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jueves, 09 de febrero de 2023 00:16h.

El turismo: la primera industria canaria y sus carencias - por Paco Vega




Paco Vega sugiere que, ya que nuestros gobernantes no ven la necesidad de preservar los valores de Canarias por la importancias que tienen en sí mismos, por lo menos que lo hagan por su interés turístico.





 

El turismo: la primera industria canaria y sus carencias - por Paco Vega

 El sabio refranero dice que “obras son amores y no buenas razones”. Aplicando la sapiencia popular a la industria turística en Canarias llama la atención la diferencia entre lo que se dice proteger, el motor de Canarias lo llaman algunos, y lo que se hace con respecto a la promoción y protección del turismo, nuestra primera industria.

 Y digo todo esto porque es de lógica pensar que en cualquier negocio o empresa, lo principal no es conseguir que el cliente nos compre nuestro producto, que también, sino conseguir además su fidelización, es decir, que repita. Y malamente va a repetir un turista que se le ocurra salir de su complejo vacacional y haga una pequeña incursión por nuestras carreteras a la búsqueda de conocer nuestros pueblos, paisajes, cultura y tradiciones, porque el panorama es ciertamente desolador para los ojos de cualquier observador desapasionado. Un sólo paseo por nuestras carreteras ya daría por si sólo para un pormenorizado y largo relato de torpezas y descuidos; empezando por la nefasta señalización de los pueblos y ciudades, descuidadas y mal ubicadas, cuando no ausente; el firme de nuestras carreteras, claramente mejorable; las obras de nuevas vías, que en buena lógica deben servir para mejorar las comunicaciones, pero que al eternizarse su ejecución consigue ser un lastre al desarrollo de las comarcas que pretenden servir más que una ventaja. Los muros derruidos y fincas abandonadas, los postes y líneas eléctricas y de telecomunicaciones que surcan, cruzan y escalan carreteras y laderas sin orden ni concierto, afeando el paisaje y ofreciendo al visitante una imagen de república bananera, y en general un adecuado tratamiento de los márgenes y taludes de nuestras vías de comunicación.

 Es ciertamente descorazonador conocer los dineros que cada año se gastan en esta tierra en promoción turística -dentro y fuera- y comprobar luego el nulo tratamiento del paisaje, de zonas verdes, parques, paseos, jardines y rotondas que inviten al visitante a una estancia relajada y placentera al tiempo que admira nuestros lugares más emblemáticos, disfrutando de una gastronomía rica y diferenciadora, que debería también ser otro de nuestros potenciales y sellos de identidad, pero que desgraciadamente tampoco somos capaces de ofrecer de forma coordinada y con calidad.

 Otra de las imágenes lamentables que ofrecemos al visitante y que sella un “no retorno” en el pasaporte de nuestros turistas, es el nefasto tratamiento de las basuras. Campañas promocionales, millones de euros gastados y nuevos y millonarios concursos para el tratamiento de los residuos sólidos urbanos no han servido para nada. Seguimos viendo la imagen más lamentables que se puedan llevar nuestros visitantes, con contenedores desbordados de basuras, plásticos que no se retiran y que ocasionalmente son retirados con la materia orgánica “para que no haga feo” ante el ciudadano y el visitante. Si a esto le unimos una caótica distribución de los puntos de recogida y un inadecuado mantenimiento y limpieza de contenedores, tenemos la excusa perfecta para que los turistas salgan corriendo con la mano en la nariz de nuestros “emblemáticos lugares”.

 Creo sinceramente que la mejor promoción de Canarias la hace un visitante satisfecho. Lo que hace de Canarias un paraíso es ciertamente su carácter diferenciador, su excelencia, su naturaleza y por supuesto su clima. Las dos últimas ya las tenemos, por lo tanto trabajemos en potenciar, proteger y mejorar las demás, es el futuro de nuestros hijos y nietos.

 Trabajemos para ofrecer a nuestros visitantes productos de la tierra, naturales, con poco o ningún tiempo de conversación en su recorrido desde la tierra a la mesa. Marquemos también aquí nuestro sello de identidad.

 Trabajemos por ofrecer al visitante un medio ambiente limpio y un desarrollo energético sin humos ni contaminación. Trabajemos por conseguir de nuestro archipiélago la soberanía energética, ¿se imaginan ese sello de calidad en nuestros folletos y promociones turísticas?

 Por todo esto y mucho más no puedo entender que determinados colectivos e instituciones sigan empecinados en unas extracciones petrolíferas o instalaciones de gas que sólo dará beneficios a una o dos empresas privadas, mientras que el riesgo, la contaminación y la mala fama consiguiente condenará irremediablemente a toda la industria turística y a la población canaria que vive del agua desalada. La simple implantación de esas plataformas sería nefasto para la publicidad turística de las islas, no digamos un potencial accidente o derrame que sería un desastre para toda Canarias.

 El pasado 20 de marzo en la Jornada celebrada en el Gabinete Literario titulada “Canarias lo tiene crudo” organizada por Ben Magec, pudimos comprobar a través de una detallada exposición de todos los ponentes, las perniciosas consecuencias que para canarias tendría estas extracciones. Me llamó especialmente la atención la ponencia del catedrático de Zoología del Instituto de Oceanografía y Cambio Global de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria Dr. Santiago Hernández León, que realizó una detallada exposición gráfica de lo representaría para Canarias un vertido o accidente en cualquier punto de la costa africana próxima a Canarias. Durante su exposición quedó demostrado que incluso las islas más occidentales estarían expuestas al vertido, por efecto de los remolinos y corrientes constatados en todo el entorno de las islas. Esto sin duda va mucho más allá de lo que hasta ahora creíamos de que sólo afectaría a Lanzarote y Fuerteventura.

 Tomemos ejemplo de la que dentro de muy poco será la primera isla sostenible del mundo (la isla de El Hierro). Hagamos extensivo al resto de las islas el potencial que la naturaleza nos ofrece de forma gratuíta; el viento, el sol y el mar. Descartemos ser plataforma de otros y de no se sabe muy bien qué, y luchemos por ser nuestra propia plataforma, la Plataforma de las Renovables Canarias, la industria del futuro. Es posible, es factible. En otros lugares ya lo hacen. La combinación turismo+desarrollo sostenible es una marca que vende y que protege nuestro territorio. Cuidemos nuestra tierra para los que nos visitan y estaremos cuidándola para nuestros hijos.