¿Se equivocó Malí con su aproximación a Marruecos? - por Joaquín Rábago
¿Se equivocó Malí con su aproximación a Marruecos?
Por Joaquín Rábago
Malí está de nuevo envuelto en el caos: el movimiento independentista de los tuaregs ha logrado expulsar al Ejército de ese país y a su aliado, el Africa Corps ruso, de Kidal, la ciudad norteña considerada bastión de los rebeldes, así como de Kati, donde además asesinaron al ministro de Defensa.
FRANCE 24
Según el Gobierno de Bamako, Francia, apoyada por mercenarios ucranianos está detrás del movimiento de los tuaregs, con lo que reconoce indirectamente que se equivocó cuando, el año pasado, se aproximó a Marruecos y reconoció incluso su soberanía sobre el Sáhara.
Malí volvió a caer de esa forma en la esfera política no sólo de la antigua potencia colonial, Francia, sino al mismo tiempo también de Estados Unidos e Israel, que colaboran estrechamente con Marruecos, según el análisis que hace la autora alemana experta en el Magreb Sabine Kebir en el diario Junge Welt.
Malí cometió, en opinión de Kebir, un error tremendo, en el que cayeron antes otros gobiernos malienses. Así, para intentar detener el avance de tropas islamistas, Bamako solicitó en 2013 el apoyo militar de Francia.
Las tropas francesas tuvieron que abandonar, sin embargo, Malí en 2022 tras ser acusadas de defender sobre todo los intereses de la antigua metrópoli y obstaculizar de ese modo los intentos de reconciliación.
Malí buscó entonces la colaboración de Rusia, que debía limitarse a asesorar al Gobierno en cuestiones militares aunque respetando siempre las decisiones que pudiera tomar Bamako.
No se sabe de momento qué capacidad de resistencia tienen las fuerzas malienses, sobre todo porque parece que hay en ellas algunos sectores que tratan de sabotear los esfuerzos del Gobierno.
¿Podrá contar por otro lado Malí con el apoyo de Burkina Faso y Níger, con los que en 2023 constituyó la Alianza de Estados del Sahel para liberarse de la tutela neocolonial francesa?
Los tres países firmaron también un acuerdo de asistencia mutua, pero no está claro si cumplirán lo acordado ya que Burkina Faso y Niger están también amenazados por los grupos armados yihadistas.
La aproximación de Malí a Marruecos fue además mal vista por Argelia, a la que se acusó de haber apoyado la secesión de los tuaregs.
Burkina Faso no ha renunciado nunca a sus buenas relaciones con Argelia y lo mismo ocurre con Níger, que ha firmado además recientemente nuevos acuerdos de cooperación económica con Argelia.
Este último país no sólo simboliza la continuación de la lucha contra las ambiciones neocoloniales francesas sino que puede al mismo tiempo ayudar a sus vecinos africanos a elevar la integración interafricana de un plano ideológico a otro fundamentalmente comercial y económico.
También el Chad, otro país del Sahel, ha intensificado últimamente sus relaciones económicas con Argelia mediante la firma de varios acuerdos de cooperación tanto en la formación de técnicos en extracción petrolera y en minería como en otras materias como el medio ambiente o la industria farmacéutica.