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lunes, 04 de julio de 2022 00:00h.

Recuperar el discurso anticolonial.- por  Alejandro José

 

F alj jos
F alj jos

Recuperar el discurso anticolonial.- por  Alejandro José, activista anticolonial *

De todos es sabido, o debería serlo, que los planteamientos e ideologías de la sociedad canaria están marcados, fundamentalmente, por el régimen colonial. Si en este mundo capitalista, quién controla el capital controla "la información", vivir en un país colonizado te condena a, además de ello, tener que interiorizar conceptos que van contra tu propia matria, aunque creas lo contrario.

En nuestro archipiélago falta discurso anticolonial, y eso se nota en el día a día, en cualquier conversación que se de en una parada de guagua, un bar, la cola del paro, etc, así como en las redes sociales, dónde, ahí sí, encuentra uno algo más de brega, aunque para nada suficiente como para contrarrestar la desinformación y manipulación colonialista.

Adolecer de ese enfoque hace que todo planteamiento que cualquier canaria o canario se haga en su día a día, tanto en cuestiones fundamentales como triviales, se encuentre alejado de la realidad material del archipiélago.

"Marruecos nos quiere invadir", "Vivimos del turismo", "Desmilitarizarnos sería nuestro fin" o "La culpa la tienen los inmigrantes" son el pan nuestro de cada día para una mayoría social abocada al caos en su propia tierra. Algunos, menos alineados, quizás no repiten (al menos conscientemente) estos mantras coloniales, pero si otros de igual capacidad cancerígena para la sociedad como "debemos acercanos más a la UE", "nos debemos hacer respetar en Madrid" o "si dejamos de votar los acojonamos". Todos estos planteamientos, los más y los menos reaccionarios, los que más o menos tengan trasfondo y lógica, tienen en común una base poco sólida, por su falta de objetividad, y una gran carga sistémica, pues se originan desde fundamentos marcados por el colonialismo.

Sin saber analizar adecuadamente nuestro contexto no podemos defendernos adecuadamente, y ahí está la trampa de los que dictan actualmente la ley.

Es por ello que debemos articular, en diferentes frentes, unas directrices, por mínimas que fueran (poniéndose exquisitos), que logren calar en el mayor numero de personas posibles para poder canalizar en dichos frentes la fuerza que tenemos (que no es poca, aunque nos empeñemos en hacer ver lo contrario con tantos pleitos dentro del movimiento anticolonial).

Normalizar nuestros discursos, entre nosotros y nuestros entornos, sin puñaladas cainitas y apedreamientos mutuos, debe ser el primer gran paso a la hora de conseguir trasladar lo trabajado hasta hora, lo que actualmente se trabaja, y lo que se seguirá trabajando, a un número suficiente de personas como para que, a través del toletilmente defenestrado 'boca a boca' y las redes sociales (armas de doble filo, que podemos usar también a nuestro favor), aunque sea de manera minoritaria ante tamaño monstruo que es el colonialismo, puedan abrirse camino postulados nacidos del pensamiento anticolonial, y no del régimen actual.

No vale con repetir constantemente la obvia pero negada realidad colonial, no basta sólo con decir o hablar de Canarias como colonia. Debemos ilustrarnos, respetarnos y dar a conocer nuestras problemáticas y potencialidades desde un fundamento materialista y una visión anticolonial, así como apoyar (en mayor o menor medida) el discurso común (que es, o debería ser mucho) con nuestros compañeros de viaje, aunque luego se esté, en otros aspectos importantes, en las antípodas ideológicas.

En nuestras manos está hacernos huecos entre nuestra gente y pregonar, con sapiencia y respetuosidad (aunque la ignorancia haga que nos falten el respeto de vez en cuando), la realidad de Canarias. Alzados venceremos.

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Alejandro José

 

 

MANCHETA MAYO 22