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01:48h. Lunes, 17 de Diciembre de 2018

De la ilusión de botar a la banda corrupta, a la duda de un Gobierno mosqueante – por Chema Tante

 

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De la ilusión de botar a la banda corrupta, a la duda de un Gobierno mosqueante – por Chema Tante

Si, a falta de un programa de gobierno, presentado por Sánchez, hay que considerar la formación de su Consejo coo una declaración de intenciones, el asunto luce muy preocupante.

La obsesión por librarnos de un gobierno zafio y corrupto nos obligó a dejar a un lado la evidencia de que, algo menos, pero el PsoE sigue siendo un partido neoliberal y que Sánchez mantiene su dependencia del poder económico. Aunque haya que alegrarse porque nos liberó del pperorajoyismo, Sánchez no ha tardado nada en asomar las patitas, con algunos de sus nombramientos ministeriales. Más altura profesional, sin duda, pero idéntico nivel neoliberal y autoritarista.

La gente de Podemos sugería un gobierno de coalición, para darle fuerza al cambio… qué ingenuidad. Sánchez está dejando claras sus intenciones, formando un gobierno sospechoso. Es cierto que hay que esperar a los hechos, pero la trayectoria de algunas de las personas nombradas para este Consejo de Gobierno. ponen la mosca…

Lo de Borrell ya fue difícil de entender; un tipo que para defender sus legítimas opiniones se junta con personajes como Albiol, Vargas Llosa, los de VOX o la Falange, será muy europeìsta, estará muy preparado, no lo niego, pero abre un montón de dudas sobre su vocación de diálogo.  La fogalera catalana necesita mucha comprensión, mucha apertura, y es complicado conciliar eso con la imagen de Borrell largando exasperadas soflamas a una horda fascista.

Lo mismo ocurre con Batet. Colocar en Política Territorial a una españolista furibunda, una anticancionalista airada, no ayuda nada a la distensión de la polémica.

Calviño. Una tecnócrata, brillante, pero tecnócrata, que ha hecho tan bien su trabajo en la cosa de los Presupuestos Europeos, tan fiel a los principios neoliberales, que se ha ganado el entusiasta elogio de la emperatriz de la banca, Botín. Dime quién te ensalza, y te dirá por dónde caminas, de qué pie cojeas. Poco parece que haya que esperar para la resistencia al neoliberalismo, de una campeona de la banca, una paridora de los presupuestos europeos, que han desertado de los principios de solidaridad y convergencia…

Con toda la exigencia de esperar a los hechos, lo de Grande Marlaska no se puede tragar. Es el tipo que archivó el proceso del YAK, que condenó al 15M, que entalegó a Otegui, a pesar de su gestión por la paz y la desaparición del terrorismo, que condenó a los de EL JUEVES por una portada, que legitimó los malos tratos evidentes en los CIES, que ha ignorado sistemáticamente las denuncias de la gente torturada. Un vocal del CGPJ por el PP. Esta persona en Interior, ya puede esforzarse por hacerlo bien, para que se olviden sus anteriores proezas.

Ribera, en Energía y Medio Ambiente. No hay más que rememorar que fue quien autorizó el Castor y que cree en la energía nuclear, para dudar de que haya mucho que esperar de este personaje. Es cierto, como no, que se opone al apoyo a los combustibles fósiles, pero parece que su oposición es más teórica, filosófica, que práctica.

De Maroto, en Industria, lo úníco que resaltaré es que Ortega el comisario empresarial en el gobierno del genuflexo Clavijo, la ha puesto por las nubes. Otra vez, hay loas que te encharcan la imagen.

Y lo de Huerta, en Cultura, introduce un elemento de frivolidad en tema tan serio y trascendental. Tiemblo, al pensar qué hará por la cultura un tipo que ha trabajado el programa de Ana Rosa.

Reconozco que otras ministras y otros ministros, Delgado, Celaá, Ábalos, Duque, Calvo, Valerio… aportan algo de consistencia al gobierno de Sánchez. Ah, Delgado, que tiene el grato honor de ser rechazada por el fatuo Chavanel. "Me parece un punto negro", dice el tiesto. Pero en los temas de mayor angustia, las tensiones territoriales, la economía y la equidad en los presupuestos, la sospecha es que en la política de Sánchez siguen pesando más las deudas de su partido que la vocación socialista y la voluntad de cambio. De poco sirve incorporar a personas válidas para la acción social, la sanidad, la educación, la ciencia, si los fondos seguirán faltando, a la mayor gloria del neoliberalismo y la libertad seguirá sin pasar de la esperanza, gracias al fanatismo autoritario.

Pronto empieza la decepción. Otra vez Lampedusa, todo seguirá igual. Y, si los hechos demuestran que me equivoco, me alegrará mucho reconocerlo.

 

* Lo escribe y sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE

 

 

 

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