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18:59h. Viernes, 19 de julio de 2019

Poned boca y culo, jueces y periodistas (AnÍbal Marval, en PÚBLICO) Y un gráfico de María Sande

 

FRASE MARVALGRÁFICO VIOLACIÓN MARIA SANDE

justicia española

No voya a decir que ya era hora de que alguien lo dijera, porque yo, Chema Tante -y no he sido el único- llevo mucho tiempo gritando que en esta justicia, lenta, parcializada, complaciente con el poder y dura con la gente desamparada, infectada por la ideología y el fanatismo hay que buscar buena parte de las desgracias que atribulan a los pueblos que gemimos en este estado de derecha. Pero hay que reconocer que Aníbal Marval, en este artículo en PÚBLICO, lo cuenta con especial claridad. Si algo ha habido de positivo en el calvario que ha tenido que sufrir la chica víctima de la infernal manada en aquella triste noche sanferminera; si de algo está sirviendo la -otra vez- estolidez de la y los magistrados de la Audiencia navarra, ha sido que la protesta está alcanzando, por fin, magnitudes morrocotudas. La chica víctima merece la defensa que estamos haciendo de su dignidad atropellada por una sentencia desatinada, pero, miren por dónde, tenemos que aprovechar el impulso para mantener en alto la protesta, porque también se lo merece la legión de personas a las que una justicia desnortada ha sacrificado. Julián Ayala, viejo revoltoso como yo, recomienda este insigne y valiente artículo de Marval, así como dos gráficos. Uno, de autor desconocido, que ya he utilizado en La casa de mi tía y el otro, de María Sande que explica, con la perspectiva de género tan ausente de esta justicia del estado español, la realidad de las víctimas de la bestialidad del macho violador. Ya empezamos a decirles a jueces y juezas que se dejan llevar por su fanatismo o por sus intereses o por ambos y a las juezas y jueces que no lo hacen, pero que callan corporativamente, que hemos aguantado todo esto, por miedo o por pasividad en la brega, pero que has aquí hemos llegado. Hay que protestar contra todas y cada una de las sentencias y las medidas que acosan a la gente solamente culpable de sus ideas o de su pobreza. Con Marval, yo, Chema Tante, afirmo que en los pueblos del estado español todavía queda "un poquito de alma. De pudor. De amor. De ti. De algo." O sea, que hay esperanza, a pesar de tanta miseria.

 

Siento haber sido tan bruto, oh trolls. Pero es que aun me queda un poquito de alma. De pudor. De amor. De ti. De algo.

http://blogs.publico.es/repartidor/2018/04/28/4721/

 

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