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viernes, 26 de abril de 2024 10:00h.
olvidarse
Economía

De lo que la recuperación social y económica no puede olvidarse Vicenç Navarro en su blog y en PÚBLICO

FRASE NAVARRO

Como todos los buenso propósito formulados cuando se abrió el espanto de la crisis sanitario-económico-social de la covid-19 ya se han disuelto en el ansia por el beneficio que infecta esta "nueva normalidad", hay que volver con el guineo de que el neoliberalismo no proporciona ni empleo, ni bienestar, ni mucho menos felicidad a la gente. Sobre esto vuelve a escribirVicenç Navarro en este artículo que señala en el blog del autor y en PÚBLICO el coherente veterano militante socialista Antonio Aguado. Y yo, Chema Tante, remacho diciendo a los gobiernos de Canarias y del estado español que una actividad económica que no genera empleo ni digno ni suficiente y que produce malestar social no es tolerable. Que la solución para salir de esta crisis, no producida, sino multiplicada por la covid-19 tiene que venir de la acción pública. Que los gobiernos no pueden limitarse a apoyar unas actividades empresariales perniciosas y a rezar lo que sepan y puedan para ver si se escapa, más mal que bien. Todo cacumen sano sabe que es el momento, siempre lo has ido, pero ahora más todavía, de que los gobiernos entren en la vida empresarial. Ahí tienen que derivarse los recursos de la reconstrucción, no a apuntalar edificios empresariales  cuyo derrumbe arrastrará a toda la sociedad. Y hay que recordar a ambos gobiernos que están formados por entidades políticas que se llaman progresistas a sí mismas, pero que no hacen sino seguir las sendas marcadas por otros partidos neoliberales. De manera que a ver qué hacen.

Política

Años que no pueden olvidarse. La opinión de Chema Tante

La casualidad hace que los años de mandato del gobierno Rajoy coincidan prácticamente con los años naturales. No tiene mayor importancia, pero ayuda a organizar el análisis.Los dos años que lleva detentando el poder esta tropa malvada, 2012 y 2013, son años que no pueden olvidarse, como sin duda lo serán los próximos dos que, si no lo remediamos, nos tocará gemir bajo la bota ultraliberal. Y digo detentando con plena conciencia de la acepción de un término que a menudo se malinterpreta.