QATAR: Con la presunta complicidad de EEUU, Israel dinamita todos los puentes - por Joaquín Rábago
Recientes de Joaquín en La casa de mi tía:
QATAR:
Con la presunta complicidad de EEUU, Israel dinamita todos los puentes
Joaquín Rábago
Con su tan alevoso como irresponsable intento de eliminar en la capital de Qatar, país aliado de EEUU, a la dirección Hamás, con la que negociaba un alto el fuego en Gaza, Israel ha roto todos los puentes.
https://www.youtube.com/watch?v=4c4BfcfXP2E
Como meses antes con Irán, el Gobierno de Benjamín Netanyahu utilizó como treta unas negociaciones, en las que el Gobierno qatarí oficiaba de de mediador, para lanzar su ataque, dinamitando así toda posibilidad de acuerdo.
La dirección de Hamás se había reunido en un edificio de Doha para analizar la última propuesta negociadora enviada por Washington, que era con seguridad la que deseaba Israel.
El presidente Donald Trump había amenazado poco antes con terribles consecuencias en el caso de que Hamás no aceptase el trágala, y los palestinos se habían mostrado dispuestos a estudiarla.
No les dio tiempo a quienes se encontraban en el edificio que Israel había elegido como blanco del ataque porque sobre él cayeron las pesadas bombas que habían transportado hasta allí quince cazas F-35 de su fuerza aérea..
El Gobierno de Washington se limitó a reconocer que Israel le había informado de la operación militar, no que Washington le hubiese dado antes luz verde para ella a Netanyahu.
Pero resulta impensable que los cazas israelíes atravesaran el espacio aéreo jordano y luego el saudí, ambos estrechos aliados de Washington, o alternativamente el de Siria e Irak, hasta llegar a Qatar sin llamar la atención de las bases que tiene EEUU en toda la zona, incluida la mayor de todas, la radicada en el propio Qatar.
El ataque israelí llevado a cabo en una zona residencial de Doha supone una flagrante violación del espacio aéreo y de la integridad territorial de Qatar, como denunciaron inmediatamente tanto ese Gobierno como el secretario general de la ONU, António Guterres.
La mayoría de los Gobiernos europeos tardaron, sin embargo, algún tiempo en expresar su repulsa. Parecían esperar a ver qué decía la Casa Blanca.
En conversación con los medios, la portavoz del Presidente afirmó con el mayor de los cinismos que el presidente Donald Trump deseaba la paz en Oriente Medio y que ahora se abría “una oportunidad”.
Menos gracia debió de hacerles lo ocurrido a los familiares de los rehenes israelíes aún vivos, que temen ahora más que nunca las represalias que pueda tomar Hamás contra sus seres queridos.
Por si algunos no lo habían aún entendido, al jefe del Gobierno israelí, Benjamín Netanyahu, no le ha interesado nunca lo que pueda pasarles a los rehenes. Sólo le preocupa su propia supervivencia política, para lo que está dispuesto a continuar la guerra todo lo que haga falta y a seguir provocando el caos en la región.
Con su última y criminal acción, Netanyahu ha puesto también en peligro, si es que no ha dinamitado definitivamente, algo que interesa sobre todo a Washington.
A saber, los llamados acuerdos de Abraham para la normalización de las relaciones entre Israel y los Estados árabes, que parecían ir por buen camino hasta el ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023.
Desde entonces, en su imposible deseo de acabar con Hamás y su afán de expansión colonial y militar por toda la zona, Israel ha cruzado impunemente todas las líneas rojas y nadie se fiará ya de su Gobierno.
Como tampoco se fiará nadie en adelante de lo que pueda acordar su principal cómplice, EEUU, con cualquier otro país con el que negocie. Me refiero, por ejemplo, al conflicto ucraniano.