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14:38h. Jueves, 17 de Agosto de 2017

 Al fin la esperanza política para Canarias. El golpe de efecto de Ciudadanos - por Nicolás Guerra Aguiar

 

enrique hernández bentolucas bravo de laguna

nicolás guerra aguiarDos profesionales de la política cargados de trienios y responsabilidades de Estado (uno) y gobiernos municipal e insular (el segundo) deciden su reincorporación a la política canaria, hoy tan endeble en Ideas e impactos emocionales. Y tremendamente aburrida, repetitiva, desprovista en general de ordenados pensamientos, creatividades... E, incluso, secuestradora de nobles esperanzas confiadas por muchos paisanos a quienes debían velar por ellas.

 Al fin la esperanza política para Canarias. El golpe de efecto de Ciudadanos - por Nicolás Guerra Aguiar

 

Dos profesionales de la política cargados de trienios y responsabilidades de Estado (uno) y gobiernos municipal e insular (el segundo) deciden su reincorporación a la política canaria, hoy tan endeble en Ideas e impactos emocionales. Y tremendamente aburrida, repetitiva, desprovista en general de ordenados pensamientos, creatividades... E, incluso, secuestradora de nobles esperanzas confiadas por muchos paisanos a quienes debían velar por ellas.

   Ambos profesionales, respectivamente, son los señores Hernández Bento (exsubsecretario de Industria, Energía y Turismo por el Partido Popular; exdelegado del Gobierno en Canarias) y Bravo de Laguna (filium, ‘el hijo’), exconcejal del Ayuntamiento de Santa Brígida (PP), exalcalde y exconsejero de Deportes del Cabildo grancanario. Los dos, aunque no coincidentes en el tiempo, abandonaron las filas del PP. El primero -afiliado a Ciudadanos en julio pero rechazado el pasado miércoles—había presentado denuncia contra su partido por supuestos “abusos y faltas”. El segundo dilucida ante la duda existencial: ¿Ciudadanos o CoATIción Canaria? ¡El que más rabia le dé! A fin de cuentas los dos son filiales de Madrid..., tal parece deducirse.

CIUDADANOSCOATICIÓN CANARIA

CURAS ENTIERRO    Sin embargo, a todas estas ni Ciudadanos ni CoATIción han echado las campanas al vuelo en repiques de glorias y alegrías como cuando moría un niño en Gáldar, pues era un nuevo angelito para el Cielo. Tampoco cantan el Gloria Patri, et Filio (‘Gloria al Padre, y al Hijo’). Ni doblan aquellas como las de mi pueblo cuando don Alfredo o don Abraham –curas- llegaban hasta el final de la Calle Larga acompañados por la cruz que portaba el sacristán, maestro Juan, para recibir el cadáver del adulto de turno:  Requiem æternam dona ei, Domine. (‘Dale Señor, el descanso eterno’.)

PEPA LUZARDO   Pues eso: ninguno de los dos partidos había dicho sí o no a su abrazo ideológico hasta trasanteayer (cuando Ciudadanos defenestró al señor Hernández Bento), acaso estrategia hábil para hacerse querer. O, tal vez, ansiosos por saber previamente si desmovilización y trasvase se realizarían con pertrechos, explosivos, larga lista de simpatizantes e información valiosa o, por el contrario, solo con buenas voluntades. A fin de cuentas se trata de veteranos militantes del PP con decenios reconocidos. Incluso, hasta el señor Bravo, filium, usa todavía la nobelísima frase “Ladran, luego cabalgamos”, secuencia lingüística manejada ya en 2007 por doña PPepa en su etapa como alcaldesa. Genio y figura, mismamente. Originalidad creadora.

LA NOVIA ANTONIO PRIETO  A día de hoy ambos partidos tampoco expresan alteración alguna ante la estrategia del señor Bravo, filius, hombre de oculta capacidad política pero, a fin de cuentas, hijo de. Y ese “no saben, no contestan” refleja debilidad ideológica, acaso resquebrajamiento ético. E incluso recuerda la canción de la novia blanca y radiante que no se casa por amor: “Mentirá también al decir que sí. / Y al besar la cruz pedirá perdón. / Y yo sé que olvidar nunca podría /que era yo, no aquel a quien quería. / Ante el altar está llorando, / todos dirán que es de alegría. / Dentro su alma está gritando /¡Ave María!”.

ZEUS   Sin embargo sospecho que los dioses del Olimpo -bajo el mandato de Zeus- han escuchado mis preces, plegarias o súplicas pues, en conclusión, hablamos de la tierra canaria, la suya y la mía, estimado lector. Al fin, por fin, dos políticos de recia tradición retornarían al hogar de quienes sacrifican su juventud por los demás, hernandiano compromiso con la sociedad el primero y dos veces bravo como el viento bravo el ASIER ANTONAsegundo por su capacidad de supervivencia, hábil estrategia desde la nada. Por tanto pierde el Partido Popular, reticente a cambios e innovaciones a pesar de la juventud esperanzadora que representa el señor Antona, amparada por la experiencia de quienes ya sobrepasan primeras y segundas mocedades o lozanías. O, al decir de Góngora, ajenos ya a su “edad dorada”.    

   Conocí los primeros e ilusionantes pasos de Ciudadanos en Las Palmas. Un grupo de gente muy preparada -habían dejado atrás recios reparos del PP- se reunía con frecuencia: fui invitado a uno de los tales contrastes de pareceres en el hotel Sansofé, casual coincidencia con el nombre de la revista canaria que yo empezaba a trabajar y cuyas conclusiones presenté tres meses atrás.

HOTEL SANSOFÉSANSOFÉSANSOFÉ GUERRA AGUIAR

   Como punto de partida palpé ansias de ruptura con trasnochadas tradiciones y anquilosamientos de los muy veteranos dirigentes del PP, pensamiento único en el cual casi se habían amamantado desde los 16, 17 añitos. Pero –y es ley natural- las nuevas generaciones empezaron a encontrarse a años luz de sus mayores, voces indiscutibles hasta el momento. Acaso las experiencias universitarias; la más ágil y fructífera comunicación con gentes de otras tierras; la visión más universal de la sociedad –a fin de cuentas, bebés en la Transición o, incluso, ni nacidos a la vida- y la más amplia y abierta mentalidad hicieron de ellos un grupo rebelde ante las tradiciones. Ni mejores ni peores: sencillamente distintos... e ilusionados.

   Y les fue bien al principio. Su palabra se expandía ya por pueblos isleños y prometían como inicial fuerza política: podrían convertirse, incluso, si no en el sustituto del PP sí, al menos, en una organización capaz de acumular miles de votos ayer propiedad de los populares. Las 54 375 papeletas obtenidas en las elecciones al Parlamento de Canarias en 2015 dan fe de su extraordinario inicio. Sin embargo, por la antidemocrática e injusta ley electoral canaria no obtuvieron representación parlamentaria. 

   Los perdí de vista en 2016, pues supe de fuertes disensiones internas, pactos contra natura para descabezar a un peligroso contrincante (peligroso por inteligente, íntegro, razonador)...  Además, Ciudadanos había perdido la tan refrescante autonomía frente a imposiciones de Madrid: cayó en el centralismo, en obediencia a dictámenes mesetarios. Y en agosto vuelvo a saber de ellos. Ya no son, claro, los del hotel Sansofé. Hoy ni tan siquiera salen a la palestra cuando el señor Bravo -filium- los usa como segunda opción, acaso se saben débiles. Y eso empequeñece.

* En La casa de mi tía por gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

NICOLÁS GUERRA AGUIAR RESEÑA