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10:05h. Domingo, 24 de Junio de 2018

Entre esto, aquello, totorotas y toletadas - por Nicolás Guerra Aguiar

 

FRASE AGUIAR

Entre esto, aquello, totorotas y toletadas - por Nicolás Guerra Aguiar *

 

rafael nadalESTO.  El señor Nadal, deportista universal, es un ciudadano español más a quien avala el artículo primero de la Constitución: “España […] propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. Por tanto, se le garantiza (artículo 16) “la libertad ideológica” y “reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente ideas y opiniones mediante la palabra…” (20.1.a.).

   Y en el ejercicio de tal derecho el señor Nadal opinó sobre la situación de la política española tras la presentación del legítimo voto de censura al señor Rajoy por parte del PSOE. El tenista dijo que le gustaría “volver a votar”.

ISIDRO LÓPEZAQUELLO. El señor López es diputado de Podemos en la Comunidad de Madrid. Lleva tres años como representante electo. Pero ni tal condición, ni su profesión de sociólogo, ni el riguroso y elemental respeto inherente al sistema democrático han podido contener su resoplido hacia el señor Nadal.

Así, el diputado de Podemos -¿actuará el partido?- le responde: “A mí me gustaría que dejase de practicar un tenis soporífero, defensivo, hipermusculado y pasabolas". Toda una lección de congruencia ideológica, razonada argumentación y pálpito democrático. Más: simpar ejemplo de escrupulosa consideración a las ideas ajenas, ajenas estas a exaltaciones dictatoriales, loas a regímenes fascistas o atentados a los derechos humanos.

El señor Nadal hizo pública la libre manifestación de pensamientos tal como muchos ciudadanos anónimos que compartieron la misma opinión durante el debate. Pero el diputado de Podemos -impertinente conjunción de palabras ajenas al tema, desacertadas y opuestas a elementales raciocinios- mezcla el deseo del señor Nadal con sus personales consideraciones sobre el sistema táctico del deportista, perplejante combinación. El señor Nadal ni ofende ni agrede. Por el contrario, el desafortunado señor López no manifiesta, precisamente, hipermusculación intelectual, sabiduría mental o pensamiento ordenado.

Frente a tales personajes fortalece uno la convicción de que la mediocridad se ha adueñado de la Política española. E incluso la humana duda sobre su capacidad personal para hablar como mensajero o representante de Podemos en la política madrileña. Con cuatro machangadas como esta ya empezarían algunos a pregonar que la anticonstitucional “ley Mordaza” tiene su lado bueno (ni de coña).

TOTOROTADAS. Los estudios científicos sobre la variedad del español hablado en Canarias tienen reconocimiento internacional. Fehacientes documentos escritos son, por ejemplo, el Diccionario básico de canarismos (DBC) y Dudas más frecuentes sobre el español de Canarias (de la Academia Canaria de la Lengua); el Tesoro léxico canario-americano; el Diccionario Histórico del Español de Canarias más el Diccionario ejemplificado de canarismos (doctora Corbella, doctor Corrales); el Diccionario histórico – etimológico del habla canaria (doctor Morera)…

diccionario de canarismosTESORO LÉXICO CANARIO AMERICANODICCIONARIO HISTÓRICO ESPAÑOL EN CANARIASDICCIONARIO EJEMPLIFICADDO CANARISMOSDiccionario histórico – etimológico del habla canaria

Y esta voz, totorotada, se registra en algunos de ellos (como también aparece toletada). Así pues, ni es un vulgarismo ni palabra despreciable. El adjetivo se emparenta con otro de su misma categoría gramatical y raíz, totorota. Y su significado (DBC) es ‘persona simple, boba’. (Al menos en mi pueblo, Gáldar, nunca tuvo carga despreciativa hacia la persona.)

Por tanto, resulta imprescindible una observación: muchas palabras reducen drásticamente su teórico impacto negativo según entonaciones y contextos. E incluso lo pierden y se transforman en voces familiares sin contenido malicioso alguno. Así, por ejemplo, no es lo mismo decirle a alguien “¡Eres un hijo de puta!” que llamar “¡jopuuuta!” a un amigo o conocido. La primera construcción exige naifes, simbólicos ríos de sangre. La segunda puede terminar en fraternal abrazo y cantos a la imperecedera amistad tras las tejinescas roniadas pertinentes.

ASIER ANTONAAsí, mi empleo es rigurosamente ajeno a belicosidad, insulto, desprecio o minusvaloración de la persona afectada (¡líbreme Dios de tal irreverencia!), en este caso el señor Antona, presidente del PP canario. Y me permito la licencia porque sus células grises están muy bien desarrolladas y tienen peso intelectual (’de pensamiento’) aunque no compartamos elementalidades ideológicas. Pero mi respeto a su capacidad, a razonadas intervenciones públicas y al valor nada agresivo que tal término tiene en Canarias (súmese la fundamental deferencia por su condición humana), me van a permitir su empleo. Mas en caso de haber abusado de los considerandos expuestos le adelanto mis disculpas y mi presteza para corregir públicamente tal hipotético desliz. 

Un desajuste tuvo el señor Antona días atrás. Fue la pública aireación de un voto de censura contra el señor Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias.  Sospecho su encochinamiento - emputamiento contra CC (u CORAMASción Canaria) por la deslealtad hacia el PP en el voto de censura presentado por el PSOE. Pero el señor Antona –veterano en las cosas de la política- sabe quiénes son CoATIción y la señora Oramas: la burguesía conservadora tinerfeña (con todos mis respetos, obviamente), hábil y despierta para la exclusiva defensa de sus intereses.

CORAMASICIÓNclavijo coatición

 

cardonaPor eso se niegan, por ejemplo, a la democratización del sistema electoral canario, rigurosamente contrario al elemental principio del Estado de derecho: una persona, un voto. Y saben contentar, astutos los muy puñeteros (locución coloquial nada agresiva muy presente en Canarias). De ahí la oportunísima salida del señor Clavijo sobre la presidencia del señor Cardona (PP) en Puertos de Las Palmas: no se ha planteado su remoción tras el cambio de Gobierno en Madrid. Consecuencia: el señor Antona tuvo que retroceder a marchas forzadas. Como las viejas chalanas sardineras, había rozado las bajas y trabucó hacia los fondos: el señor Cardona es intocable...

TOLETADA. Por elementalidad, el señor Antona no puede presumir de “que la corrupción no pasa factura al PP, sino que gana afiliados”. Es el desparrame de la osadía (con todos mis respetos) y el reconocimiento de su existencia. Impacta, no obstante, su valentía: da por cierta -al menos puede deducirse del titular periodístico- la realidad corrupcional del PP. 

ANTONA CORRUPCIÓN

El PP perdió entre 2001 y 2016 tres millones de papeletas. Tras la condena “Gürtel” la desmoralización se adueña de honrados votantes peperos… a la espera de nuevas sentencias. Quizás andan decepcionados o angustiados, no sé. Pero, desde luego, sin ánimos. O acaso con la barriga esconchabada de tanto reboso.

CHO JUAA

* La casa de mi tía agradece la gentileza de Nicolás Guerra Aguiar

nicolás guerra reseña

 

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