y caro que el ruso, pero eso no parece que importe cuando se trata de aislar a Rusia.
Mientras tanto, el yerno de Donald Trump, Jared Kushner, con su empresa Affinity Partners, de la que forma también parte su esposa, Ivanka, trata de hacer realidad un megaproyecto hotelero y urbanístico de lujo de 1.400 millones de dólares con el apoyo del Gobierno de Albania, pero que tropieza con fuerte oposición popular.
Así, miles de personas salieron a protestar el lunes de esta semana en las calles de Tirana contra ese proyecto, que supone la urbanización de varias hectáreas de la protegida franja costera de Vjosa-Narta y de la deshabitada isla adriática de Sazan. Claro que a Trump, a sus vástagos y, por lo que parece, también al presidente albanés, eso del medio ambiente les tiene sin cuidado. El dólar es lo único que les importa.