Comunicados

A ver si se enteran las bestias radicales fascistas. En este estado español, quienes tenemos concepciones distintas, estamos -o queremos hacerlo- confrontándolas en paz. Lo dijo Montse Bassa de ERC, lo dijo Oskar Matute, de Bildu, en el Congreso. Lo recordé yo, Chema Tante: creemos en el diálogo, en paz. Y también las víctimas del cruel terrorismo lo reconocen. El tuit de María Jauregui, hija de un asesinado por ETA a Oskar Matute, como nos cuenta EL PLURAL, es un canto de paz. Quienes no entiendan esto son los terroristas ahora.
En LA TIRADERA, Enrique Bethencourt clama su exasperación -que comparto, que compartimos tantas y tantos- ante la información aparecida en EL PAÍS, sobre la connivencia oficial con un sujeto deleznable, un asesino como Emilio Hellín, el asesino de Fueza Nueva. Enrique relaciona atinadamente este caso con el del otro asesino, sádico torturador tristemente conocido, José Matute, asesino -que se sepa- de Antonio González Ramos, culàble del delito de ser obrero comprometido; y con los otros asesinos desconocidos -por la indiferencia policial y gubernamental- de Bartolmé Garcia Lorenzo y Javier Fernández Quesada