Buscar
18:15h. Martes, 20 de agosto de 2019

“La locura” - por Isidro Santana León

 

frase isidro

“La locura” - por Isidro Santana León *

La locura no entendida o inalcanzable para los simples.

La locura del poeta, la del pintor, escritor, escultor, científico… no nace de la influencia condicionante que en momentos coyunturales absorbe a los necios para fines inmediatos, sino que emana de su propia observación, creatividad y soledad que no atiende a modas, consignas ni intereses, pues sólo intenta arrojar luz sobre la ceguedad de los dominados, de los engañados.

La locura creadora del ser –siempre denostada por la estulticia, la alienación del animal humano sin alma, sin vida propia y sin criterio–, no obedece a lo políticamente correcto y, por ello, se les convierte en locos, mediante la lapidación más cruel, usado el adjetivo como acicate peyorativo y destructor para que los estériles e interesados no queden desnudos ante lo evidente.

Cierto es que de todos aquellos tildados de locos –antiguos y actuales–, su locura creadora se usa o utiliza y hasta la mascaran en conceptos interesados para rellenar sus carencias: los intentan destruir pero entre líneas utilizan sus originales ideas.

El loco creador, no actúa ni fabrica por encargo –y menos porque un rebaño grite al unísono hacia una dirección dictada–, pues su imaginación se sale de lo establecido, no con afán de trascender ante las parroquias, sino de ser fiel y coherente con su propio pensamiento, convencimientos y vivencias.

Grandiosa locura la de aquellas almas que no siguieron la flauta de Hamelin, sino que crearon en soledad su propio instrumento y melodía. Una melodía avanzada para la situación, incomprendida, envidiada o flagelada por los necios que padecen de sordera e incomprensión. ¿Cómo avanzaría una sociedad sin la creatividad y vivencia de los llamados locos?, ¿de esos creativos que pronostican y diagnostican el mundo manipulado y de la que la mayoría de los mortales se creen actores directos en una red de la que son presos dando órdenes al resto de los rehenes?

¿Qué sería de un poeta sin su locura?, ¿qué sería de un narrador sin su locura, de un pintor sin su locura, de un escultor, de un idealista? El mundo, las sociedades serían llevadas a la esclavitud absoluta, a la ignorancia más supina, a la alienación más deformante, a la complicidad con sus opresores y se convertirán en opresores por precepto sistémico que no logran entender aunque sean víctimas de la bota que les manejan y pisan.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Isidro Santana León  

isidro santana león reserña 

MANCHETA 9