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04:21h. sábado, 29 de enero de 2022

Amaral, el olvido, Enrique Bethencourt

El vídeo del grupo musical Amaral "Ratonera", en el que se critica a gente de la política, merece la atención de Enrique Bethencourt en su LA TIRADERA. Enrique mantiene su loable posición de defensa de lo político, tan perjudicado por las críticas, justificadas pero generalizadoras. Yo creo que Enrique tiene mucha razón.

No es culpa, por supuesto, de quienes critican, sino de quienes magnifican y extienden la crítica. En el problema del desprestigio de la política se cumple el tópico de que "pagan justos por pecadores" y, lo que es más grave todavía, que se prolonga el desprestigio de lo público. Y en eso si que está la mano interesada en sostener el criterio mendaz de que lo público no sirve y que solamente con el control privado las cosas funcionan. 

Y añadiré que me llena de zozobra ver que son pocas las personas que ven en Canarias, la magnitud del riesgo que se cierne sobre las libertades públicas, con esta tergiversación y magnificación de la crítica. Solamente gente como Enrique Bethencourt o Antonio Morales, el alcalde de Agüimes, saltan inmediatamente para poner las cosas en su sitio, para proclamar y demostrar que sí, que es cierto, que hay mucha hediondez entre los y las que se dedican a la política, pero que, ni mucho menos, los rufianes y las rufianas son mayoría. Y que, por encima de todo, lo público es un valor de interés general, que no puede desborrifarse porque haya una insalla de bardagos y bardagas haciendo de las suyas.

Lean el texto de LA TIRADERA, que vale la pena.

http://latiradera.wordpress.com/2014/04/08/amaral-el-aplauso/