Buscar
07:43h. Miércoles, 27 de mayo de 2020

Carta abierta al empresariado canario - por Ramón Moreno Castilla

 

frase moreno castilla

Carta abierta al empresariado canario - por Ramón Moreno Castilla *

Señores empresarios:

Desde el profundo dolor e impotencia que, como canario consciente, me produce la gravísima situación de nuestra tierra y el devastador crack económico que se nos avecina; y con el exhaustivo conocimiento de la verdadera realidad socio-económica, política y cultural de Canarias, producto de mi formación y de mi actividad profesional como staff en el mundo de la Empresa; me tomo la libertad de dirigirme a ustedes. dado que el tejido empresarial de nuestras Islas y la burguesía canaria, inter relacionados por intereses de toda índole, forman parte de lo que llamamos la "Clase Dirigente" canaria.

En primer lugar, quiero llevar al ánimo de todos ustedes. que, en conciencia, quién tiene los medios para actuar, tiene la ineludible y, en este caso, la perentoria, obligación de actuar. La propia supervivencia del pueblo canario, del que ustedes. forman parte, así lo requiere. Además, la historia, como referente del devenir de los pueblos, se lo está demandando hace mucho tiempo, en tanto que estrato social diferenciado; ya que sus cualificados cuadros dirigentes conforman esa "élite pensante" tan necesaria e imprescindible para la futura articulación social, económica y política del pueblo canario.

Un pueblo, (¿qué les voy a decir yo que ustedes no sepan?), inerme y atrapado en una infame y canallesca indefensión politico-juridica, imposible de soportar por más tiempo, como ha puesto de relieve la grave pandemia de la covid-19 y sus demoledoras consecuencias en todos los ámbitos de nuestra sociedad canaria

Y en segundo lugar, ustedes saben perfectamente, porque lo saben, que ya nada será igual que antes a partir de ahora. La catastrófica situación de nuestro Archipiélago no se soluciona con más de lo mismo, ni con una economía -que hay que diversificar ya- basada solo y exclusivamente en el sector servicios; donde el monocultivo del turismo (¿conocen ustedes un monocultivo que haya durado toda la vida?) no ha sido en absoluto la panacea, pese a haber contribuido en gran medida a nuestro desarrollismo, que no a un desarrollo integral y sostenible de Canarias, escrupuloso con nuestro medio ambiente.

Con el agravante, de que el turismo es un fenómeno social supeditado a un sinfín de factores que no podemos controlar en destino, como estamos viendo una vez más.

Ello nos ha convertido en una economía subvencionada y en un encorsetado mercado cautivo, donde todo se importa; con una balanza de pagos deficitaria y con un PIB y una RPC que no se corresponden con nuestras verdaderas potencialidades ni con nuestra "renta de situación", consecuencia de nuestra envidiable situación geoestratégica.

Y lo que es peor, con una total y suicida dependencia exterior, que nos ha traído hasta aquí. Un modelo extractivo, como bien saben, en el cual la economía productiva brilla por su ausencia; y ante ese falso y utópico "el dorado" ha sucumbido nuestro sector primario hasta el extremo de no disponer siquiera de la tan necesaria soberanía alimentaria que establece la FAO. Con el aparato productivo en manos foráneas, con el único objetivo de la obtención de múltiples dividendos, en perjuicio de las capas más desfavorecidas de nuestro pueblo y en detrimento de nuestros legítimos intereses.

A la vista de esta clara y diáfana exposición, y en aras de la genuina representación de la parte alícuota de pueblo canario que me corresponde (familia, allegados, amigos y personas afines), ruego encarecidamente a todos ustedes que hagan un reconfortante acto de contricción, y en un sincero ejercicio de patriotismo canario (pese a que el capital no tenga patria, ni ideología, ni religión, ni sentimientos), para entre todos dar un giro de 180 grados y subvertir el orden que se nos impuso desde hace siglos, y que todavía sigue vigente.

Para ello, hay que replantearse las ya agotadas y caducas relaciones Canarias-Estado español, y reconocer abiertamente, sin miedo y con determinación, el trato denigrante y vejatorio que nos dispensa España en consonancia con nuestra condición de colonia disfrazada de los ropajes carnavaleros de "Comunidad Autónoma" española y "RUP europea". Dos encubridores eufemismos, insostenibles, en pleno siglo XXI.

El tímido amago de "desafección" de la llamada "Marca España" (que algunos de ustedes. llaman con pudor "desafección sanitaria"), tiene que ir y debe ir más allá; aunque sea por preservar sus intereses económicos -seriamente amenazados-, y por la supervivencia del pueblo canario, ustedes incluidos.

¿No es mejor ser los dueños del pastel, que estar siempre mendigando las migajas a Madrid?

Atentamente:
Ramón Moreno Castilla

RAMÓN MORENO CASTILLA

https://www.facebook.com/Tuzdin/photos/a.2901882019894145/2990246104391069/?type=3

 

 

 

MANCHETA 21