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16:33h. Lunes, 05 de Diciembre de 2016

El deterioro de la política canaria, sus consecuencias en el territorio y en la calidad de vida de los canarios, por Paco Vega

 

paco vegaGrandes intereses económicos han estado siempre al socaire de la política canaria, una doctrina practicada a lo largo de los años y que  a día de hoy ha conseguido que, los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Que los canarios seamos cada vez más dependientes alimentaria y energéticamente del exterior.

El deterioro de la política canaria, sus consecuencias en el territorio y en la calidad de vida de los canarios, por Paco Vega *

Grandes intereses económicos han estado siempre al socaire de la política canaria, una doctrina practicada a lo largo de los años y que  a día de hoy ha conseguido que, los ricos sean cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres. Que los canarios seamos cada vez más dependientes alimentaria y energéticamente del exterior. Las políticas han sido casi siempre favorecedoras de la importación de alimentos y de combustibles, en lugar de potenciar la soberanía en estos capítulos. Esto si favorecería la creación de empleo y no otras paparruchas. Que haya una élite económica y empresarial que vive en la estratosfera de la opulencia, beneficiados durante años por políticas favorables a sus intereses, mientras la inmensa mayoría se conforma con sobrevivir luchando por llegar a fin de mes, es el resultado de muchos años de políticas cómplices con estos sectores. Los grandes poderes económicos siempre han estado en la pomada del poder político (o a la inversa) para que estos legislen a su favor, en lugar del interés general y de los ciudadanos que dicen todos defender. 

Este es uno de los motivos por los que Canarias soporta las cifras históricas más negativas, a la cola de lo mejor y lo socialmente decente (educación, sanidad, etc.) y a la cabeza de lo peor (el paro, bajos salarios, etc.). Todo ello en un territorio con records de visitas turísticas.  Por ello, la política canaria siempre ha estado encarrilada a beneficiar a los mismos. Cuarenta años de dictadura y otros casi cuarenta de democracia no han servido para corregir el rumbo de este desvencijado navío de intereses espurios llamado Canarias. La clase política siempre ha estado identificada con “don dinero”, atentos a bailar "el son" que estos le tocan en cada momento.

Esta situación sigue presente a día de hoy y mucho me temo que así seguirá por mucho tiempo, a no ser que los canarios despierten de una vez de su mansedumbre y decidan reclamar lo que es suyo, o al menos impedir que de forma tan descarada se siga torciendo su destino.

La política en Canarias ha sido esa suerte de conchabeo –salvo honrosas excepciones- en el que una cosa es lo que dicen y otra muy distinta lo que hacen. Lo que dicen es representar el interés general, la defensa de los intereses canarios y la lucha contra el paro y otra muy distinta es lo que hacen y la sustancia especulativa que desprende cada movimiento político del "gobierno de todos los canarios". En todas las ensaladas de este gobierno ha estado siempre Coalición Canaria, a veces con la complicidad de su ideólogo y amigo PP, otras con la colaboración del PSOE, como en la actualidad. La reciente Ley del Suelo y el empeño por sustituir un combustible fósil por otro (gas por petróleo), con la engañifa de que es “menos contaminante”, para seguir chupando de la teta pública o la que dependa de la gestión o legislación pública, aunque sea a costa del deterioro medioambiental y retrasar al máximo la penetración de las imparables e imprescindibles renovables.

Los canarios manipulados y mal informados continúan desorientados en su batalla diaria por la subsistencia. Y es que es muy difícil averiguar la verdad de las cosas en esta lucha desigual, en la que en un frente se sitúan los políticos, los grandes empresarios (con sus dineros e influencias) y los medios de “desinformación” para disfrazarlo todo de falsa democrática; y de otro el pobre canario que malvive en un régimen casi de subsistencia, confusión y desinformación. Y vote usted esto o lo otro, que yo haré aquello o lo de más alla... y lo que me dé la gana, oiga, que para eso lo valgo…!

Pululando en el entorno a estos intereses y al mal gobierno de las islas se encuentran una serie de satélites políticos, con muchos trienios en la cosa pública y que representan lo más nefasto del potaje político canario, que no supieron o quisieron cuando pudieron y tuvieron poder e influencia y que ahora, en horas bajas, buscan “hacer méritos” a costa de mentir, prostituir y retorcer el mensaje político con tal de encontrar un resquicio “o un sillón” que les devuelva la dignidad perdida. A nadie engañan ya, salvo a ellos mismos. Al final a todos acaba viéndoseles el plumero, especialmente cuando vienen mal dadas y no se les reconoce “el mérito” de tragar sapos durante años. La dignidad ni se compra ni se vende, simplemente se tiene o no. A veces retirarse a tiempo es una sabia decisión.

* En La casa de mi tía por gentileza de Paco Vega

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