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13:08h. miércoles, 04 de agosto de 2021

Referéndum: "nunca diga nunca jamás a nada" - por Chema Tante

 

FRASE TANTE REFERÉNDUM

Referéndum: "nunca diga nunca jamás a nada" - por Chema Tante

No quisiera olvidarme de reconocer el crédito de aplicar el dicho referido a un acto democrático como es un referéndum, que se le debe a un tipo admirable, por más que yo tenga enormes diferencias ideológicas con él, como es Aitor Esteban. Un tipo que demuestra que se puede ser conservador, incluso de derechas, pero no por ello dejar de ser demócrata ni carecer de responsabilidades sociales. Ese parlamentario notable le ha dicho a Sánchez, sobre las posibilidades de referéndum, “Nunca diga nunca jamás a nadie”

Es que, yendo al tema, vemos como la derecha cerril mesetaria, no deja de repetir la supuesta inconstitucionalidad de un referéndum. Han llegado con su inquina autoritaria, al extremo de obligar a todo un secretario general de un partido que se dice socialista y obrero a lanzar en el Congreso ese grito brutalmente antidemocrático de “que no habrá referéndum”.

Es un grito coreado por lo más granado de la intolerancia fanática imperial española, desde la extrema derecha vertebrada por VOX/PP/C’s hasta esperpentos físicos y mentales como el Cardenal Cañizares.

“Referéndum” palabra criminalizada por la derecha, hasta el punto de que se está llevando a la opinión colectiva, tan sumisa y abierta a la tergiversación, la idea de que se trata de un procedimiento ilegal y taimado, cuando es un procedimiento de consulta, contemplado en la propia Constitución del 78, tan venerada por la derecha cerril, cuando y en lo que le interesa.

Es que se ha sintetizado en esa palabra, que ya empieza hasta a parecer una obscenidad, el concepto de “Referéndum sobre la autodeterminación de Cataluña, realizado solamente en el territorio catalán”.

De esta manera, lo primero que habría que sugerir a Sánchez es que cuando proclama “que no habrá Referéndum” no caiga en la trampa mixtificadora de la derecha y llame a las cosas como son.

Por supuesto, el gran problema es que la derecha y el imperialismo español han introducido e instalado el concepto a todas luces falso, de que “no se puede consultar sobre ideas o iniciativas contrarias a la Constitución”. Falso, porque, si la propia Constitución acepta que se puede modificar su texto, es obvio que se puede, con toda legalidad, consultar sobre tales modificaciones.

Y, por ello, tanto Sánchez como al soberanismo catalán tienen el deber de impulsar un referéndum, aunque sea en todo el territorio de lo que queda del Imperio Español, sobre una cuestión tan controvertida pero democrática y aceptada por la Constitución, como es el derecho de los pueblos a decidir sobre su propio destino.

Lo que pasa es que a la derecha y al imperialismo español no les conviene tampoco que se celebrara tal consulta, porque podría en evidencia dos realidades, que tengo que formular a nivel de hipótesis, precisamente porque no se celebra una consulta que las confirmara: Una, que en el estado español existe una fuerte proporción de sentimiento soberanista. Otra, que ese sentimiento soberanista se localiza sensiblemente en los territorios de la periferia y que el imperialismo español es cosa del centro geogrático mesetario. Es lo que dice la IDA de Madrid; que España es eso, Madrid. Y esos resultados se verían en Europa y en el mundo, dejando claro la opresión territorial que ocurre en el estado español.

En definitiva, otra vez que se le puede decir a Sánchez que calladito hubiera estado más bonito: Que “nunca diga jamás a nada”. Porque le llame referéndum o le llame como sea, la consulta tendrá que celebrarse, le guste o no al voxero Abascal, al pepero Casado, a la ciudadanera Arrimadas o al mitrado Cañizares.

Porque, si desear la autodeterminación de un pueblo no es ningún crimen anticonstitucional, pretender realizar ese deseo tampoco puede serlo.

* Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

CHEMA TANTE

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