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jueves, 04 de junio de 2026 09:53h.

Genocidio tripartito - por Joaquín Rábago

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Genocidio tripartito

Joaquín Rábago *

El genocidio de Gaza es una operación tripartita con fuerte acento anglosajón: EEUU pone la mayoría de las armas, Gran Bretaña aporta la inteligencia militar e Israel hace el resto.

Según el periodista de investigación británico, Matt Kenard, aviones de la Royal Air Force, muchos de ellos con base en la isla de Chipre, han llevado a cabo centenares de vuelos espías sobre la Franja en apoyo del Estado sionista. 

Los medios británicos han ignorado totalmente la participación de su país en la limpieza étnica de Gaza, y los periodistas del Reino Unido ni siquiera han preguntado al  Gobierno después de que apareciera una información al respecto en  The New York Times.

Paradójicamente, Israel dispone de uno de los mejores servicios de inteligencia del mundo, por lo que en teoría no tendría necesidad de la aportación británica, pero el Reino Unido parece seguir soñando con su viejo imperio.

No sólo ha llevado a cabo la RAF más de 600 vuelos espías sobre Gaza, sino que también han operado allí fuerzas especiales del Ejército británico, las conocidas por las siglas de SAS (Special Air Service), siempre rodeadas del máximo secreto. 

Según Kenard, el Tribunal Penal Internacional, que emitió en su día, tras pensárselo mucho,  órdenes de detención contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y  su ex ministro de Defensa, Yoav Gallant, debería hacer lo propio con miembros del Gobierno de Londres, entre ellos el titular de Defensa, John Healey,  por complicidad en el genocidio.

Algunos medios informaban esta semana del brutal ataque sufrido por Haman Ballal, coautor de un documental  sobre la tragedia palestina premiado en la última edición de los Oscars. Sus agresores fueron colonos judíos enmascarados

Y mientras Israel continúa con total impunidad el asesinato de periodistas palestinos,   son ya más de 208-, en Estados Unidos continúa la persecución de quienes osan denunciar la masacre.

Un valiente estudiante de la Universidad de Cornell de origen británico gambiano llamado Momodon Taal presentó allí una demanda judicial contra el Gobierno de Donald Trump y el ministerio del Interior.

Pero antes incluso de que pudiera pisar la sala del tribunal, el Gobierno de Washington emitió contra él una orden de deportación en lo que parece un acto de represalia por su apoyo al pueblo palestino y su participación en numerosas protestas estudiantiles contra el genocidio de Gaza.

Taal tenía prohibido poner el pie en el campus de Cornell desde septiembre de 2024, es decir desde antes de la llegada de Trump a la Casa Blanca, porque sus acciones de protesta creaban supuestamente un “entorno hostil hacia los estudiantes judíos”.

Nada más comenzar su mandato, Trump emitió una orden ejecutiva destinada a combatir “el antisemitismo en las universidades” mediante la deportación de quienes participen en las protestas. El poder del lobby israelí de aquel país parece infinito. 


 

JOAQUÍN RÁBAGO * Gracias a JOAQUÍN RÁBAGO
 * Gracias a JOAQUÍN RÁBAGO

 

 

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