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02:26h. Sábado, 03 de Diciembre de 2016

“No basta con minutos de silencio;  más inversión e implicación política” - por  Diana Mújica​

diana mújicaEn este 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, quiero resaltar que no es una conmemoración que deseemos recordar, pues es el síntoma recurrente de que algo no funciona en nuestra sociedad.

“No basta con minutos de silencio;  más inversión e implicación política” - por  Diana Mújica​, concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria,

             En este 25 de Noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, quiero resaltar que no es una conmemoración que deseemos recordar, pues es el síntoma recurrente de que algo no funciona en nuestra sociedad. Hoy, más que nunca, tenemos presentes a las 42 mujeres, que según reconocimiento oficial, han sido asesinadas en 2016 por este motivo. Pero, sobre todo, hay que recordar también a las miles de mujeres que llevan años siendo sometidas a la violencia psicológica que mina la autoestima de quien la soporta, produciendo en ella procesos de desvalorización y sufrimiento y cuyas manifestaciones más habituales son el desprecio verbal, el control económico, el aislamiento, la intimidación, las amenazas y el abuso emocional. Este tipo de violencia silenciosa es la más difícil de identificar, sutil y complicada de percibir, detectar, demostrar y valorar. Del mismo modo hay que denunciar que, desde 2009 fecha de comienzo de recogida de datos, más de un millar de mujeres son violadas cada año en España, tres violaciones sexuales por día y de cada seis violaciones cometidas, sólo se denuncia una. Lo peor de todo esto es que las agresiones sexuales no entran como violencia de género en la Ley Integral 1/2004 de 28 de Diciembre, lo que demuestra que todavía “queda mucho por hacer” frente a esta realidad. Se hace necesario un tratamiento integral de este problema con una especialización de quienes trabajan en él y la intervención coordinada de todas las instituciones, incluidas las judiciales, policiales, sanitarias, educativas y los medios de comunicación. Se debe considerar “Violencia de género”, o mejor, Violencia contra las mujeres, cualquier forma de violencia, no sólo la provocada por la pareja o ex-pareja, sino la violencia sexual sobre las mujeres y niñas, la trata  con fines de explotación sexual, la mutilación genital femenina, la discriminación por razón de sexo... Los datos en Canarias así nos lo exigen.

Según el Observatorio Estatal sobre Violencia de Género, las denuncias presentadas en los órganos judiciales durante el primer trimestre de 2016 han aumentado un 47% con respecto al año 2015. Con la cifra de 2416 mujeres, las islas tienen en este periodo, la tasa más alta de víctimas de todo el estado, con un 22'83 por cada 10.000 mujeres. En nuestro municipio, Las Palmas de Gran Canaria, los datos aportados por la Unidad Técnica de Igualdad arrojan un balance de un total de 841 mujeres que han acudido al Servicio desde enero hasta el 31 de Octubre de 2016, de las que 628 mujeres han acudido por estar viviendo una situación de violencia y 213 mujeres por otras problemáticas relacionadas con separaciones o divorcios, guarda y custodia de menores, impago de pensiones alimenticias, desempleo, necesidades formativas, etc. En este periodo se han dictado 301 órdenes de protección que, sumadas a las 454 con las que se comenzó el año, dan un total de 755; se han cerrado 261 órdenes, quedando así las 494 vigentes en este momento.

            Estas cifras exigen una mayor implicación política e inversión. No podemos dejar las políticas de Igualdad en las manos de Dios (Cruz Roja y Cáritas). El Partido Popular destinó en su presupuesto de 2015 146.925 € para la Concejalía Delegada de Igualdad. Este año 2016 se ha aumentado a 170.000 €, que sigue siendo insuficiente.

Por este motivo he buscado el apoyo en el Cabildo. Me he entrevistado con la Consejera de Igualdad para solicitar un aumento de la subvención destinada al programa “Servicio de Prevención y Atención Integral a mujeres y menores víctimas de la violencia de género” que lleva sin aumentarse desde el año 2012, con un total de 455.742'01€, cantidad que casi en su totalidad va destinada a los sueldos del personal que conforma la Unidad Técnica de igualdad. Tengo que decir que, lamentablemente, esa entrevista no fue satisfactoria pues, a pesar de mis esfuerzos por explicar que el municipio de Las Palmas de Gran Canaria soporta casi la mitad de la población de esta isla, que es necesario incrementar las psicólogas en la Unidad, ya que se demoran las citas en la asesoría psicológica hasta más de dos meses, su respuesta fue toda una “Declaración de no colaboración” ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Ante esta situación de emergencia no vale argumentar motivos burocráticos. La voluntad política es primordial.

Apelo al apoyo del gobierno municipal para que en los  próximos presupuestos de 2017 se haga una política de igualdad realmente transversal desde todas y cada una de las áreas de gobierno del Ayuntamiento, porque las mujeres conformamos más de la mitad de la población en nuestro municipio, soportamos en mayor medida la pobreza, la exclusión social y la desigualdad de derechos,  y necesitamos reponer y dotar suficientemente las partidas presupuestarias que se han venido recortando en los últimos años; una política transversal de igualdad que ponga en marcha urgentemente medidas muy necesarias, tales como: alternativa habitacional garantizada para las mujeres víctimas de violencia de género de nuestro municipio; garantías de un número suficiente de plazas en las guarderías infantiles de nuestro municipio para los hijos e hijas de las víctimas de violencia de género entre 0-3 año; tratamiento a las víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas como un colectivo beneficiario “de facto” del bono social deportivo, entre otros; creación de ayudas como un “bono social de movilidad” que garantice el transporte subvencionado a las mujeres víctimas de violencia de género y sus hijos e hijas; apoyo psicológico y personal para la superación de la situación de desamparo y abandono en que se encuentran muchas.

            Y otras medidas más que proporcionen a las mujeres confianza en sus instituciones para poder dar el salto a denunciar y dejar de sufrir en silencio. Esto sin olvidar la actualización del Plan de Igualdad que está en marcha y que los hombres, aunque muchos no sean causantes de esta realidad de Violencia, son cómplices si guardan silencio y no se implican en su erradicación, cuestión a tener en cuenta en las políticas de Igualdad.

            Sólo así, con una mayor implicación política, acabaremos con “los minutos de silencio” y no tenemos que esperar al próximo 25 de noviembre para recordar y ocuparnos de esta lacra social que supone uno de los ataques más flagrantes a los derechos fundamentales como la vida, la libertad, la igualdad, la seguridad y la no discriminación. Así, Las Palmas de Gran Canaria dice no a la violencia de género.

* En La casa de mi tía por gentileza de Diana Mújica

diana mújica si duele no es amor