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jueves, 04 de junio de 2026 09:44h.

Genocidios al por mayor - por David Torres / La masacre que padece el pueblo palestino, comenta Antonio Aguado

 

FR DTAAS

 

Antonio Aguado, coherente veterano socialista, ex militante del PSOE, destaca y comenta el artículo de David Torres

La masacre que padece el pueblo palestino

comenta Antonio Aguado.

 

ANTONIO AGUADO
ANTONIO AGUADO

Todos los días y en muchos momentos, estamos viendo como el Estado sionista de Israel con su primer ministro al frente el fascista y genocida Benjamín Netanyahu, está masacrando al indefenso pueblo palestino. Lo hace con total impunidad e indiscriminadamente con la población civil. Ya son más de 60.000 civiles asesinados, incluyéndo a cerca de 25.000 niños, mujeres y ancianos.

Según las amenazas del gobierno de Netanyahu, piensan exterminar a todos los palestinos de la Franja de Gaza. Lo vienen haciendo no solamente con el uso de la fuerza, también lo realizan mediante el embargo, de lo más esencial para poder sobrevivir: alimento, agua, medicina, energía y refugios donde poder soportar las inclemencias del tiempo.

Para poder llevar a efecto este execrable exterminio, el sionismo israelí cuenta con el apoyo del populismo y fascista Donald Trump. Esto era previsible en un personaje de esta calaña. Sin embargo, no se comprende la actitud tan pasiva de la Unión Europea. Muy activa apoyando a Ucrania en su guerra contra la Rusia de Putín. Guerra que Zelenski propicio, precisamente por segur los designios de los Estados Unidos y su OTAN, que pretendían implantar sus bases militares en las fronteras con Rusia, algo que como se esperaba ésta no lo iba a permitir. Lo mismo que los EE.UU. hubiera hecho si China o Rusia quisieran implantar las suyas en México o Canada.

Son varios los millones de ucranianos acogidos como refugiados por la Unión Europea. España ha acogido a más de 200.000. Sin embargo, desconocemos si ha venido ocurriendo lo mismo con los palestinos. Al no tener noticias al respecto, lo más probable es que en este caso su acogimiento no se viene produciendo.

Si es así, es muy lamentable la actitud de la Unión Europea y más concretamente la de España. Después de reprocharle personalmente a Netanyahu el tratamiento que le estaba dando al pueblo palestino, parecía que el gobierno de Pedro Sánchez, máxime al reconocer al Estado de Palestina, iba a liderar en la UE, la causa palestina. 

Sin embargo, el gobierno español desde que el Estado sionista israelí  ha estado ensañándose cada vez más con el pueblo palestino, hasta recientemente continuó con sus transacciones comerciales con Israel incluso con material bélico.  

Antonio Aguado Suárez    

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Genocidios al por mayor - por David Torres PÚBLICO

Si alguien todavía se pregunta cómo era posible que, allá por los años cuarenta, el mundo entero permaneciera indiferente ante el asesinato masivo y planificado de seis millones de seres humanos, tiene la respuesta en un pequeño enclave de Oriente Medio denominado Gaza. Sabemos que Israel está perpetrando un genocidio demencial ante los ojos del mundo; que ha matado a docenas de miles de personas, muchas de ellas menores de edad; que el férreo bloqueo a la ayuda humanitaria va a provocar una hambruna de proporciones dantescas; que finalmente los pocos palestinos supervivientes serán expulsados vete a saber dónde y en su territorio se levantará un complejo hotelero sobre los huesos de las víctimas. Lo sabemos y nos importa un carajo.

NAZIS ISRAELÍES
NAZIS ISRAELÍES

Algún día, si hay tiempo y oportunidad, nuestros descendientes quizá se pregunten cómo permitimos este espanto, cómo ningún líder occidental u oriental decidió oponerse a esta atrocidad, cómo ni un solo país civilizado decidió romper relaciones con un estado abiertamente racista y homicida para condenarlo al ostracismo internacional. Es posible incluso que algún historiador cuestione la ceguera unánime, la sordera colectiva ante los gritos de semejante matanza, el silencio cómplice de los medios de comunicación en plena era digital, cuando las imágenes de la barbarie -familias exterminadas, periodistas asesinados, hospitales bombardeados, niños famélicos- corren por las redes sociales en un carrusel de sangre, inofensivas como si fuesen memes, chistes o fotogramas de una película.

Sin embargo, no vale la pena hacerse ilusiones. Lo más probable es que el genocidio palestino pase a engrosar algún departamento perdido de Historia Contemporánea, antes de extraviarse para siempre en el olvido, en el cajón de los genocidios sin memoria. Tal vez, en un futuro no muy lejano, algún novelista curioso investigue el destino de los palestinos masacrados en Gaza a manos de Israel para intentar explicarse mediante la ficción como un pueblo pudo ser borrado del mapa con absoluta impunidad, como en su día lo fueron los cátaros. A veces únicamente la ficción sirve para apuntalar la realidad, sobre todo cuando la realidad parece mentira.

Entre la indiferencia y el beneplácito de la comunidad internacional, el ejército israelí está llevando a cabo una operación de limpieza étnica muy parecida a la que -a una escala mucho mayor en términos geográficos-, realizó la caballería de Estados Unidos contra las naciones indias en el siglo XIX. Parecida no sólo en la crueldad, la rapiña y la desvergüenza, sino también en las excusas con las que se justifica. Al igual que los apaches o los sioux, los palestinos no sólo no tienen el derecho a defenderse de la usurpación y los saqueos de los colonos, sino que ni siquiera son considerados seres humanos. Son terroristas natos, monstruos, insectos. Han sido desposeídos de todo, incluso de su pertenencia a la misma especie, para que la democracia pueda avanzar camino del Sinaí del mismo modo que los carromatos y las vías del tren rumbo a California.

“Podemos llorar sobre el hecho de que haya Historia” dijo Claude Lévi-Strauss. En Sudamérica, en Australia, en Mongolia, en China, en Nigeria, en Rusia, en todas partes la Historia se ha escrito siguiendo el mismo guion sanguinario en el que los fuertes exterminan a los débiles y los civilizados a los salvajes. En nombre del progreso y la civilización murieron diez millones de congoleños y luego dos millones de armenios: ahora les toca el turno a los palestinos y lo que debe extrañar al carnicero de Netanyahu es por qué tanta gente protesta por unos cuantos miles de niños muertos, cuando nadie ha movido un dedo por los uigures o los sudaneses -y ni siquiera piensa en moverlo. Por suerte, Netanyahu está en el lado bueno de la Historia, como Mustafa Kemal Atatürk o el rey Leopoldo II de Bélgica. En una novela imprescindible, Heart of Darkness, Conrad cartografió el corazón de las tinieblas tras su descenso al infierno del Congo, un infierno que no estaba en el centro de África ni en ningún otro lugar físico, sino en la maldad, la avaricia y la indiferencia criminal del ser humano. Como explicaba el sargento instructor de La chaqueta metálica: "El fusil sólo es una herramienta, lo que mata es un corazón de piedra".

 

* Gracias a David Torres y PÚBLICO y a la colaboración de Antonio Aguado

DAVID TORRES
DAVID TORRES

https://www.publico.es/opinion/columnas/genocidios-mayor.html

 

PÚBLICO Aparecido originalmente en PÚBLICO. La casa de mi tía republica por el alto interés del contenido, bajo los principios de Uso Justo de la UE
Aparecido originalmente en PÚBLICO. La casa de mi tía republica por el alto interés del contenido, bajo los principios de Uso Justo de la UE
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