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22:41h. sábado, 31 de octubre de 2020

Bruno Perera en huelga de hambre y sed: odio, fanatismo y falsedad - por Chema Tante

 

FRASE TANTE PERERA

Bruno Perera en huelga de hambre y sed: odio, fanatismo y falsedad - por Chema Tante *

Con su tosco e inaguantable estilo, Bruno Perera eructa lo que él cree un manifiesto definitivo, en el que anuncia que se pondrá en "huelga de hambre y sed", a partir del martes 8 de septiembre en el Cabildo de Lanzarote, para, en las toscas palabras del interfecto:

"...exigir a la presidenta del Cabildo de Lanzarote que anuncie públicamente en varios medios de comunicación, al menos en cuatro Web y dos televisiones de ámbito regional e insular, que no está de acuerdo con que se estén alojando a inmigrantes ilegales en hoteles y apartamentos habidos en Canarias. Y también que exija que los inmigrantes ilegales que nos lleguen sean deportados, tanto adultos como así MENA, añadiendo que las leyes españolas amparan la deportación"

"Y como razonamientos a mis exigencias, expongo que mientras se da cobijo a inmigrantes ilegales en hoteles y apartamentos, tenemos a nuestros miles sin techos desamparados, y a miles de familias también abandonadas porque no han sido socorridas según están pasando penurias por causa de que lo que cobran de ERTE o de ayudas de emergencias no les da para pagar alquiler, Luz, agua, alimentos, etc."

El primer comentario que se merece semejante soflama es que esta preocupación tan torpemente expresada por Bruno Perera, siendo, lo que ya es de destacar en el individuo, en la parte referida a las necesidades de las personas desamparadas, completamente cierta, jamás y nunca le había impelido a acción ni declaración alguna.  Nunca Bruno Perera había defendido a los pobres. Al contrario. Siempre ha estado al lado de los poderosos. Porque ya es conocido que Bruno Perera no tiene más móviles que el dinero y el odio. 

Resulta francamente repugnante que la intolerancia y la xenofobia se oculten tras estos falsos sentimientos de solidaridad. Es un síntoma claro del más rancio populismo de extrema derecha. En todo caso, no está de más recordar que la solidaridad debe ser ejercida sin discriminación alguna. Las pobres personas que llegan a Canarias, tanto como las personas pobres que viven en Canarias, tienen el mismo derecho a la solidaridad y al respeto.

Sigamos con un texto complicado de entender, por su basta redacción (aseguro que este atentado a la sintaxis es transcripción fiel del original del sujeto):

"Canarias en presente no está preparada ni tiene recursos para prestar auxilio económico a nadie que venga desde fuera a ocupar puestos de labor ni a demandar ayudas sociales, y menos durante esta pandemia porque todo lo que tenemos de ahorros lo debemos invertir en nuestra gente residente, nacional y extranjera que juntos formamos esta sociedad que depende de un futuro que por varios años nos será un calvario lleno de calamidades que debemos afrontar sin que el problema de la inmigración ilegal nos invada y nos lo ponga en peores condiciones sociales y económicas de las que ya tenemos y de las que nos vendrán."

Será preciso recordar a Bruno Perera el deber de la solidaridad humana. Pero, en todo caso, sus exabruptos y acciones histriónicas no tienen necesidad ninguna. Las autoridades en el estado español comparten, lamentablemente, muchos de los criterios que, con esfuerzo, pueden extraerse de esta repugnante texto.

Ruego ahora prestar mucha atención al escondido sentido de este críptico párrafo:  

"Post datum:. Las armas sociales que utilizaré para hacer esta reclamación serán una pancarta, unos miles de panfletos y varios medios de comunicación. Y algo más por si me ataca alguno que no esté de acuerdo conmigo. (Y que sepan que yo no juego con lo que digo)."

Hay que disculpar a Bruno Perera que, en su dilatada etapa de emigración (porque él también fue migrante) tuvo que intentar entenderse en varios idiomas. Él mismo se las echa de hablar cuatro, pero como la capacidad de su cerebro es limitada, las diversas lenguas han formado un potaje que ni él mismo puede desbrozar. Por eso, cuando quiere expresar "postdata", termina por decir "fecha de publicación". Son cosas de la (baja) altura intelectual. Pero lo que sí deja muy claro Bruno Perera es la amenaza, sin "juego ninguno", con una entelequia que el huelguista llama "arma social", y que yo no tengo más remedio que interpretar como "banda de gorilas". Es decir, que ya Bruno Perera amaga con que en su alarde testimonial se propone estar acompañado. Conociendo al personaje, esto ofrece muchas luces. Violencia y trampa.

Yo no voy a entrar en debates con un racista xenófobo. Me limitaré a proclamar que mi experiencia me indica que Bruno Perera es un mentiroso patológico, convencido de que su palabra es ley y argumento suficiente. Por eso, como yo no tengo pruebas, pero sí fundadas sospechas de que Bruno Perera, tramposo habitual, se propone perpetrar un fraude de los habituales en la gente de su pelaje, tengo que pedir que esta supuesta "huelga de hambre y sed" sea sometida a un control riguroso. Porque esa banda de protección con que ya amenaza, le puede muy bien avituallar de los recursos alimenticios, sólidos y líquidos necesarios. Con nocturnidad y total alevosía.

Teniendo en cuenta que Bruno Perera dispone de medios de sobra, porque es un conocido sicario a sueldo de los caciques conejeros, hay razones para pensar que esa es la estrategia de tan miserable individuo.

Ojalá que se pueda disponer de la seguridad de que este tipo no come ni bebe nada. Me extrañaría.

Me parece oportuno recordar que este elemento se atrevió a autopostularse para alcalde de Arrecife y presidente del Cabildo de Lanzarote, a la vez;  y que entre sus promesas alocadas, figuraba esta perla:

"Traeré cada mes un millón de toneladas de agua potable mineral desde los fiordos noruegos, para la población de Lanzarote y para regadío, al precio de 70 céntimos por tonelada, contrario a la que produce Inalsa que cuesta casi dos euros por tonelada."

No puede encontrarse mejor demostración del desequilibrio mental y de la catadura del personaje.

A Bruno Perera nunca se le ha escuchado alzar la voz para denunciar el sufrimiento de la gente pobre, que ahora invoca. Al contrario, siempre se le ha visto al lado y defendiendo a los poderosos. Y, en todo caso, en el supuesto imposible de que fuera sincero, el testimonio de una pretendida huelga de hambre no puede esgrimirse para pedir que se maltrate y expulse a personas que tienen derecho al asilo y al amparo. Este tipo, de Gandhi, no tiene nada. Que se sepa

A mí, desde luego, Bruno Perera no me engaña.

 

Lo dice y lo sostiene

Chema Tante

CHEMA TANTE

 

mancheta 24