La UE se empeña en una guerra que rechazan cada vez más ucranianos - por Joaquín Rábago

UNIÓN EUROPEA UCRANIA:

La UE se empeña en una guerra que rechazan cada vez más ucranianos

Joaquín Rábago

Los líderes europeos se empeñan en continuar una guerra que no están en condiciones de financiar y que de la que tratan de escapar cada vez más ucranianos.

DESERTORES UCRANIANOS DW

Se habla de 300.000 deserciones de militares ucranianos en los últimos meses mientras que cerca de seis millones de ciudadanos han salido del país parcialmente invadido por Rusia.

Mientras tanto, la Comisión Europea y los principales gobiernos de la UE presionan, hasta ahora sin éxito, al Gobierno belga para que libere 140.000 millones de euros de activos rusos congelados en el banco Euroclear para seguir financiando la guerra de Ucrania.

l primer ministro belga, el flamenco Bart de Wever, se niega a ello a menos que el resto de los gobiernos le den garantías de que responderán colectivamente si el Kremlin presentase una demanda a Bruselas por disponer de un dinero que es propiedad de Rusia. 

BART DE WEBER

Los europeos hablan de dar con esos activos  un crédito a Ucrania  como adelanto por las reparaciones que tendría que pagar Rusia en caso de derrota, algo que, sin embargo, no va a suceder pese a toda la propaganda de Kiev y de Bruselas en sentido contrario.

El Estado ucraniano corre peligro de quedarse sin dinero en abril, y serán los ciudadanos europeos quienes tengan que sufragar con sus impuestos una guerra sobre la que nadie los ha consultado.

Los medios europeos, que habían aceptado hasta ahora acríticamente la propaganda de Kiev y de  la OTAN, comienzan  a cambiar poco a poco de discurso, y así empezamos a ver artículos más realistas.

Por ejemplo, la entrevista que publicaba el martes diario El País con el director del Instituto de Bruselas para la Geopolítica, Luuk van Middelaar, quien reconocía que “a lo máximo que aspira Europa es a un acuerdo menos malo para Ucrania”.

 

LUUK VAN MIDDELAAR

Por más que franceses, británicos y alemanes hablen de la “coalición de voluntarios” y de enviar a militares a Ucrania para garantizar su seguridad, lo cierto es que Europa carece de lo que los estadounidenses llaman “poder duro”, es decir de capacidad para imponer a otros por la fuerza su voluntad.

Incluso parecen haberse quedado, y esto todavía es más grave, sin “poder blando”, de lo que sólo pueden culparse a sí mismos por la total inoperancia de su diplomacia  y no sólo en el conflicto de Ucrania sino también en Oriente Medio.

Como escribe la agencia británica Reuters a propósito del conflicto ucraniano, Europa tendrá que aceptar una alianza más estrecha entre Estados Unidos, su tradicional protector, y Rusia, en la que los gobiernos europeos  ven sólo una amenaza a su seguridad.

Trump quiere llegar a un “acuerdo” con Rusia según la lógica de las grandes potencias, algo que son Estados Unidos y Rusia, pero que incomoda profundamente a los europeos.

Pero como dice la politóloga Claudia Major, del Instituto Alemán para Asuntos Internacionales y de Seguridad, citando una frase que le dijo Donald Trump al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski: Europa no tiene “cartas que jugar”.

 

CLAUDIA MAJOR
JOAQUÍN RÁBAGO