Histeria rusófoba por la participación de empresas alemanas en el "Davos" ruso - por Joaquín Rábago
Histeria rusófoba por la participación de empresas alemanas en el "Davos" ruso
Joaquín Rábago
La participación esta semana de políticos de Alternativa para Alemania en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, que algunos conocen como el “Davos ruso” en alusión al que se celebra anualmente en esa ciudad suiza, ha provocado una nueva reacción de histeria rusófoba en Berlín.
El presidente del comité de Servicios Secretos del Bundestag (Parlamento), Marc Henrichman, calificó los viajes a Rusia de políticos germanos de “muy arriesgados desde el punto de vista de la política de seguridad” del pais.
Es como si ese político cristianodemócrata temiera que los representantes de la ultraderecha nacionalista alemana pudieran volver de la antigua Leningrado convertidos en quintacolumnistas de Vladimir Putin.
Acontecimientos como ese foro internacional sirven para obtener informaciones confidenciales y para reclutar a futuros agentes, declaró Henrichman al diario económico Handelsblatt. Y agregó: esos viajes no son diplomacia de paz, sino que suponen “arrodillarse ante un criminal de guerra”.
No podía quedarse atrás Sebastian Fiedler, portavoz de Interior del partido socialdemócrata, según el cual es de sobra sabido que los servicios de inteligencia rusos “buscan establecer contactos con personas influyentes” de otros países, a las que tratan de sonsacar además información.
Para Konstantin von Notz, vicepresidente de Los Verdes, acaso el más rusófobo de todos los grupos políticos de este país, “Alternativa para Alemania (AfD) no representa los intereses alemanes, sino que trata de convertir a Alemania en una avanzadilla de Rusia”.
Las conexiones de AfD con todo tipo de dictaduras ha alcanzado desde hace ya tiempo “extremos preocupantes”, declaró el diputado ecobelicista.
Alternativa para Alemania, que lidera actualmente todas las encuestas sobre intención de voto, es, aparte de la Alianza Sahra Wagenknecht, que se quedó por sólo unas décimas fuera del Bundestag en las últimas elecciones, el único claramente a favor del diálogo diplomático con Rusia, lo que le ha provocado la enemiga del resto, que buscan incluso su prohibición.
Markus Frohnmeier, uno de los políticos que acudieron al foro de San Petersburgo declaró, sin embargo, a la agencia francesa AfP que su tarea no era otra que “mantener abiertos los canales de diálogo con Rusia en circunstancias tan difíciles “.
Se trata sobre todo, explicó, de “defender los intereses de las empresas alemanas presentes en Rusia y de ver cómo Alemania puede volver a garantizarse un suministro energético seguro a la vez que económico”. Algo en este momento imposible por el boicot europeo al gas y el petróleo rusos.
El presidente de la Cámara de Comercio Exterior Germanorrusa, Matthias Schepp, declaró a la agencia alemana DPA que Occidente no debe dejarle a Asia por mucho tiempo un gran mercado como es el ruso y un país tan rico en recursos naturales. Los chinos, por ejemplo, han creado allí solo en el primer trimestre del año 1.400 empresas.
Entre los alemanes que acuden este año al foro de San Petersburgo figuran Stefan Dürr, importante empresario del sector agropecuario, cuya filial rusa, Ekoniva, está representada en treinta y cinco regiones de ese país, y Thomas Bruch, presidente del grupo Globus, especializado en el comercio minorista. Según la Cámara de Comercio, en torno a 1.600 empresas alemanas desarrollan su actividad en Rusia.