
Ahora que, con terror, escuchamos voces que piden guerra en el Sáhara Occidental, para defender los derechos violentados por el genocida reino de Marruecos, con la complacencia de Francia, del gobierno espñol y del resto de las llamadas democracias occidentales, vale la pena recordar la figura del asesinado Bsiri, el precursor de la lucha del pueblo saharaui por su libertad. Un artículo de Javier Cortines, en KAOS EN LA RED, que se apoya en escritos de San Mao. Y yo, Chema Tante, creo que hay que repetir sin descanso que el estado español, esto que va quedando del imperio de Castilla, tiene un montón de deudas pendientes con la Historia. Y una de las más patéticas, vergonzosa, en un catálogo de abyectas vergüenzas, es el abandono del pueblo saharaui en las manos sangrientas del reino medieval absolutista y déspota de Marruecos. Honor y gloria a Basiri y, con él a toas las víctimas de las luchas populares por la autodeterminación.

Ojo, que esto no es producto de ninguna operación de propaganda palestina. Lo escribe un periodista israelí, como puede deducirse con facilidad de su propio nombre. El artículo de Gideon Levy que señala Julián Ayala en SIN PERMISO, en traducción de Enrique García, del original aparecido en HAARETZ, denuncia el asesinato perpetrado por las tropas israeliíes sobre un activista ya víctima de una agresión anterior que le había dejado sin piernas. Un crímen y una noble acción de un periodista honesto.
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