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19:53h. Domingo, 19 de Noviembre de 2017

La mentira como parapeto y defensa - por Erasmo Quintana

 

FRASE ERASMO

 

La mentira como parapeto y defensa - por Erasmo Quintana *

rajoyLa  mentira es de los defectos humanos, con el que menos empatía se tiene, salvo que se trate de una mentira piadosa, aquella falsa afirmación que hacemos a alguien cuando queremos levantarle el ánimo en un trance delicado. Hay verdades como puños, y por ser tales parecen inverosímiles, por lo que tenemos que dar mil explicaciones. En cambio, probemos a decir una mentira -suele creerse sin dificultad-, que nada hay que explicar. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por ejemplo basó su campaña electoral en la mentira. Prometió hacer en cuanto ocupara La Moncloa todo lo contrario de lo que hizo nada más llegar, y ganó fama como el presidente de los recortes.

Mintió cuando dijo que no sabía de la marcha real de la economía de su país, algo de lo que al más despistado le alcanzaba que a un hombre de su talla, bregado por su largo periplo en la política y llamado a ser la alternancia, estaba por supuesto al día de las claves económicas al más alto nivel, por lo que no se le podía suponer en el limbo. Él sabía perfectamente de la crisis; tanto, que las autonomías gobernadas por su partido eran unas de las principales concernidas en la marcha real del momento económico.

Así que en pocos meses el compostelano se quitó la careta, por lo que le vimos su auténtico rostro. Y para justificar tan flagrante incumplimiento todo se le iba en decir que a él no le gustaba hacer lo que hacía, que no le quedaba otro remedio lo de cargar sobre las clases más menesterosas y desfavorecidas de la sociedad todo el peso de la crisis económica; que la lluvia de millones venidos de la Unión Europea para salvar a la Banca no nos costaría un céntimo; el quebrantamiento del Estado de bienestar; la modificación en el Estatuto de los Trabajadores convirtiendo a éstos en los nuevos esclavos; los recortes en Sanidad y servicios sociales; la pérdida de la capacidad adquisitiva de los pensionistas, al desvincularlos del IPC; el recorte en las libertades democráticas con la “ley mordaza” y un largo etcétera, “tenía que hacerlo”. En serio, habría que psicoanalizarlo para saber cuánto de autojustificación de su conciencia tiene y cuánto de respuesta ideológica de neoliberal convencido. El político que miente en algo trascendente pierde crédito y, no sé ustedes, mis amigos, pero al menos yo, no le compraría un coche de segunda mano.

FISCALA SABADELLLo enigmático del presidente Rajoy es esa postura displicente y la cara que pone de no haber roto un plato cuando se le pregunta por el caso Gürtel. Él, como su antecesor José María Aznar cuando también se le BÁRCENASpregunta, no sabe “qué es eso”. Para desmentirlo, en estos días apareció la noticia de la verdad jurídica: que ha quedado probada la caja B del PP y el entramado expresamente organizado para delinquir. Las conclusiones de la Fiscalía anticorrupción echa por tierra la matraquilla de que “en su vida ha cobrado sobresueldos de dinero negro”, aquellos que recibía en sobres controlados y registrados a mano por su íntimo amigo y compañero Luis Bárcenas.

PAPELES BÁRCENAS

En la caja B del PP aparece también, junto con su jefe Aznar, su mano derecha Francisco Álvarez Cascos, al que la bien urdida red de corrupción, era el propio Luis Bárcenas quien lo señalaba como FAC y el interfecto negaba que esas iniciales fueran suyas. Las conclusiones finales de la fiscal lo aleja de toda duda: se trata del intendente de Aznar. Todo ello quedó reflejado en anotaciones durante 14 años –las entradas y salidas de dinero negro- en ocho formas diferentes de la trama que integra Gürtel. Pero suerte que acompaña a Rajoy, miren ustedes, pues la crisis de independencia de Cataluña le ha venido como agua de mayo para casi esconder el escándalo de la corrupción que no cesa en el PP. A las preguntas directas que le hacen los diputados en el Parlamento al investigador oficial de la Guardia Civil sobre si Rajoy ha tenido que ver con lo que se le acusa de corrupción, la respuesta ha sido “indiciariamente, sí”, la misma respuesta cuando se le preguntó por Rato y los más que aparecen en las listas de Bárcenas.

Es muy llamativo que el problema catalán le haya servido para opacar su mayor lastre: setecientos cargos del PP imputados y que no se esté hablando de ello con lo superlativamente grave que es. Pero no importa, ello está en su genética y lo vemos ya fabra que se jodancomo algo natural, por lo que me viene a la memoria aquel exabrupto de la parlamentaria Fabra cuando, en respuesta bragaña ppespontánea a una intervención que hacía un diputado denunciando la situación de los parados, gritó desde su escaño un sonoro “que se jodan”. Y con un tal Bragaña, también del PP, lo mismo, cuando quiso ilustrarnos con su sentencia: “Las leyes son como las mujeres, están para violarlas”. Largan por su boca estas cosas, no piden perdón, y ahí queda eso. Lo más grave es que no hay censura y llamada al orden de su presidente. En estos significativos detalles peperos, sus salidas de tono y la mentira como parapeto y defensa, vemos que el auténtico Mariano Rajoy  es el que está en el Museo de Cera.

rajoy cera

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Erasmo Quintanaç

ERASMO QUINTANA RESEÑA