EEUU: Los halcones de Washington insisten en su menosprecio de Rusia - por Joaquín Rábago

EEUU:

Los halcones de Washington insisten en su menosprecio de Rusia

Joaquín Rábago

DOCTOROW DIMITRIEV

Hay que darle la razón al analista estadounidense Gilbert Doctorow cuando criticaba el otro día a Vladimir Putin por su decisión de mandar a Washingon al empresario ruso Kirill Dmitriev al día siguiente de que Donald Trump anunciara sus más duras sanciones contra Rusia.

 

Presidente del Fondo de Inversiones Directas de Rusia, el multimillonario Dmitriev es uno de los promotores del utópico proyecto de construcción de un túnel bajo el estrecho de Bering que uniría a Alaska con Rusia.

PROYECTO DE TUNEL DE BERING

El secretario del Tesoro de Trump, Scott Bessent, conocido halcón, se mofó de la visita de Dmitriev y dijo que Rusia va a sentir inmediatamente el daño económico que le producirán las nuevas sanciones estadounidenses.

India ha suspendido totalmente sus compras de petróleo ruso mientras que las refinerías chinas también están paralizadas, dijo Bessent, refiriéndose a las principales fuentes de ingresos rusas.

El secretario del Tesoro calificó despectivamente  a Dmietriev de “propagandista ruso incapaz de decir la verdad sobre el impacto real de las sanciones en la economía de su país”.

Esas palabras tan poco diplomáticas contrastan con la amabilidad con la que siempre se recibió en Moscú al también empresario Steve Witkoff, enviado especial de Trump.

El trato dado a Dmitriev en Washington parece cargar de razón a quienes últimamente critican  a Putin por su excesiva prudencia en la conducción de la guerra de Ucrania y le acusan de ingenuidad al seguir confiando en una aproximación diplomática con el Gobierno de Trump.

El presidente estadounidense es un político tan vanidoso como ignorante además de fácilmente influenciable por los halcones tanto de su propio Gobierno como del Senado, entre los que destaca el rabioso rusófobo y sionista radical Lindsey Graham.

Putin ha puesto mientras tanto una nueva línea roja a la OTAN al amenazar con una respuesta contundente en el caso de que Ucrania lleve a cabo ataques de largo alcance con misiles Tomahawk o de otro tipo, como pueden ser los Taurus alemanes, en el interior de Rusia. 

Y sus críticos dentro del establishment ruso esperan que esta vez Putin cumpla su amenaza, a diferencia de lo ocurrido con las líneas rojas anteriores, que la OTAN vulneró repetidamente sin que ello tuviera las consecuencias anunciadas por el Kremlin.

Mientras tanto, en una nueva demostración de que ha decidido seguir los consejos de sus halcones, Trump habla de posibles nuevas sanciones contra el sector financiero ruso y las infraestructuras utilizadas para el transporte petrolero.

Al mismo tiempo, su Gobierno dice apoyar el plan europeo, por el momento paralizado, de utilizar los más de 140.000 millones de euros congelados en Euroclair para comprar a EEUU armas destinadas al ejército de Volodímir Zelenski. 

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusa a  los halcones a este lado del Atlántico de poner continuamente palos al diálogo diplomático de su país con Washington, pero está claro que Trump no haría lo que hace últimamente si no escuchara sobre todo a sus propios halcones, entre ellos, el secretario de Estado, Marco Rubio.

SERGUÉI LAVROV
JOAQUÍN RÁBAGO