¿Qué voy a hacer el 24 de octubre?, Enrique Bethencourt
Yo, sin bajar en lo más mínimo mi apoyo a toda movilización de resistencia al ultraliberalismo, coincido con Enrique en su diagnóstico y su propuesta, aplicable tanto al ámbito educativo como al general. La brutal agresión neoliberal contra los de abajo, para que los ricos recuperen los privilegios perdidos, es la lucha de clases de siempre, pero con nuevas maneras. Es lógico que la resistencia adopte también otras modalidades, adecuadas a estos tiempos. Las huelgas han demostrado haber perdido su eficacia, por la sencilla razón de que la gente no las practica. Y las causas están claras: La demoníaca reforma laboral ha eliminado en la práctica el derecho a huelga, porque concede a las empresas total libertad para la represalia. Y la gente, acomodada -alienada- teme perder las migajas de nivel de vida que el capitalismo todavía le permite. Esa es la verdad, Las trabajadoras y los trabajadores han perdido su capacidad de lucha y no aceptan perder ni un día de salario ni mucho menos poner en riesgo su puesto de trabajo, por una huelga que, por otra parte, no garantiza en absoluto que el poder cambie de actitud.
Es evidente que en esta batalla, las clases trabajadoras deben buscar otras estrategias, porque la de los siglos pasados han perdido su vigencia.
http://latiradera.wordpress.com/2013/10/19/que-voy-a-hacer-el-24-de-octubre/