Alemania necesitará camioneros para el caso de guerra - por Joaquín Rábago
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Alemania necesitará camioneros para el caso de guerra
- por Joaquín Rábago
La histeria en torno a una posible guerra por Rusia, continuamente fomentada por el Gobierno y los medios de comunicación, alcanza cada vez a más sectores de la sociedad alemana.
Ya no sólo se trata de preparar a los hospitales para atender a numerosos heridos, sino que también el sector logístico expresa su preocupación por la falta de camioneros que podría producirse.
En caso de ataque ruso a algún país de la Europa del Este, hasta 300.000 conductores de vehículos pesados podrían verse repatriados, advierte el director de la Asociación Alemana de Logística, Dirk Engelhartdt.
“Necesitamos más mujeres al volante”, afirma Engelhardt, según el cual los camiones deben disponer de su propia ducha, de Wc y cocina”.
También sería conveniente recuperar a los chóferes ya jubilados, agrega. Y habría que eliminar el examen a los deben someterse los camioneros cada cinco años.
En caso de guerra, avisa Engelhardt, imposible llegar a los 400.000 camioneros necesarios, y no se podrá apoyar como sería necesario tanto a las Fuerzas Armadas como a los civiles.
Según Michael Wahl, responsable del tráfico internacional de la Confederación de Sindicatos, desde hace años, Alemania importa chóferes de países como Uzbekistán, Bielorrusia, Ucrania, Tayikistán, la India e incluso Zimbabue.
El problema, argumenta, son los bajos salarios del sector, los más bajos junto a los de la gastronomía. En Baviera, por ejemplo, el sueldo mensual medio es de 1.000 euros.
Cuanto más lejos se encuentra el país de origen del camionero, peores son las condiciones laborales donde trabaja.
Así, en muchos casos, la cabina se convierte en el alojamiento único del conductor, obligado a vivir hasta meses en su interior.
Y si el camionero exige que se le pague lo que se le debe por las horas pasadas al volante o que se mejoren sus condiciones laborales o salariales, se ve muchas veces en la calle, sin tener a dónde ir, critica el sindicalista.