Firmas
la rabia y la impotencia de comprobar que se da la espalda a la idea de que "otro mundo es posible".
A las medianías no se las defiende en romería - por Paco Vega
Las gotas de agua se filtraban por el techo de caña y barro de la casa de la carretera de Teror, María Tejera miraba mientras Dionisio dormía. El liquido elemento adquiría formas inimaginables, la joven abrigaba a su amor, aunque fuera septiembre ya se notaba el frío a pocos kilómetros de Miraflor, afuera se escuchaba el ruido de los romeros que caminaban para ver a la virgen, la que los curas colgaron siglos antes de un pino para hacer creer a los pueblos originarios que había sido una aparición mariana, uno de los muchos montajes de esa entidad criminal de indígenas, cómplice directa del genocidio franquista en el golpe de estado.
A un banquete se sientan los tiranos, pero cuando la mano ensangrentada hunden en el manjar, del mártir muerto surge una luz que les aterra, flores grandes como una cruz súbito surgen y huyen, rojo el hocico y pavoridos a sus negras entrañas los tiranos.
José Martí – Banquete de tiranos