El sueño de Donald Trump cumplido: se adueña del petróleo venezolano - por Erasmo Quintana
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El sueño de Donald Trump cumplido: se adueña del petróleo venezolano
Erasmo Quintana
Los poderosos EEUU de América, con el psicópata narcisista que ese pueblo eligió, Donald Trump, han invadido la soberanía de un país sudamericano; su único fin era quedarse con una riqueza natural, que es el petróleo. Y, por favor, no me digan con seriedad que hay otros motivos. Con Cuba no ha sucedido, por ejemplo, y llevan decenios de años soportando un embargo económico, pero nunca han hecho lo mismo que a Venezuela. Para el imperialismo yanky no hay límites si tienen por medio intereses petrolíferos, cosa que no pueden enmascarar con vagos discursos de seguridad o de libertad. El fascismo usa esta palabra “libertad” con un significado muy sui generis, como entre nosotros, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que, en plena pandemia tomarse unas cañas era libertad, en cualquier terraza de Madrid.
Bombardear un país extranjero y capturar a su presidente y señora, es sencillamente un acto vandálico, terrorista, cosa que no se puede disimular con nada. Manos mal que ese nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, musumán de origen de la India, que no alcanza la cuarentena, ha llamado descarnadamente las cosas por su nombre, más allá de la retórica: “se ha violado el Derecho Internacional”. En efecto, estamos muy confundidos. ¿Qué hacemos con la dignidad y soberanía de los pueblos del mundo? EEUU, con el eufemismo de defender la democracia, se ha asaltado por la fuerza de las armas un derecho internacional. Ha sido una acción claramente imperialista, dejémonos de monsergas. De este modo, se les está poniendo muy duro a los países pertenecientes a la OTAN, comprobar que ésta no defiende la soberanía de los pueblos y su paz. Y la pregunta es: ¿habrá que salirse de la OTAN para dejar de ser cómplices del psicópata Trump? Importantes escrutadores del alma humana han visto en este ataque con nocturnidad y sorpresa a Venezuela donde fallecieron más de ochenta personas, el inicio de una era en la que quien manda en el mundo es el Imperio de la Ley del más fuerte.
Pergeñando estas líneas satisfaré una vieja añoranza mía de juventud, que ha sido siempre la clara transparencia de mis críticas de todo aquello que tiene que ver con la naturaleza y la dignidad de las personas. El psicópata disparatado éste, Trump, ha comprobado que hace lo que le da la real gana sin que tenga consecuencias inmediatas por parte del resto de naciones del mundo, y ahora que se ha adueñado de la gran riqueza que supone el petróleo venezolano, va por quedarse también con Groenlandia, la que se piensa en serio, que es territorio suyo. Tontea con el supuesto de que quiere comprar aquel asentamiento eternamente nevado, pero ya estamos a la espera de cualquier disparate que le dé por cometer sin que le tiemble el pulso. Con esta unilateralidad de tal demente, yo no sé dónde vamos a parar como ciudadanos del mundo que somos. Antiguamente se respetaba escrupulosamente el derecho de las naciones libres, inserto en el Derecho Internacional, por lo que era impensable esto que estamos viendo ahora.
EEUU reconoce que el Cártel de los Soles, supuestamente liderado por Maduro, no existe: NYT
La Justicia de EEUU que no tiene que ver con Donald Trump, está admitiendo en estos momentos que el tan cacareado Cártel de los Soles de Venezuela “no es un grupo real”. Se eliminan así muchas alusiones a dicha supuesta organización criminal en la imputación contra Maduro, al cual ya no sitúan como su líder, refiriéndose a ella como “un sistema de clientelismo”. Ésto nos recuerda mucho aquello que se dijo de las armas de destrucción masiva, coincidencia muy evidente para justificar asimismo, mintiendo, el ataque por USA a Irak que defendían Bush, Aznar y Tony Blair (el trío de Las Azores). Lo mismo está haciendo Trump con Venezuela.
En opinión de uno de los mejores parlamentarios actualtualmente, el diputado Gabriel Rufián (ERC), una primera reacción al conocerse lo del ataque armado de madrugada y por sorpresa de EEUU, ha sido condenarlo enérgicamente como una gravísima agresión militar contra el territorio y población venezolana. Mientras tanto, el New York Times, destaca en su portada que Donald Trump ha celebrado los acontecimientos como “una operación brillante”, referido al bombardeo nocturno a otro país soberano, como es Venezuela, que no es guerra, sino una agresión criminal pura y dura. Aquí, en nuestro país, la ministra de Defensa, Margarita Robles ha dicho, condenándola, como una agresión a Venezuela. Y que “fuera del Orden Jurídico Internacional, no hay actuaciones legítimas posibles”.
Para concluir, hacer referencia de las quisicosas que suelen ocurrir en esta singular piel de toro, que es España. Un sargento de la Guardia Civil insulta gravemente a las periodistas, la televisiva Intxaurrondo, y a la comentarista Santaolalla, señalándolas de Putas, Lameculos, Embusteras, Putas Sectarias, Suelta Violadores, Gilipollas, son solo alguna de las lindezas que un militar facha les dedica. Éste es, mis amigos y amigas, el cáncer que corroe a nuestro desgraciado país, España. Tipos como éste son los que se levantaron con armas de fuego militar contra sus propios hermanos en aquel aciago 18 de julio de 1936. Si estos tipos pudieran, repetían la misma barbarie asesina, pues el dictador militarote ya fallecido hace 50 años, su espíritu nazifascista sobrevuela todavía en los tejados, continuando vivo en esa parte del cuerpo hispano que lo disfrutó con toda clase de prebendas.
Erasmo Quintana