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11:55h. domingo, 29 de mayo de 2022

La faceta incendiaria de Julio Cruz - por Antonio Aguado Suárez

 

ANTONIO AGUADO 80Julio Cruz como “buen socialista” amorfo, tiene muchas facetas, una de ellas, “moverse  al sol que más calienta”, tal y como se ha podido comprobar en la grave crisis que se ha desatado en el PSOE, apoyando a la gran baronesa y sus acólitos ganadores de los dos últimos y trascendentales comités federales.

La faceta incendiaria de Julio Cruz - por Antonio Aguado Suárez, veterano militante del Partido Socialista Canario -PSOE-

Julio Cruz como “buen socialista” amorfo, tiene muchas facetas, una de ellas, “moverse  al sol que más calienta”, tal y como se ha podido comprobar en la grave crisis que se ha desatado en el PSOE, apoyando a la gran baronesa y sus acólitos ganadores de los dos últimos y trascendentales comités federales.

No se han conformado con haber forzado de forma burda la dimisión de Pedro Sánchez en el bochornoso Comité Federal del sábado 1 de octubre, sino que también al haber conseguido sus propósitos para que el PSOE, se abstenga y permita que Rajoy y el Partido Popular puedan seguir gobernando nefastamente como hasta ahora, exigen que el voto del grupo parlamentario socialista al completo sea uniforme, o sea, que los 84 diputados deben acatar la decisión del Comité Federal (órgano poco democrático ya que sus miembros son elegidos, más bien impuestos,  por los barones regionales en listas cerradas), del pasado domingo 23 y votar todos la abstención en la segunda sesión.

Pretenden los ganadores imponer sus criterios y de paso ensañarse con los perdedores y si algunos de éstos en coherencia con lo prometido por el PSOE a sus electores, deciden votar la investidura negativamente, consideran los “susanistas” que como francotiradores, (termino con el que les califica el pirómano Julio Cruz), deben asumir sus responsabilidades. No tienen suficiente con todo el daño que le han causado al PSOE y quieren seguir causando aún más. Eso pasará en caso de pretender tomar medidas drásticas y represivas, con los diputados que se manifiesten y voten no a la investidura del más que indecente Rajoy. Encima Susana Díaz, máxima responsable de la grave fractura producida, hipócritamente llama ahora a la unidad de todos. 

La militancia socialista en su gran mayoría comparte ese no y tiene toda la  legitimidad para precisamente acusar de falsos y francotiradores a quienes han propiciado la situación que se ésta viviendo, basándose en lo más importante como ha sido la defensa del mensaje de cambio y en contra del Partido Popular. Como así mismo, teniendo en cuenta la coherencia y dignidad, valores que a lo largo de su historia siempre han caracterizado al Partido Socialista. En contra de muchos  dirigentes, afortunadamente esos valores los sigue manteniendo las afiliadas y afiliados socialistas, simpatizantes y votantes, que ya están decepcionados con lo ocurrido, pero que podrían estarlo más, si continúan quienes han tomado las riendas del Partido, “haciendo de las suyas” y poniéndoselo cada vez más fácil a la derecha más reaccionaria y corrupta de Europa, como sin duda es el PP.

En vísperas del Comité Federal del PSOE,  Julio Cruz, se arrogaba el voto de abstención de los canarios miembros en éste órgano, máximo entre congresos. Al respecto, fue corregido en su injerencia por destacados militantes y sobre todo por el sentir mayoritario de la militancia de base expresado de forma libre y espontánea  en las agrupaciones locales y en las firmas para exigir la celebración de un congreso extraordinario. Igualmente y en ese mismo sentido,  ha sido muy mayoritaria (casi unánime) la apuesta de los votantes del Partido Socialista expuesta a través de las redes sociales.

Julio Cruz como tantos otros dirigentes que han hecho de la política su profesión, pretende dar clase de PSOE, incluso cuando habla da la impresión de que él es el Partido. Suele ocurrir con éstos personajes cuando están a las maduras, pero no así al pasar a las duras, algunos no tienen reparos para pasarse a otra formación política. Ocurrió entre otros casos con un personaje que durante la década de los ochenta y los noventa en Gran Canaria, era “el no va más como socialista”. Fue secretario de organización insular y posteriormente vicesecretario general. Al mismo tiempo ocupaba el cargo de vicepresidente del Cabildo y alcalde de su municipio Arucas. Pues bien, cuando dejó de estar “en la cresta de la ola” en el PSOE, se presentó como concejal en su pueblo en las filas del PP. Otros como ha sido el caso de Casimiro Curbelo,  indudable cacique insular, que desertó del Partido Socialista que le había dado todo en la política, como  la alcaldía de su municipio San Sebastián de la Gomera, y la presidencia del Cabildo, compatibilizando este cargo con otro de senador. Sin embargo, ha terminado formando su propio partido político: ASG (Agrupación Socialista Gomera).

En vez de complicar más la situación del PSOE, Julio Cruz debería estar trabajando para que el Partido Socialista Canario-PSOE-, no siga degradándose y recupere la dignidad que ha perdido cuando una vez más pasó a ser rehén de Coalición Canaria o más bien de quienes predominan en ésta:  ATI (Agrupación Tinerfeña de Independientes). Es muy difícil que los políticos profesionales (la peor de las lacras y que afecta muy negativamente a la vida política y al sistema democrático en su conjunto), atiendan éstas razonables demandas, que sintonizan con la militancia y los ciudadanos que dicen representar y es que por encima de todo para ellos, prima más sus intereses personales a los generales. 

* En La Casa de mi tía por gentileza de Antonio Aguado Suárez. 

antonio aguado