ALEMANIA: ¿Quiere Alemania ahondar su suicidio económico? - por Joaquín Rábago

ALEMANIA: 

¿Quiere Alemania ahondar su suicidio económico?

Por Joaquín Rábago

Después de haberse aislado de Rusia, renunciando a su energía barata para comprar en su lugar la más cara de EEUU, Alemania parece ahondar ahora con China, su principal mercado, su suicidio económico.

JOHANN WADEPHUL

El jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, del partido cristianodemócrata del canciller federal, Friedrich Merz, tuvo que renunciar a su planeada  visita de dos días a Pekín porque sólo se había acordado una entrevista con su homólogo chino y no otras que interesaban a Berlín.

A pesar de que ambos gobiernos trataron de relativizar el desaire al político alemán y que Pekín explicó que la República Popular consideraba “las relaciones bilaterales desde una perspectiva estratégica a largo plazo”, a nadie se le oculta la irritación del Gobierno chino por ciertas declaraciones poco diplomáticas de Wadephul.

El pasado mes de agosto, durante una visita nada menos que al Japón, el político alemán acusó a China de contribuir directamente al conflicto militar ucraniano  porque sin su apoyo, Rusia no podría alimentar su maquinaria de guerra.

Wadephul parecía seguir así la senda emprendida por su predecesora, Annalena Baerbock, del partido de Los Verdes, que llamó “dictador” al presidente chino, Xi Jinping y advirtió a China  de las consecuencias que tendría el que siguiese apoyando a Rusia con sus drones.

Sevim Dagdelen, ex diputada de la Alianza Sahra Wagenknecht, prácticamente el único partido de la izquierda alemana favorable al entendimiento con Rusia, publicó en el diario Berliner Zeitung un duro ataque a Wadephul.

SEVIM DAGDELEN

Según Dagdelen, el ministro Wadephul daba la impresión de querer enlazar con la política exterior de Alemania de 1937 con el eje Berlín-Tokio contra Rusia y China, formalizada tres años después en el Pacto Tripartito con Italia.

Por el contrario, el cristianodemócrata Roderich Kiesewetter, martillo de la Rusia de Vladimir Putin y frecuente invitado por tanto a los debates televisivos, culpó exclusivamente a Pekín de que las relaciones de la UE con China estuviesen en este momento peor que nunca.

Kiesewetter aludía a la fuerte reacción de Pekín a la intervención por el Gobierno holandés del fabricante chino de semiconductores Nexperia.

Medida que La Haya justificó con una ley de la Guerra Fría y a la que Pekín respondió prohibiendo a su vez la exportación de ciertos componentes fabricados en China, con el consiguiente impacto en la cadena de suministro europea.

Según Kiesewetter, China sólo busca el enfrentamiento, por lo que Alemania tiene que distanciarse de Pekín para proteger su seguridad nacional. El vasallaje de Berlín hacia EEUU no parece tener límites. 

 

JOAQUÍN RÁBAGO