Buscar
05:38h. sábado, 15 de agosto de 2020

La educación concertada nos ataca, David Bollero en PÚBLICO. Comentan Antonio Aguado y Chema Tante

 

FRASE BOLLERO AGUADO TANTE

David Bollero reporta en PÚBLICO sobre la exasperación de las elites sociales en este reino de Felipe Borbón ante las intenciones del gobierno PSOE UP de ir parando los pies a la educación concertada. Y no es para menos tal exasperación, porque la formula concertada permite a la gente rica gozar de atención preferente, en educación y sanidad, con menor coste, porque una parte se lo paga el estado y con un bocado empresarial exquisito. Por eso La aristocrática residente en Madrid Ana Oramas larga sus hipócritas prédicas diciendo que la concertación no es elitista. Qué va. El coherente veterano militantes socialista Antonio Aguado y él y yo, Chema Tante, comentamos la cuestión.

 

Comenta Antonio Aguado

antonio aguadoQuien quiera educación concertada (privada) que la pague. 

Los centros educativos concertados es una herencia que venimos soportando y sufriendo desde el anterior régimen franquista, que dejó ésta modalidad educativa en manos de la privilegiada y ultraconservadora Iglesia, bien apoyada por la reaccionaria derecha y ultraderecha, que reclaman hipócritamente la “libertad de los padres a elegir la educación de sus hijos".

Va siendo hora de que se acabe con este tipo de educación tan arbitraria que no permite el acceso a la misma de niñas y niños de familias humildes y deprimidas.

Lo malo es que hasta ahora ha venido contando con el apoyo de los diversos gobiernos socialistas, empezando por el de la primera legislatura (octubre de 1982) de Felipe González, cuando se implantó la LODE (Ley Orgánica Derecho a la Educación) mediante el acuerdo suscrito en aquel entonces con la Conferencia Episcopal. 

Claro está dando “muy buen ejemplo de coherencia” (Felipe González en las primeras elecciones constituyentes de junio de 1977 en los mítines manifestaba: "quien quiera enseñanza privada, ¡que la pague!") de la misma, se han venido beneficiando los hijos de los dirigentes “socialistas”. 

Antonio Aguado Suárez   

Comenta Chema Tante

CHEMA TANTEEs un problema estructural, permanente, en este estado de derecha español. Con la pandemia en pleno desarrollo y antes de la pandemia: nunca hay suficiente presupuesto para los sistemas públicos de salud, de educación, de ayuda a la dependencia, ni siquiera para la inversión pública rentable, por la sumisión de los gobiernos a las órdenes de la cúpula empresarial de no cargar con impuestos a las grandes empresas y gente afortunada.

No hay dinero y la inversión pública social se resiente de ello. Y, por si fuera poca desgracia y poco servilismo a lo que manda la oligarquía, se mantiene una aberración que significa la gestión concertada. La llamada concertación es una privatización escondida pero real de la sanidad y la educación que permite a las elites sociales formarse y mantener la salud de manera privilegiada, con dinero público y, encima, permitiendo a las  empresas privadas hacer negocio con esta paradoja. Y esta contradicción presupuestaria se basa en una tremenda mentira. La de que la gestión privada es más eficiente y barata que la pública. Era  mentira antes de la pandemia y se ha comprobado su falacia, con la crisis de la covid-19

El dinero público no puede de ninguna manera desviarse a los ámbitos privados. Todos los recursos disponibles y más tienen que quedarse en el sector público. La concertación es inadmisible y un gobierno progresista debería tener como uno de sus objetivos prioritarios eliminar este esperpento infame de que la gente rica reciba educación y sanidad de manera preferente, con dinero público.

Chema Tante

-----------------------------------------------------

La soflama de la miembra de la elite social española Ana Oramas, defendiendo la educación de su clase:

Oramas a Celaá: la educación concertada no es elitista

-------------------------------------------------

El único ataque que se produce es el que sufrimos quienes defendemos la Educación pública: inyectar dinero del Estado para el negocio de la educación, mientras continuamos precisando más recursos humanos y manteriales en la Educación pública, es atacarnos, es privarnos de un derecho constitucional y eso, tan constitucionalista que es la derecha, incluso la más rancia, no debería permitirlo... pero, como hacen con la democracia, defienden la Constitución únicamente mientras beneficia a sus intereses que, por lo general, van ligados a sus bolsillos.

 

La crónica de Bollero en PÚBLICO:

https://blogs.publico.es/david-bollero/2020/07/03/educacion-concertada/

david bollerp reseña

PÚBLICO

mancheta 23