A Washington solo le falta declarar a Israel el 52 Estado de la Unión - por Joaquín Rábago

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A Washington solo le falta declarar a Israel el 52 Estado de la Unión

Joaquín Rábago

Es tal la complicidad de los Estados Unidos de América, tal el nivel de compenetración militar y política con Israel que ya solo hace falta declararlo el 52 Estado de la Unión.

Jamás Israel habría podido cometer tantos y tan nefandos crímenes desde su fundación en 1948 sin la ayuda que  le ha prestado en todo momento Estados Unidos.

TRUMP NETANYAHU

Ayuda tanto militar como financiera y firme apoyo también diplomático para impedir cualquier esfuerzo de la comunidad internacional capaz de poner coto a sus excesos.

Hay desde hace tiempo un debate en círculos políticos de Washington sobre si es el perro- EEUU- quien mueve la cola –Israel- o si la cola la que mueve al perro.

MARCO RUBIO APOYANDO AL GENOCIDA

Yo diría que da igual. Son dos Estados que se complementan: Israel maneja como quiere al Gobierno y al Congreso de EEUU mientras que Washington utiliza  al Estado judío  como ariete en defensa de sus intereses energéticos y geoestratégicos en Oriente Medio.

Con independencia de que sean demócratas o como ahora republicanos quien estén en la Casa Blanca, el Gobierno de Washington y los congresistas de ambos partidos condonan e incluso alientan,  como ocurre ahora con Donald Trump,  los crímenes de Israel.

Crímenes contra el derecho internacional humanitario, crímenes contra las leyes de la guerra, contra los convenios de Ginebra, crímenes contra todos los límites impuestos por la civilización a la brutalidad humana.

Sin la ayuda de  Estados Unidos y también, hay que decirlo, sin la de Alemania, su segundo proveedor de armas, el Estado judío no habría podido conseguir el arma atómica.

LA BOMBA ISRAELÍ ES GERMANOESTADOUNIDENSE

Sin los vetos de Washington en el Consejo de Seguridad de la ONU tampoco habría podido atacar tan impune como cobardemente al Líbano, a Siria, al Yemen o a Irán, este último, sin duda,  el mayor hueso de roer.

 Como ha vuelto a hacer ahora con ocasión del asesinato del activista trumpista Charlie Kirk, el jefe del Gobierno israelí, Benjamín Netanyahu, habla con frecuencia cínicamente de “la común defensa de la civilización judeocristiana”.

Y es cierto que el sionismo cuenta con el decidido apoyo de los cristianos evangélicos norteamericanos, muy activos en el poderoso lobby israelí de ese país.

Un sector muy importante de los evangélicos apoya al sionismo más radical en la creencia de que el retorno del pueblo judío a Tierra Santa y la fundación de Israel representarán un cumplimiento de las profecías bíblicas.

Profecías que culminarán con la segunda venida de Cristo a la Tierra para establecer su reino y juzgar a las naciones.

A diferencia de sus ultrarreligiosos y fanáticos ministros del Interior y de Finanzas, Netanyahu es un laico, lo cual no le impide utilizar cínicamente la religión para sus fines políticos. Lo mismo que hace ahora Donald Trump.

Lo que digo, ¿cuándo reconocerá por fin Estados Unidos a Israel como un nuevo Estado de la Unión? Israel está lejos, pero también lo están Hawái y Alaska. 

ISRAEL 52º ESTADO DE LA UNIÓN
JOAQUÍN RÁBAGO