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05:12h. viernes, 30 de octubre de 2020

Crisis capitalista, crisis política y crisis de la Corona. La sombra de Trump - por Carlos Martínez

 

FRASE MARTÍNEZ

 

 

Crisis capitalista, crisis política y crisis de la Corona. La sombra de Trump - por Carlos Martínez, politólogo, secretario general del Partido Socialista Libre Federación  PSLF y miembro del Consejo Científico de Attac *

 

Siempre las crisis generan convulsiones, a las crisis que se enumeran en el título del artículo hay que sumar la pandemia del Covid 19, por lo que la tormenta perfecta está. Pero no solo en cielo español.

La crisis capitalista llevaba un tiempo gestándose y por tanto repetiremos por enésima vez que el coronavirus tan solo adelanta e incrementa sus efectos, es un acelerador, además es una nueva crisis internacional. Por lo que también es una crisis politica que además tiene otro fulminante y ese se llama Donal Trump.

Trump es el símbolo y brazo ejecutor de un importante sector del capitalismo occidental que al objeto de salvarse y consolidar su poder y riquezas, recure al autoritarismo y al populismo derechista de carácter militarista y ultra-nacionalista. Por tanto es Trump la clave de bóveda de una ofensiva capitalista que al objeto de salvarse recurre al enemigo y plantea su aniquilación y el enemigo es China y sus aliados, Rusia y sus aliados, pero también la izquierda y el movimiento progresista. No porque China o la Rusia de Putin tengan nada que ver con el progresismo y menos con la izquierda internacional sino porque chinos y rusos son sus competidores tanto en los mercados mundiales y la producción y materias primas, como en exportación de armas. Lucha por controlar los mercados más lucha ideológica del nuevo autoritarismo y fascismo contra todo lo que signifique clase obrera concienciada, sectores sociales avanzados y simple defensa de la democracia. Para controlar la retaguardia interna del imperio de Trump es necesario liquidar toda disidencia interna.

Por tanto al objeto de controlar la retaguardia trumpista, se dirige toda una operación internacional de movilizar y condicionar a las extremas derechas. La operación FAES y la actitud del PP y VOX están pues inmersas en esta operación internacional. La estrategia de la derecha española y sus acciones y caceroladas se piensan y deciden muy lejos del reino de España y sus acciones de agitación y propaganda son las mismas ya sea en Brasil, Bolivia, Venezuela, Italia, Hungría, España… O los EE.UU calcadas y con las mismas consignas y asalto desde las redes sociales y la calle. 

A Trump le ha estallado la revuelta negra en su país a la que apoyamos con toda nuestra fuerza y emoción y señalamos que los ataques de Trump tienen mucha semejanza con las de los dirigentes ultra-conservadores españoles sea cual sea su partido. El problema es que el grado de coordinación de la izquierda mundial no es el mismo, ni de lejos, por tanto tenemos un hueco a llenar de forma urgente y yo hablo desde la izquierda y el socialismo, otros intentos progres van a fallar por ausencia de incardinación con las causas obreras.

A la crisis económica y social más la politica, es decir batalla campal entre el progresismo y el trumpismo en el Reino de España se le suma la crisis de la Corona. La corona para Trump es clave al objeto de sostener su estrategia en España y por eso VOX y PP incluido Cs y el felipismo y sus herederos en el PSOE, son por encima de todo monárquicos. Son el sostén chulo, autoritario y faltón de la monarquía a la que últimamente los líderes derechistas le otorgan poderes y papeles más allá de lo escrito en la Constitución del 78, pero dada su débil situación debido a los escándalos y nada ejemplar trayectoria de la familia real, VOX, PP más los poderes del Estado autónomos, incluidas judicatura y altas instancias de seguridad y defensa, deben aplicarse a fondo para defenderla y pasar de la democracia, a ser posible, sin que se note demasiado.

Hace poco más de una semana de la publicación de este escrito, el periódico francés Le Monde, prestigioso y muy bien informado señalaba la profunda crisis de la monarquía y su descredito a causa de Juan Carlos I y sus escándalos. El viejo Juan Carlos, escondido estos días, ha dejado la corona a los pies de los caballos resume Le Monde. Pero es que los beneficios “no legales” han llegado a toda la familia y su alianza con las monarquías del Golfo, no ha sido rota ni por su sucesor ni por los gobiernos de su majestad incluido el actual. Para vergüenza de la historia del PSOE, sus cúpulas siguen defendiendo a una corona digamos muy “tocada “y eso que la mayor parte de sus votantes y casi todos sus afiliados al menos en conciencia y en las encuestas son republicanos. 

Nos encontramos ante una crisis política, por tanto todo tiene o debe tener una solución política.

La posible reelección de Trump facilitada por la ausencia de Bernie Sanders que es quien si representa una opción ideológica y popular diferente a Trump es ahora la cuestión. En el fondo los dirigentes de las cloacas del Partido Demócrata y los trumpistas coinciden en mucho, sobre todo en las cosas de comer al igual que ocurre en el reino de España, donde Aznar y Felipe González y sus seguidores más fieles en lo importante para ellos, sus negocios y la defensa de la Corona, coinciden plenamente.

La crisis es tan grave y puede ser tan dura para las clases populares que será necesario sujetarlas y controlarlas. Por tanto la respuesta va desde organizarse el Trabajo (Trabajo cuando se escribe con mayúscula indica trabajo organizado, clase, trabajadores y trabajadoras como sujeto colectivo transformador en la tradición socialista) e impedir despidos, cierres y deslocalizaciones, más precariado así como superar el monocultivo del turismo, para lograr derogar la reforma laboral y la ley mordaza, apoyando la causa republicana porqué aquí y ahora todo va unido.

Vivimos una zarzuela nacional con el fin de apoderarse de la Moncloa los poderes reales, sea de grado o por fuerza. El golpe no es cosa de los saineteros Casado y Abascal, sino de altos poderes no electos pero que desean mantener sus privilegios en medio de una crisis capitalista mundial y que las clases populares seamos quienes paguemos sus posibles pérdidas. 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Carlos Martínez 

CARLOS MARTÍNEZ PSLF

MANCHETA 21