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sábado, 13 de abril de 2024 03:40h.

El Partido Comunista de Canarias ante la Cuestión Nacional Canaria (IV) El programa nacional-popular - por  Arturo Borges Álamo

 

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El Partido Comunista de Canarias ante la Cuestión Nacional Canaria (IV) El programa nacional-popular  

Arturo Borges Álamo

Miembro del Comité Nacional del Partido Comunista de Canarias PCC

HOJAS DE DEBATE

Esta entrada es la parte 4 de 4 en la serie El Partido Comunista de Canarias ante la Cuestión Nacional Canaria


El Partido Comunista de Canarias ante la Cuestión Nacional Canaria

  • Una aportación personal
  • El desarrollo de la contradicción nacional en Canarias
  • Una de las cuestiones más complejas de la lucha de clases
  • El programa nacional-popular 

Se caracterizaba, en primer lugar, por su reivindicación de medidas transformadoras frente al imperialismo, la oligarquía estatal y la burguesía canaria saliendo al paso de la presión ejercida en nuestro archipiélago, respectivamente, contra la Paz y ahondando en su situación de dependencia y de profunda desigualdad social. 

El contenido del programa se exponía por el camarada Fernando Sagaseta en un texto publicado en El País el 12 de julio de 1977: «Nuestro programa está apoyado por un arco de tendencias políticas que convergen en puntos fundamentales como: Alternativa económica antioligárquica y antiimperialista. Voluntad de movilizar a las masas tras sus justas reivindicaciones y colaborar en la gestación de organismos populares que defiendan sus intereses. Medidas sociales orientadas a mejorar de manera inmediata las condiciones de existencia de la clase obrera y del conjunto de las capas populares. Programa político antifascista que aboga por las plenas libertades políticas para todo el Estado español, por un proceso constituyente a nivel de Estado y derecho del pueblo canario a decidir soberanamente su futuro. Derecho a la autodeterminación. Hacemos nuestras las reivindicaciones más sentidas de los obreros y de los pueblos que componen el Estado español. Nosotros contra quien estamos es contra el gran capital peninsular y extranjero, contra la oligarquía local que explota a todo el pueblo y esquilma los recursos de Canarias

Ha de ser, dicho programa, una construcción del conjunto de capas sociales llamadas a desarrollar la unidad social y política del campo popular en Canarias. La principal, la clase obrera, que para estar en disposición de asumir el papel histórico que le corresponde debe superar la división sindical y recuperar el sindicalismo de clase basado en la lucha “desde abajo” frente a las negociaciones “por arriba”. 

Así mismo, en el programa nacional-popular debe tener expresión un amplio espectro ideológico, clasista y partidario agrupado para la consecución de poder popular que conquiste las reivindicaciones inmediatas de las distintas capas populares frente a su sojuzgamiento y dependencia económica, social y cultural impuesta por el capital, así como para la defensa del derecho de autodeterminación del pueblo canario como expresión estratégica de dicho poder popular, en el proceso de desarrollo de la revolución democrática y social y de avance hacia el socialismo.

Debe recoger las necesidades económicas, sociales y políticas que atienden a la situación del conjunto del Estado español desde el específico marco canario, señalado por Guillermo Ascanio (1907-1941) lúcido y heroico comunista gomero, que precisaba en su extenso artículo de 1933, “La crisis económica y el proletariado canario” , que «en Canarias existe un orden social capitalista que se fundamenta en las fuerzas represivas del estado capitalista, así como en su influencia ideológica sobre grandes capas de la población, especialmente de la pequeña burguesía urbana y rural. El problema de resolver la crisis económica aniquilando el poderío de la gran burguesía, es por lo tanto el planteamiento de una revolución que pretende trastornar el orden social existente, puesto que aniquilar a la gran burguesía supone también destruir todos sus soportes y medios de defensa, especialmente los del actual Estado.» 

Tal debe ser la esencia transformadora de nuestro programa, como aprobamos en nuestro XIV Congreso del Partido Comunista de Canarias. Nuestras propuestas deben servir para avanzar hacia la articulación del programa político de la izquierda revolucionaria canaria. Un programa político antioligárquico y de defensa de los intereses de la clase trabajadora y capas populares canarias, con la movilización social como clave esencial, para revertir el actual orden neoliberal. Dichos intereses se pueden concretar en otra serie de reivindicaciones: en primer lugar, por la vocación de paz de sus habitantes, Estatuto de Neutralidad de Canarias, que debe ser asumido por el Estado Español como parte de su ordenamiento jurídico y tramitado ante la Unión Europea y la ONU para su reconocimiento internacional.

Capítulo determinante debe ser confrontar las políticas económicas neoliberales, derrocar el esquema establecido históricamente por las oligarquías insulares basado en los pilares que sostienen el régimen económico, social y político del archipiélago canario, el Régimen Económico y Fiscal (REF) con la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC). «Ese es el problema de Canarias, el marco jurídico antisocial impuesto por los empresarios, marco jurídico que autoriza y legitima el saqueo de lo público (a través de un marco fiscal y subvencionalista) ensalzando el victimismo, que se difunde y enseña como algo caído del cielo pues “somos” una Región Ultraperiférica (RUP). No se dice nada de a quién beneficia y perjudica ese marco» como analiza el catedrático jubilado de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna Federico Aguilera Klink.

En cuanto a la situación del acceso a la vivienda, a nivel del Estado un 41% de los inquilinos e inquilinas soporta un alquiler excesivo, estando 2 de cada 3 inquilinos con alquileres excesivos en riesgo de pobreza y exclusión. En nuestras islas, esta situación se agrava, siendo los alquileres excesivos mayoritarios en Canarias. Frente a esto, defendemos el derecho a una vivienda digna, en un territorio libre de especulación y de deterioro medioambiental. Como muestra de la nefasta gestión política en materia de vivienda, está el hecho de que un fondo buitre como Coral Homes sea el segundo máximo tenedor de viviendas de Canarias, incluso más que Visocan y solo por detrás del Instituto Canario de la Vivienda (ICAVI). Ese, junto a otros fondos buitres, especula con la vivienda, dejando muchas de ellas vacías (150.000 en Canarias), o presiona judicialmente para desalojar a las familias, haciéndose inalcanzable a la población por los precios de venta y de alquiler.

Desde el PCC decimos no al “monocultivo del turismo masivo” que sigue sin alternativa, después de todo lo que hemos pasado, pandemia mediante. Decimos no al beneficio de actores económicos externos y de una burguesía rentista autóctona, con las secuelas de sobreexplotación y maltrato a sus trabajadores/as. No a un modelo económico suicida. Por un plan o estrategia pública para el fomento de industrias locales y de la agricultura y ganadería orientado al autoabastecimiento, que garantice la soberanía alimentaria evitando una posible catástrofe humanitaria por hambruna para los más de dos millones de habitantes del archipiélago si se paralizasen o encareciesen significativamente los suministros de los que dependemos.

Además, la Hacienda Canaria, desde los instrumentos fiscales propios, debe posibilitar una recapitalización de las arcas canarias para hacer frente a las necesidades sociales, como la creación de puestos de trabajo y la formación profesional de la población canaria. También promovemos la defensa del territorio frente a los atentados medioambientales en nuestras islas, todo un conjunto de actuaciones contrarias al desarrollo supuestamente “sostenible” y a favor de la especulación, la corrupción y la destrucción medioambiental en un escenario de agudización de las desigualdades sociales y deterioro de los servicios públicos por la dilapidación de ingentes cantidades de dinero público en macroproyectos empresariales. Los últimos casos son los de Chira Soria y Cuna del Alma. Es preciso que el PCC profundice en el análisis de las contradicciones capital-medio en Canarias, analizando con mayor profundidad proyectos como el de Chira Soria, en el marco de la próxima Conferencia Programática.

Salvar Chira Soria

Es fundamental el apoyo al feminismo de clase y la plena integración de la lucha contra el patriarcado en la lucha anticapitalista. Debemos formular en nuestros territorios, en nuestro caso en el PCC, que, ante la ofensiva reaccionaria de regresión ideológica y retroceso de derechos, la lucha feminista contra el patriarcado sea realmente también anticapitalista. Es este sentido, la militancia del PCC debe ser activista en esa línea del feminismo de clase.

Por otro lado, desde Canarias, por nuestras particularidades históricas y migratorias, la militancia comunista ha de hacer hincapié en dos cuestiones fundamentales para la solidaridad internacionalista: nuestro inquebrantable apoyo a la autodeterminación de nuestro hermano pueblo saharaui, nuestro firme compromiso con la defensa de la Revolución Cubana y nuestro respaldo a todos los pueblos que luchan por recuperar su soberanía política, económica y social frente al imperialismo.

También son decisivos los métodos para posibilitar que la base programática se apoye en una izquierda combativa surgida de las luchas y de la organización que estas generan. Las luchas en defensa del territorio, conectadas a su vez con las volcadas en las condiciones de trabajo y de vida de la clase asalariada y de otras capas populares a las que apuntan el movimiento obrero y distintos movimientos sociales relacionados con los derechos sociales, como las pensiones, la vivienda y la atención a la dependencia, así como, con los servicios  públicos, sanitarios, educativos y de servicios sociales, pudiendo plantearse confluir todos ellos, en todas y cada una de las islas de nuestro archipiélago, bajo la necesaria idea del “movimiento de movimientos”.

A este respecto, también Guillermo Ascanio nos aportaba lucidez a raudales cuando analizaba que: «No quiero terminar sin aclarar una cuestión fundamental, que es la referente a la unión entre el proletariado y la clase media. En las líneas anteriores he hablado profusamente sobre la necesidad de esa “unión”. La realidad nos demuestra, sin embargo, que uniones de tal índole no existen, sino que lo que ocurre es que la clase media es arrastrada por el proletariado a la lucha contra la gran burguesía, cuando su descontento no es utilizado por esa gran burguesía para aplastar a las organizaciones obreras. Es a este hecho al que nos referíamos al hablar de “unión”. Por lo tanto, resulta que la «unión» entre el proletariado y la pequeña burguesía sólo es una consecuencia de la capacidad de acción, de la aptitud organizada y de la unidad orgánica de que dé muestras la clase obrera. Sólo, en efecto, cuando la pequeña burguesía oscilante vea claramente, prácticamente, la combatividad de la clase obrera y su espíritu de organización en la lucha contra la gran burguesía, se decidirá a unir sus esfuerzos a los del resto de los trabajadores. Si esta combatividad y esta unidad proletaria no existen, lo probable es que la pequeña burguesía se entregue en brazos de los grandes capitalistas. Es por esto, entre otras cosas, que todas las cuestiones referentes al frente único y a la unidad sindical proletarias, tienen una importancia fundamental en todo proceso revolucionario

Sagaseta y Ascanio, dos referentes obligados

Desde el punto de vista de la política de alianzas, se trata de que todo el proceso descrito se desarrolle con el concurso de fuerzas sociales y políticas que empujan en la dirección de llegar a una base de acuerdo programática, organizativa y movilizadora para la transformación social y política de Canarias, lo que pasa por acabar con el marco jurídico-político de su sistema-régimen de saqueo público empresarial. Desde un proyecto electoral y su presencia institucional se podrá colaborar con los objetivos del “movimiento de movimientos”, pero solo desde la movilización en la calle y en los procesos de producción podrá darse el potente movimiento realmente transformador.

No obstante, cabe decir que no podemos abandonar ningún escenario de lucha y en el marco de los principios apuntados para la conformación de alianzas políticas y sociales, ante las convocatorias electorales cabe establecer criterios programáticos y metodológicos para el trabajo comunista en el frente político-electoral.

Finalmente, desde el punto de vista organizativo, el XIV Congreso estableció la regulación de la estructura del PCC conforme al correspondiente reglamento de funcionamiento, en concordancia con los Estatutos del PCE y en coherencia con la cuestión nacional, cuyo estudio a su vez se acordó profundizar en el marco de la Conferencia Programática. De conformidad con el artículo 47 de los Estatutos del PCE, el Comité Nacional del PCC es la máxima dirección entre congresos del PCC, se encarga de la aplicación de la línea política del PCE en el territorio canario, marcando la línea política de aplicación para el resto de los órganos de las islas.

En el citado reglamento de funcionamiento, se recoge la estructura organizativa y de dirección del PCC, así como su funcionamiento. También el régimen de Congresos del PCC, las relaciones con la Juventud Comunista y el emblema del PCC. En relación con esto último, sería deseable que el PCC se equiparase con otras organizaciones de nación del PCE en la utilización de un emblema más acorde con lo que a la cuestión nacional canaria se refiere.          

                                                            

 

* Gracias a Arturo Borges Álamo. Publicado originalmente en HOJAS DE DEBATE

https://hojasdebate.es/cultura/el-programa-nacional-popular/

ARTURO BORGES ÁLAMO
ARTURO BORGES ÁLAMO

 

 

HOJAS DE DEBATE En La casa de mi tía con autorización
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mancheta oct 23 2
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