Netanyahu sigue hablando de “bebés quemados vivos por Hamás” - por Joaquín Rábago

Netanyahu sigue hablando de “bebés quemados vivos por Hamás”

Joaquín Rábago

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sigue hablando de “bebés quemados vivos por Hamás” en la operación que ese grupo militante llevó a cabo contra Israel hace ahora tres años. 

NETANYAHU

“Han quemado vivo a niños delante de sus padres. ¡Qué monstruos!”, dijo quien no merece a su vez otro calificativo que ése  en el tercer aniversario de aquella espectacular acción que cambió para siempre a Israel.

El discurso de Netanyahu, no ha cambiado aunque un  equipo de investigación de la emisora qatarí Al Yazeera, que analizó cuidadosamente lo sucedido entonces, ha llegado a otra conclusión.

En lugar de bebés, en la casa del kibutz de Beeri se encontraban doce personas, que “con casi total seguridad fueron abatidos por el fuego de los propios soldados israelíes cuando éstos asaltaron ese edificio”.

Nadie ha podido aclarar a ciencia cierta cuántas de las 800 víctimas civiles de aquel drama fueron víctimas de los “terroristas” de Hamás y cuántos lo fueron en cambio del “fuego amigo” israelí.

Pero no importa, Netanyahu sigue con su propaganda, que por cierto reproducen acríticamente la mayoría de los medios alemanes, que estos días han ofrecido gran  espacio informativo a los testimonios de los familiares de las víctimas judías de entonces.

El atentado del 7 de octubre llevó a la dimisión del jefe del Estado Mayor israelí, Herzi Halewi, criticado por los fallos que posibilitaron aquel suceso.

Pero como declaró a los medios israelíes el también dimitido jefe de los servicios de información militar Aharon Haliwa, el atentado por sorpresa de Hamás no se debió solo a esos fallos, sino a algo “mucho más profundo”.

Algo que, según él, “se extendió durante años y que necesita una corrección urgente”.

Haliwa se refería concretamente al “beneficio” que Hamás tenía para Israel y se preguntó por las razones por las que Netanyahu había estado siempre interesado en que suplantase a la Autoridad Nacional Palestina.

NETANYAHU HAMÁS

Esta última gozaba de un cierto status internacional, del que carecía totalmente Hamás, calificado de “terrorista” y al que se podía por tanto combatir siempre “con  la espada”.

En cualquier caso, la población palestina necesitaba de cuando en cuando una “naqba” – como se denomina la expulsión violenta de cientos de miles de palestinos de sus hogares en 1948- para que “volvieran a sentir el  precio que había que pagar. En esa convulsa región no había otra salida”.

La operación genocida desatada por Israel en Gaza como respuesta al atentado del 7 de octubre obedecía, pues, al cálculo de los estrategas sionistas. 

Soldados israelíes revelan malos tratos y abusos a niños y adolescentes palestinos RTVE (2012)

Una operación en la que las mal llamadas “Fuerzas de Defensa” israelíes han dado ya muerte a más de 67.000 personas y herido a cerca de 170.000, en su mayoría, mujeres y niños, además de destruir totalmente más de 100.000 edificios, entre ellos hospitales, escuelas y lugares de oración.

Alrededor de dos millones de gazatíes se están viendo además obligados a concentrarse en una porción cada vez más pequeña de la franja de Gaza porque el 82 por ciento del territorio es una trampa mortal. Y hay quienes como la socióloga franco- israelí Eva Illouz se niegan aún a hablar de genocidio.

JOAQUÍN RÁBAGO