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19:55h. Domingo, 19 de Noviembre de 2017

No... si eres independentista - por JC Martín 

 

FRASE JC MARTIN

 

FEUDALISMO

No... si eres independentista - por JC Martín 

Curiosa sociedad ésta que vivió durante mucho tiempo casi perdonándoles la vida a los homosexuales, a los que criticaba con la boca chica, pero que de la noche a la mañana se apuntó, cual falsaria, a aplaudir la valiente decisión de "salir del armario" pesara al que pesara. Ganamos todos y todas.

Curiosa sociedad ésta que criaba hijos varones como cómodos machistas y a hijas/hermanas como sirvientas, pero que un día tuvo que tragar y atragantarse con que una nueva generación de mujeres querían ser iguales y no sólo ante la ley sino en todos los ámbitos. Ganamos todos y todas.

Curiosa sociedad ésta que criminalizaba el derecho a decidir de las mujeres/parejas/transexuales sobre su propio cuerpo, maternidad y hasta identidad, hasta que fue políticamente correcto subirse a ese carro, sacarse la foto y salir de la herencia en vena dejada por la santa inquisición masculina y la sección femenina franquista. Ganamos todos y todas.

Curiosa esta sociedad que presumió de una transición política que en realidad ahora sabemos que no llegó a las entrañas del nuevo régimen y que ahora amedrenta, insulta, persigue y criminaliza al disidente incluso siendo patrio. Empezamos a descubrir que ya no eramos todos y todas las que ganábamos.

Curiosa sociedad ésta en donde los que creíamos franquistas reciclados nunca dejaron de ser de raíz y aquellos que creíamos antifranquistas por vivencias amargas, en el fondo estaban bichados al emerger las contradicciones. Y fue aquí cuando empezamos a ver que las victorias de todos y todas empezaban a ser derrotas.

En esta sociedad, que califico de curiosa porque los otros adjetivos no van precisamente en una dirección mejor, hay una cosa que ha resultado ser imperdonable y merecedora del trato más visceral y radicalizado. El creer que la independencia de un territorio puede ser una mejor solución para quienes en él habitan, se ha convertido en una especie de herejía y a sus defensores directamente se les puede quemar en la hoguera social, entendida ésta como el escarnio y la descalificación más absoluta. Si eres independentista eres un radical, extremista, incendiario, casi delincuente, trastornado social y psicológico, una persona a la que sus derechos fundamentales se pueden y deben poner bajo lupa. Los Torquemada de ayer son tus vecinos de toda la vida, aquellos que llamaban despectivamente maricones a los homosexuales, machonas a las feministas, depravados a los transexuales, rojos de mierda a los comunistas, vagos y maleantes a los pobres y desfavorecidos y un sin límite de oprobios a otros. Son esos y sus "nuevas generaciones" a los que hoy sólo les falta agredirte si te defines como independentista. Y uno se pregunta en qué momento el ser dependentista, supuestos apolíticos, supuestos demócratas, supuestos constitucionalistas, supuestas mejores personas, les convirtió en una raza aparte, capaz de querer meter en "armarios" a los que pensamos diferente, sentimos diferente, soñamos diferente. ¿Es que acaso no hemos convivido en armonía con ellos y ellas durante muchos años sabiéndoles de pensamiento distinto y nada hicimos en contra de sus derechos?¿Es que pensaban que su derecho a decidir por las vidas individuales y colectivas de otros, era algo que hacía que los demás dependiéramos de su bendición, homologación, como si de un paternalismo caprichoso se tratara?. Y que decir de aquellos otros que, aún habiendo sufrido lo de los armarios ahora se apuntan a estigmatizarnos, qué decir de aquellas que reivindicaban su derecho a decidir y llaman ilegales a quien reivindican el suyo. Qué decir de esos que corrían delante de los "grises" y hoy miran para otro lado o simplemente callan ante sagre y lágrimas derramadas por quienes quieren poner urnas.Qué decir de esos que llaman a los refugiados a compartir casa pero no están dispuestos a que otros elijan donde y cómo quieren vivir.

Al final todos hemos crecido. Hemos sabido que había muchas caretas bajo mucho carotas. Hemos aprendido que su democracia sólo era un juego de roles, donde ellos no estaban dispuestos a dejar de ser reyes y súbditos a voluntad, aunque eso supusiera cargarse la voluntad de otros que ni reyes ni súbditos quieren ser.Estamos en otro régimen. Un régimen vestidito de democracia pero dispuesto a todo por imponer lo que ya ni siquiera esbozan con la boca chica. Palo y tente tieso porque ya todo es una Constitución para sediciosos, un Estado de Derecho al revés, una democracia que sólo es de pensamiento único.

Manos arriba....que esto es ya más que un atraco.

Tus derechos fundamentales están casi suspendidos...y más si eres independentista.

* Del muro en FACEBOOK de JC Martín

JC MARTÍN