Buscar
01:18h. sábado, 19 de septiembre de 2020

Puente de plata - por Antonio Cabrera de León

 

FRASE CABRERA

Puente de plata - por Antonio Cabrera de León *

Ya saben ustedes que “A enemigo que huye, puente de plata”. Desde hace un rato la frase es de aplicación en el corazón de cualquier persona republicana. El campechano huye porque su monarquía no soportaría la foto del paseíllo por los juzgados. Andan en la corte amarrando las posibles soluciones, pero no hay cuerda suficiente para atar tanta campechanía.

Huye como huyó Bettino Craxi, para acabar falleciendo en el exilio. Pero de devolver lo trincado, olvídense. El viejo tiene claro que ni reinando la familia hasta, pongamos Felipe 31, obtendrían una fortuna como la amasada durante su reinado. Aquí ha habido para todos. Lo mismo se han comprado amantes regalándoles un potosí que se han distribuido fajos de billetes contados con la hispanosuiza. Yates y Ferraris. Lunas de miel que eran austeras hasta que supimos que no lo eran y quién las pagaba. Paga la casa, que somos todos.

Ha cogido la familia la costumbre de escribirnos. Deben temer que si se dirigen a nosotros por televisión se les pueda notar azorados, que no creo que se les vaya a escapar ahora la risita que se habrán echado durante décadas con el traqueteo de la hispanosuiza. Además, en cualquier medio de comunicación te miden la audiencia y ni una noticia como ésta taparía el desdén con el que queremos olvidarlos, ignorarlos. Por eso nos escriben, siempre para darnos alegrías. Lo mismo para informarnos de renuncias imposibles a herencias amasadas, que para decirnos adiós y tralarí que te vi.

Venga, que saquen la tropa de mercenarios y cortesanos para explicarnos lo buenísima que es esta gente. Que salgan González y Cebrián, como Laurel y Hardy, como Miliki y Fofó, que también nosotros necesitamos unas risas y no acabamos de encontrar motivos. Venga, por favor, por favor, por favor, que nos cuenten aquello de la igualdad de todos ante la ley y lo necesario que es que el rey sea impune ¿O era inviolable?

Mientras el país se prepara para hundirse en el paro y tratar de sobrevivir a la epidemia, se va el campechano con su dinero pero así tendremos un subsidio menos que pagar.

Qué alivio.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Antonio Cabrera de León