
Chris Hedghes en SCHEERPOST y REBELIÓN publicaba en junio pasado un alegato contra la justicia que persigue a campeones de la libertad como Julian Assange. Y Federico Aguilera Klink lo recupoera por su oportunidad en relación con lo que pasa en este estado español en el que jjusticia es lenta y parcial, por tanto, no es justicia. Lo comento yo, Chema Tante

Badre Alam Khan, en COUNTERCURRENTS, Marcelo Cordova en LA TERCERA o Susan González en YALE NEWS, reflexionan desde un texto de Frank M. Snowden, sobre que la pandemia de la Covid-19 es una consecuencia de las políticas neoliberales. Y yo, Chema Tante, insistiré en que las y los covidiotas que se niegan a reconocer esta verdad irrebatible y se parestan a recomenzar la actividad económica, social y vital, en cuanto afloje un punto la arremetida vírica, están manteniendo el ecocidio y el genocidio. Como dice Federico aguilera Klink, al recomendar toda esta información, Snowden es un hombre valiente.
Lo cuentan en RT y HNA, lo señala VK. Aunque yo, Chema Tante, corrijo el titular de la información en español: la Copa del Sentido comñun, se la ha otorgado a Snowden la ciudad de Kassel, no Alemania. Porque Alemania, mientras mande Merkel, no puede dar premios de sentido común a nadie.

Ahora que Edward Snowden está resucitando, por las diversas entrevistas que le están haciendo, creo interesante resaltyar esta frase que dijo en la que insertan Miguel Campos y Marta Peirano en EL DIARIO.
"Un día vergonzoso para ser ciudadano de EEUU" Les recomiendo este artículo de Dave Lindorff, Couterpunch, traducido por Enrique Prudencio para Zona Izquierda, en el que expresa la vergüenza que siente, como ciudadano de su país, ante esta en verdad bochornosa información. Un estado se supone que democráticos, que reconoce expresamente utilizar la tortura. Aparte de que esa declaración del fiscal USA no se la cree ni él.

Juan Carlos Monedero comenta la oferta de asilo de Venezuela -y yo agrego la de Bolivia, también- a Snowden, y se lamenta del triste papel jugado por Europa, cuyos pueblos (en parte, diría yo) defendieron con sangre, dolor y decisión la libertad, y ahora sus gobiernos muestran la sumisión absoluta al poder imperial. Lo de Snowden, como lo de Assange, no es una simple anécdota...