"Indecencia al máximo", dice, con toda la razón, Federico Aguilera Klink al señalar este lamento hecho denuncia que publica Sergio Gregori en EL SALTO, sobre las manipulaciones de una entrevista suya a Pablo Iglesias. Y yo Chema Tante tengo que decir que VOX es culpable, pero no es el único culpable de la manera vil en que los medios mercenarios manipulan, tergiversan, sacan de contexto y de fechas informaciones, cuando no se las inventan directamente, en su intento de descalificar a sus adversarios, sean independentista, comunistas o de Unidas Podemos. Y yo, proclamo que este estado con este sistema heredado de Franco no tiene nada de democrático. Ni en plenitud ni en grado alguno. Porque estas cosas que se denuncian todos los días, deberían ser perseguidas, reprimidas y sancionadas por la Justicia. Esa Justicia tan celosa y rigurosa con otros hechos mucho menos reprobables y que entran en el campo de la opinión. NO. De democracia plena, ni hablar.

Fallece Martín Chirino. Precampaña electoral. Propuestas de reforma de ley de alquiler vacacional. Renta de Inserción. Médico acusado de abusos sexuales. PIRCAN e incineración. Tristes unas, indignantes otras, todas interesantes, referencias que pesca y comenta Domingo Méndez en la Prensa Canaria del 13 de marzo
Desde su EN CANARIAS, destila su amargura, en este artículo que, partiendo de Aristóteles, reflexiona sobre el declive moral de las actuaciones políticas.
Otra de las voces que claman en este inexplicable desierto de la indiferencia, Alberto Vila, publica en EL DIARIO FÉNIX este brillante artículo sobre la desaparición de lo poco que había de democracia en este estado de derecha que nos legó el sanguinario dictador.
Como un logro incuestionable, que todo indica que se mantendrá "de aquí en adelante", Canarias, además de estar en la cabeza en el paro, quienes logran trabajar, lo hacen con los salarios más bajos. Y todo eso, mientras recibimos más y más turistas, que vienen, a precios de saldo, a esquilmar nuestros recursos naturales y a pesar fuertemente sobre nuestro territorio, con el único beneficio de unas pocas empresa, la mayoría de fuera y de la gente política que les sirve.
Con tan descriptivo título, Alberto Vila coloca en PUBLICOSCOPIA su certero análisis sobre el presupuesto con el que Montoro, Rajoy, Báñez, Mato y demás ralea demuestran merecer los más ácidos calificativos por hacer que el estado renuncie a su función.

