Maquiavelo, Montesquieu y Saint-Simon, ¿es perfecta nuestra democracia? - por Erasmo Quintana

Maquiavelo, Montesquieu y Saint-Simon, ¿es perfecta nuestra democracia?

Erasmo Quintana

MAQUIAVELO MONTESQUIEU SANT-SIMON

Abramos el presente comentario tomando como base a tres figuras históricas y autorizadas en distintos momentos de nuestra civilización, que podemos tomar como oportunos referentes de todo aquello que tiene que ver con la vida política de naciones como la nuestra. Partiendo de que democracia es en esencia libertad, no cabe duda ninguna que ésta debe tener sus límites que la salvaguarden del extremo libertinaje, situación a la que ha llegado la nuestra al cabo de cincuenta años. Ya lo hemos comentado, que ésto que vemos de falta absoluta del mínimo respeto personal (lo vemos diáfano en el campo de la política), lo podríamos catalogar como de algo delicado y preocupante, pues nos da la impresión que aquella agresiva conducta a la vista de todos, la está copiando gente joven, desnortada y antisistema. 

JÓVENES EXTREMA DERECHA

Por primera vez desde el comienzo del presente régimen democrático, la conducta de la oposición de derechas no es la misma. Ella se ha convertido en una herramienta dispuesta a derribar a un Gobierno de coalición progresista, puesto ahí por procedimiento democrático, al objeto de que no cumpla el mandato constitucional en la duración reglada y válida. Además, lo que está sucediendo actualmente en el alma de la Judicatura en España es una inquietante señal de alarma que, con un juicio condenatorio sin la más mínima prueba contra el Fiscal General del Estado, García Ortiz, nos dice a gritos que aquí no hay democracia, censurado por tribunales de la Unión Europea, y un abogado español y la misma teniente fiscal María Ángeles Sánchez Conde, que demandan la repetición del juicio con un Tribunal compuesto por distintos magistrados. Todo esto pone en una situación de nula credibilidad en los cinco magistrados (dos votaron en contra) que condenaron al ya exfiscal sin pruebas de ningún tipo. Cuando García Ortiz se sentó en el banquillo, ya estaba condenado. En ningún momento se tuvo en cuenta la testificación a favor del acusado por periodistas acreditados de prestigio profesional. Este tan peregrino juicio es una señal de alarma en la credibilidad de la Justicia. Y la pregunta es: Si ésto lo hacen a tan alta representación de la Justicia del Estado, ¿qué no harán a un ciudadano de a pie?

PP VOX

Lo que sucede actualmente en la sociedad de nuestro país, a la que venimos observando su sístole y diástole, no podemos salir de una gran extrañeza: el cambio tan profundo. Pues por primera vez desde el comienzo de la libertad democrática, la oposición ya no es la misma. Una vez aparecido VOX, el  PP, para no ser menos extremista, copia todos sus postulados, que no son otros que romper el Sistema, porque Abascal es radicalmente contrario a las libertades democráticas. El fascismo y el nazismo, todos sabemos que son enemigos de las libertades, por lo que su esfuerzo político se centra en derribarlas, desde dentro. Ahora, si llegan al poder: se acabó la democracia. Así que el tándem perfecto en que se han montado Feijóo y Abascal es de lo más socorrido para ambos, sabedores que son de que siempre un bulo o mentira pesa mucho más que una verdad. La sociedad que nos ha tocado vivir, hay que mejorarla. Para ello aquí les dejo a tres figuras universales que, con sus pensamientos coadyuvaron a la aparición de los sistemas democráticos.

MAQUIAVELO

Nicolás Maquiavelo (1469-1527) Italia, Florencia. Estadista, Político y Pensador. Sus principios: “Vale más ser temido que amado”. Trató de poner al descubierto las injusticias y lacras políticas de su tiempo. Su pragmatismo amoral es conocido como “maquiavelismo”. Fue escritor de obras que recogen sus ideales, y “El Príncipe”, la mejor de ellas.

MONTESQUIEU

Montesquieu (1689-1775) Francia. De mentalidad Enciclopedista, por encima de las leyes positivas y de las leyes de la razón, pretende que éstas sean más amplias y generales, así como válidas universalmente. Su doctrina es la separación de poderes, Legislativo, Ejecutivo y Judicial, y nunca deben hallarse concentrados en las mismas manos. Encarnando, como en la doctrina clásica, la forma mixta de gobierno. Saint-Just y Maret sentían por esta doctrina verdadero entusiasmo. Su pensamiento está recogido en “Cartas Persas” y “El espíritu de las leyes”.

SAINT-SIMON

Saint-Simon (1760-1825) París Francia. Filósofo Social. Participa en la Guerra de Independencia de los EEUU. Activo en la Revolución Francesa. Piensa en una Confederación Europea al estilo norteamericano, con Gobiernos y Parlamentos comunes. El papel del Estado es mantener el orden  público y el reconocimiento de la fraternidad humana, mejorando la situación de las clases pobres. Divulgó sus teorías sobre la propiedad social de los medios de trabajo, el progreso como factor de armonía social, la función clave de los banqueros.  Sus ideas del cambio social basado en la propiedad, el Saintsimonismo, inspiró más de una revolución en el mundo.

Y, al tener espacio, un extra nacional.

JOAQUÍN COSTA

Joaquín Costa (1846-1911). Monzón-Huesca Aragón. Político, Sociólogo, Jurisconsulto. Miembro de Ciencias Morales y Políticas. Pedía para España un cirujano de hierro y una política quirúrgica (en esto vemos que era hijo de su tiempo; hoy no pediría esa barbarie); un poder ejecutivo fuerte, que venciera, la para él, inercia del parlamentarismo; partiría del colectivismo, superando la explotación de las familias. Fue adelantado en la creación de las Diputaciones autónomas. Su máxima preocupación consistía en las cuestiones sociales y las municipalidades. Entre sus escritos, destaca “Crisis política de España”.

Gracias a Erasmo Quintana