Buscar
21:13h. Martes, 13 de Noviembre de 2018

Forzados hasta el extremo - por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE GUERRA AGUIAR

Forzados hasta el extremo - por Nicolás Guerra Aguiar *

pp vox casadoTras la entrada y aparente expansión de VOX en el campo político la primera derecha española (PP) experimenta notables cambios. Son fruto, parece, de tácticas (a veces desafortunadas) para hacer frente a la continuada pérdida de votos. Aunque llego a dudar sobre la idoneidad de ciertas estrategias del señor Casado como, por ejemplo, la desbordada pasión que desorienta racionalizaciones, serenidades y equilibrios exigibles a quien pretende ser presidente del Gobierno.

Vienen al caso -como muestras de aparentes imprudencia e irreflexión- dos cuestiones. Una, su pregonada cantinela de que el señor Sánchez, actual presidente, no representa la voluntad popular pues no fue elegido a través de las urnas. (De lo cual podría deducirse que el señor Casado, por la coherencia llevado, también exige urnas para la Jefatura del Estado.)

Pero -disculpe mi reiteración, estimado lector- el actual presidente lo es por estricto, riguroso y legítimo desarrollo de la Constitución (artículo 114.2.). Por tanto, reitero la sugerencia: que denuncie en el juzgado al señor Sánchez por el tal supuesto hurto de funciones como presidente del Gobierno. Y si delinquió, la actuación de la Justicia debe ser contundente y ejemplar.

CASADO23 fEl otro tema gira en torno a sus palabras del 24 de octubre mientras se celebraba el debate sobre el Consejo Europeo y la venta de armas a Arabia Saudí. El presidente pepero acusó al correspondiente del Gobierno de ser “partícipe y responsable de un golpe de Estado que se está perpetrando en España". La desesperada inculpación como golpista tomó cuerpo bajo el techo aún sangrante del Congreso, agredido en su esencia democrática la tarde del 23 de febrero de 1981.

   Tal asalto sí fue sedición y rebelión armada contra la voluntad del pueblo SAGASETAespañol: incluyó tanques, uniformes militares, estrellas de generalato, disparos, secuestro de señorías, violencia física contra el vicepresidente y heridas al señor Sagaseta, diputado de Unión del Pueblo Canario… A través de TVE fuimos testigos directos de cuanto pasó en el hemiciclo: ráfagas de metralletas (guardias civiles) y disparos al aire de Parabellum 9 mm notariaron el más vergonzoso hecho histórico tras la muerte del dictador… y cuyas consecuencias pudieron haber sido dramáticas.

Acontecimientos que también tuvieron como escenario el exterior del Congreso cuando militares profesionales se presentaron para apoyar a quienes habían transgredido el sacrosanto juramento de lealtad a la Constitución recién aprobada. (Y qué exagerada esplendidez tuvo la democracia con todos los golpistas: el exteniente coronel Tejero fue condenado -1983- a treinta años de prisión. Diez años después le conceden el tercer grado... y obtiene la libertad en 1996 -solo él permanecía encarcelado-. Le quedaban pendientes, pues, diecisiete años. ¿Quién gobernaba?)

El general Armada con otros militares camino del Congreso el 23 F

MAROTO TANQUES 23 FFrustrado golpe de Estado, pues, con despliegue de fuerzas armadas, carros de combate en Valencia y simbólicas espadas cual templarios medievales durante las Cruzadas.  Manera de tomar el poder, por cierto, que quizás echa de menos el señor Moroto Aranzábal, exalcalde de Vitoria y alto responsable actual del PP nacional: “Desgraciadamente los golpes de Estado actuales no son con tanques y espadas”. 

MAROTO 18 J“Desgraciadamente” o lamentablemente, dice el Diccionario. Y lamentar es ‘Sentir algo con llanto, sollozos u otras demostraciones de dolor’. Lloró, pues, gimoteó y demostró simbólico sufrimiento el señor Maroto -entrevista de la SER- por cómo hasta los golpes de Estado han perdido el dulce encanto de bayonetas, trompetas, tambores y bombardeos que acompañan la acción guerrera de quienes invaden el edificio de la palabra y la democrática representatividad popular. (¿Añora la tradición española?)

Y si el PP tiene pruebas que demuestren la participación del señor Sánchez en algún golpe de Estado, rebelión o insurrección, más de lo mismo: la ley lo obliga a rapideces, prestezas y velocidades hacia el juzgado más cercano para denunciarlo… con fehacientes documentos, claro. No valen desarretos lingüísticos ni acusaciones lanzadas desde el vacío: desprestigian el sistema democrático y dejan como mentirosos a quienes defiendan tales acusaciones -muy graves- amparados por la inviolabilidad parlamentaria (constitucional artículo 71). Pero si no tienen razones, argumentos y verdades deben guardar silencio, sepulcral silencio, pues la democracia no se fortalece con delirios golpistas. Tampoco con histerismos. Muchísimo menos con falsedades.

Tras esta desordenada galopada hacia el poder, la oficialidad popular corre peligro por su descontrolado escoramiento a estribor, espacio ya ocupado por quienes proponen, por ejemplo, la eliminación del Jurado y la ley del aborto, un solo gobierno y único parlamento para todo el país (implica la desaparición de las autonomías), derogación de la ley de Memoria Histórica…

Bien es cierto: hay mucho nerviosismo entre gente muy importante del PP. Algunos, incluso, no se han recuperado del impacto emocional por la democrática pérdida del poder y, consecuentemente, del Gobierno. Lo cual traduce -al menos en apariencia- un cierto desajuste entre el pálpito democrático y la concordancia con las reglas del juego.

Votos perdidos los del PP que fortalecen a Ciudadanos (muy astuto) o buscan alianzas mucho más radicales y afines a movimientos europeos como la Agrupación Nacional francesa, ubicada por analistas políticos en el apartado de ultraderecha.  Sin olvidar, claro, a la Liga Norte italiana dirigida por el actual vicepresidente y ministro del Interior, a quien el periódico LA RAZÓN define como ultraderechista. Los acompañan el Partido de la Libertad austríaco y Alternativa por Alemania, cuyas manifestaciones muestran símbolos nazis… 

PARTIDOS FASCISTAS

Así pues, algunos mandos podrían serenar sus mensajes por más que desde la reunión interparlamentaria (Sevilla) negaran el extremismo por la pugna con VOX: no hay radicalización, dicen, pero sí se “han forzado” discursos de sus líderes. (¿Y qué es forzar sino ‘hacer fuerza […] para conseguir algo que habitualmente no debe ser conseguido por la fuerza’?)

Entiendo, pues, las caras de perplejidad entre conocidos de derechas cuando hablamos sobre el “golpe de Estado”, acaso real en el subconsciente del señor Casado.

feijóo(Por cierto: condición de sublevado la del presidente Sánchez negada por el señor Feijóo, presidente de la Xunta, y en quien estaban puestas todas las miradas como sustituto del señor Rajoy: “En el PP saben que Sánchez no es golpista”.)

 

 

 

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

nicolás guerra reseña

 


MANCHETA 4