FRANCIA: Por encima de todo aguantar, consigna de Macron - por Joaquín Rábago

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FRANCIA:

Por encima de todo aguantar, consigna de Macron

 Joaquín Rábago

Únicamente aguantar parece ser la consigna del pequeño Júpiter del Elíseo, Emmanuel Macron, sin que le importe aparentemente demasiado lo que le pase mientras tanto al país. 

MACRON JÚPITER TONANTE

Su nuevo jefe de Gobierno, el quinto desde que, el 9 de enero de 2024,  sustituyó a la impopular ex sociademócrata Elisabeth Borne por su propio correligionario Gabriel Attal, se llama Sébastian Lecornu.

SEBASTIEN 'LE CINQUIÈME' LECORNU

Éste, de 39 años, es el único ministro que ha estado en todos los gobiernos desde la elección de Macron en 2017 a la presidencia francesa, en el último gabinete como titular de Defensa.

Sin haber acabado sus estudios de Derecho, Lecornu no ha ejercido ninguna otra profesión que la política, a la que lleva dedicados ya casi  veinte años.

Sucede a François Bayrou, quien aguantó nueve meses en el Hôtel de Matignon, sede de la jefatura de Gobierno, hasta que, acosado por las protestas generales, perdió el voto de confianza en la Asamblea General.

Antes de despedirse, su ministro del Interior mandó a 80.000 policías armados hasta los dientes a reprimir las manifestaciones populares convocadas por el movimiento “Bloqueemos todo”.

ON BLOQUE TOUT FRANCIA SEPTIEMBRE 2025

Las fuerzas del orden detuvieron a cerca de medio milltar de personas,  más de la mitad de ellas en París, donde los manifestantes intentaron entrar en la estación del Norte.

“Bloqueemos todo” es un movimiento con fuerte apoyo sindical y organizado horizontalmente, es decir sin jerarquías ni líderes, un poco como ocurrió con los llamados “Chalecos amarillos” que casi paralizaron  el país el invierno de 2018/19.

ON BLOQUE TOUT

La protesta se dirige no tanto contra quien ocupa el Gobierno cuanto contra el propio Macron, al que todos acusan de aferrarse al poder y querer sólo acabar su mandato, pase lo que le pase a la nación.

Desde las anteriores elecciones, en las que  perdió la mayoría, Macron intenta apoyarse en una coalición de macronistas, republicanos de derechas y socialdemócratas.

Una casi imposible alianza a la que se ha encomendado sanear,  a costa sobre todo de las clases medias y populares, el presupuesto de un país que tiene una deuda astronómica de 3.400 millones de euros, el 113 por ciento de su PIB.

El nuevo jefe de Gobierno tendrá que lidiar no sólo con la situación económica y las protestas populares, que ven en él a un títere  manejado por el Elíseo, sino al mismo tiempo con la extrema derecha de Marine Le Pen y los socialistas,  que reclaman la jefatura del Gobierno.

Hay quien dice que si Macron ha elegido esta vez a Lecornu es sobre todo porque busca aprovechar sus buenos contactos con la Agrupación Nacional, el grupo más fuerte de la Asamblea y cuya líder, Le Pen, aspira a llegar al Elíseo 

Por su parte, la alianza de izquierdas “La Francia Insumisa”, de Jean-Luc Mélenchon, también con  aspiraciones presidenciales,  exige la dimisión inmediata de Macron, al que acusa de “pisotear todas las normas de una democracia”.  

MÉLENCHON

No es de extrañar que con el desorden que tiene en casa, Macron prefiera, como el también atribulado premier británico Keir Starmer, dedicar tiempo sobre todo a los asuntos de política internacional, especialmente a los  relacionados con la OTAN y la guerra de Ucrania. 

 

 

JOAQUÍN RÁBAGO