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jueves, 08 de diciembre de 2022 00:00h.

¿Puede un acto de exaltación del fascismo reunir a socialistas, independentistas, populares, jerarquía católica y la ultraderecha? Sí puede

¿Puede un acto de exaltación del fascismo unir en un mismo espacio a socialistas, independentistas catalanes, populares, la alta jerarquía católica y a toda la ultraderecha española? Sí puede (EL FENICIO DIGITAL)

La ciudad de Tarragona será protagonista este domingo 13 de Octubre de la mayor beatificación colectiva de la historia. El acto, organizado por la iglesia católica, homenajeará a 522 “mártires” de la “persecución religiosa en el siglo XX” en un complejo educativo público

Víctimas de primera y de tercera

Afirmar que esta conmemoración es de tipo fascista no es fruto de la radicalidad o del famoso “anticlericalismo”. Todos y cada uno de los religiosos que serán beatificados el día 13, fueron asesinados en los años treinta a manos de gente asociada de forma demagógica al “bando republicano”. Demagógica pues el gobierno del Frente Popular no sólo no organizó jamás persecución religiosa alguna, sino que además contaba entre sus filas con personas de esta confesión. La jerarquía católica olvida convenientemente la ejecución de decenas de religiosos católicos -especialmente en Euskadi, pero no sólo-, que se negaron a ponerse de lado del fascismo contra el último gobierno legítimo de la IIª República española. Tampoco se ha molestado nunca la Iglesia en condenar la persecución y encarcelamiento de cientos de curas, que lucharon junto al pueblo contra la dictadura franquista. Ni unos ni otros deben ser suficientemente católicos para la Conferencia Episcopal. Los únicos que para las altas instancias de la iglesia merecen respeto y admiración, son los que bendijeron desde sus púlpitos y con sus proclamas la santa cruzada fascista contra los “rojos”, o los que cayeron bajo el extremismo de determinados grupos políticos minoritarios atizados por el odio a la iglesia, producto de una época que se gestó durante siglos de represión y brutalidad, dirigida por una monarquía cuyo sustento espiritual de control social fue, precisamente, la misma iglesia católica. Una doble vara de medir nada inocente la de esta jerarquía eclesiástica, -respaldada por el mismísimo Papa Francisco “el izquierdista”- que muestra a las claras la intencionalidad del acto: justificar el golpe de Estado de julio de 1936, la Guerra Civil como cruzada y la dictadura nacionalcatólica de la que esta iglesia fue pilar fundamental. De nada ha servido que organizaciones de cristianos de base denuncien este acto por sus evidentes implicaciones y complicidades políticas. Definitivamente, no es un sentimiento antirreligioso lo que lleva a afirmar que es un acto de exaltación fascista.

¡Presentes!

La plana mayor de la Conferencia Episcopal Española liderada por el ultra Rouco Varela, el mismo que se negó a impedir la presencia de organizaciones de extrema derecha en el acto, será arropada por personalidades como, entre otras, el alcalde de Tarragona Josep Fèlix Ballesteros (PSC), el Presidente del Congreso Jesús Posada, los ministros de Justicia Alberto Ruíz Gallardón e Interior Jorge Fernández Díaz (los tres del PP) y el President y la Vicepresidenta de la Generalitat de Catalunya Artur Mas (Convergència) y Joana Ortega (Unió, curiosamente una de las únicas representantes de este partido en la cadena humana del 11 de septiembre). Aquellos que acusan de “querer reabrir heridas” a las asociaciones memorialistas y a las familias de las más de cien mil víctimas que todavía siguen sin derecho a una sepultura digna, cuando exigen la justa investigación y reparación del genocidio fascista, no tienen reparo alguno en pisotear la memoria histórica del pueblo español con actos como este. Para un país como el nuestro, que recientemente ha recibido duras críticas de Naciones Unidas por su negativa a investigar los crímenes del franquismo y que ocupa el segundo lugar en la trágica lista de países con mayor número de desaparecidos tras Camboya, es esperpéntico que se permita el lujo de dar lecciones de democracia a otros, como la reciente denuncia de la Audiencia Nacional contra el Estado chino por el supuesto genocidio tibetano o el liderazgo de la posición común europea contra el pueblo cubano, acusado de no ser bastante democrático. Cosas de la impunidad. La misma impunidad con la que saquean las arcas públicas y los bienes y servicios del Estado que tanta lucha y dolor costaron conseguir. Algo tendrá que ver una impunidad con la otra.

Por otro lado, resulta vergonzoso que una organización como el PSC-PSOE (con la honrosa excepción de sus juventudes), colabore en semejante insulto a la memoria democrática, con fondos públicos, de la mano de la ultraderecha española. Las víctimas del PSOE durante la Guerra Civil deben estar retorciéndose en sus tumbas -las que no estén enterradas en una cuneta, claro-.Por su parte, en Esquerra Republicana de Catalunya no deben considerar conveniente enfrentarse a su actual aliado convergente, pues todavía no han dicho esta boca es mía. Ni han participado en los actos de repulsa ni, pese a realizarse dos días antes del mayor acto de memoria histórica del partido (15 de octubre, fusilamiento del President Companys), en su página web no hay espacio para las beatificaciones. Hablan con el lenguaje de la memoria histórica en los discursos, pero en la práctica se mantienen en un sospechoso silencio. Posiblemente piensen que la memoria de tantos alcaldes y militantes de Esquerra asesinados a manos de las hordas franquistas (y de miles de catalanes), será reparada el día que se consiga esa mágica independencia que todo lo arregla. Al parecer son más importantes los pactos coyunturales que defender la propia historia. Cosas de la conveniencia.

Respuesta social

La izquierda de verdad, ha enfrentado el infame espectáculo fascistoide convocando diversas acciones a lo largo de las últimas semanas desde diferentes sensibilidades políticas y organizativas, no sin cierto sectarismo que ha impedido un acto colectivo el fin de semana. La excepción ha sido la entrega del manifiesto unitario al arzobispo de Tarragona Jaume Pujol, el pasado jueves 10 de octubre, concentración en la que convocaron todas conjuntamente (1). Las movilizaciones concluirán este fin de semana con la manifestación del sábado 12 a las 18:00 desde l’Estàtua dels Despullats, organizada por la izquierda independentista y parte de la izquierda anticapitalista (2) y la manifestación que irá de la Muntanyeta de l’Oliva a las fosas comunes del cementerio el día 13 a las 12:00, organizado por la Coordinadora per la Laïcitat i la Dignitat (3).

A vueltas con la identidad nacional

No parece casual que la fecha escogida coincida el mismo fin de semana con el 12 de octubre, día de la hispanidad. La iglesia no renuncia a ser un actor político fundamental en nuestro país. Alimentando nuevamente el enfrentamiento identitario entre la sociedad española y la catalana, ha organizado un acto para que ultraderechistas de todo pelaje puedan pasearse por Catalunya luciendo su “españolidad” y, muy probablemente, su brutalidad. Ante tanta injusticia social, la iglesia juega a colaborar con los otros actores políticos reaccionarios distrayendo de la lucha de clases, con diversos señuelos, la atención de quienes sufren la crisis económica. No tiene otra opción. Le van en ello los privilegios conquistados durante la dictadura que ningún gobierno “democrático” ha osado tocar.

El hecho más aclarador de todo este asunto es ver a dos “independentistas” ilustres como Mas y Ortega entre la masa españolista. Extraño, ¿no? Bueno, no tanto. Al fin y al cabo, el independentismo convergente (y el de ERC) parten de un supuesto -la seudocientífica teoría malthusiana-, que responsabiliza a grupos sociales deprimidos de todos los males sociales. “¡Madrid nos roba!” vociferan. Como si la clase obrera de Madrid o cualquier otro lugar de España fuera responsable de lo que pasa aquí.

Así que hoy no debe resultar extraño ver “independentistas” en un acto de evidente tinte “españolista”. Tras las manipulaciones políticas de unos y otros manoseando los legítimos sentimientos de identidad de la gente, han conseguido que grandes grupos sociales se enfrenten por un trapo de colores, en vez de unirse para derrocar al capitalismo que los oprime. No debe resultar extraño, decíamos, pues en el fondo los neoliberalismos españolista y catalanista están tendiendo puentes, como la “sorprendente” asimilación del discurso convergente por personajes como Esperanza Aguirre o Alicia Sánchez Camacho, en la preparación de la conclusión de esta tragicomedia “independentista”: el pacte fiscal.

Su esencia, la defensa de la propiedad capitalista

Al final, convergentes y populares, fascistas y socioliberales acaban compartiendo discursos paralelos pues, exceptuando el número de rayas rojas y amarillas de las respectivas banderas con las que ciegan a mucha gente, siempre están de acuerdo en todo lo demás. En los recortes a pensiones y subsidios. En la privatización de sanidad, educación y demás servicios públicos esenciales. En las ayudas a la banca, el fraude y las exenciones fiscales a grandes empresas y patrimonios y, cómo no, en el criminal e hipócrita régimen que sustenta todo esto: la monarquía borbónica heredera del fascismo español. Por eso organizaciones como PSC-PSOE o CiU asisten a estos actos o pasan de puntillas sin denunciarlos (ERC), porque deben obediencia a la impunidad del genocidio franquista, pues esa impunidad es la que impide una respuesta social como alternativa al capitalismo que defienden, ahogada bajo el miedo y la resignación que genera la propia impunidad. Amén.

(1) Se puede leer el manifiesto aquí http://tarragonalaica.wordpress.com/ (en catalán). Como dato reseñable, recomendar la lectura de la carta que el Catedrático de Historia Contemporánea de la Universitat Rovira i Virgili Josep Sánchez Cervelló, envió al arzobispo de Tarragona Jaume Pujol, aquíhttp://www.diarideguerra.com/es/noticias/786/el-historiador-sanchez-cervello-dice-al-arzobispo-de-tgn-dias-antes-de-la-beatificacion-masiva-que-la-iglesia-fue-victima-pero-tambien-verdugo-.html (en castellano).

(2) Co.Bas, CGT, Arran, SEPC, Endavant, CUP, Revolta Global, Xarxa Socialista Unificada de Catalunya, Cau de Llunes, Brot Bord, Amics del Che y Ateneu Llibertari Alomà.

(3) Alternativa Jove, Associació de Víctimes de la Repressió Franquista de Tarragona, Ateneu Republicà de Tarragona, Comissions Obreres, Esquerra Unida i Alternativa, Iniciativa per Catalunya Verds, Joventut Socialista de Catalunya, Joves d’Esquerra Verda y Unió General de Treballadors.

 

http://elfeniciodigital.wordpress.com/2013/10/12/puede-un-acto-de-exaltacion-del-fascismo-unir-en-un-mismo-espacio-a-socialistas-independentistas-catalanes-populares-la-alta-jerarquia-catolica-y-a-toda-la-ultraderecha-espanola-si-puede/#more-2403