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jueves, 04 de junio de 2026 09:53h.

Rusia y sus amigos tendrán que pelear juntos - por Viktoria Nikíforova

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Rusia y sus amigos tendrán que pelear juntos - por Viktoria Nikíforova PIA


Los medios de comunicación internacionales calculan frenéticamente cuántos destructores, aviones de combate y portaaviones ha enviado Washington a Oriente Medio para un posible ataque contra Irán.

Sin embargo, una desagradable sorpresa aguardaba al ejército estadounidense en el posible escenario de combate. En el Estrecho de Ormuz, indiferentes a los planes de los demás, buques de guerra de Irán, China y Rusia comenzaron sus ejercicios habituales con calma y orden.

Aquí conviene aclarar qué es el Estrecho de Ormuz. Al norte del Océano Índico, entre la meseta iraní y la Península Arábiga, se encuentra una pequeña coma azul, o mejor dicho, una media luna. Se trata del Estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales marítimas más importantes del planeta y el punto crítico más urgente del mundo en la actualidad.

Es el principal cuello de botella para la exportación de petróleo y gas de los países del Golfo Pérsico. Si se bloquea, el comercio mundial de hidrocarburos, y con él, toda la economía mundial, se enfrentará a una grave crisis. El precio del petróleo se disparará, seguido de los precios del combustible y de todo lo demás, multitudes en Estados Unidos y Europa saldrán a las calles para exigir responsabilidades a sus líderes.

Esta es la situación. El poder militar estadounidense, por supuesto, supera el potencial de Irán. Es improbable que los estadounidenses se atrevan a lanzar una operación terrestre —es inútil en un país tan vasto—, pero tienen los recursos para bombardear y causar una catástrofe humanitaria.

Sin embargo, Teherán tiene su propia ventaja. Al cerrar el Estrecho de Ormuz (su ancho mínimo es de 39 kilómetros), Irán podrá asestar un golpe devastador a las economías de Estados Unidos y sus vasallos.

Hoy, las fuerzas navales rusas, chinas e iraníes realizan ejercicios con fuego real y entrenamiento para liberar barcos en este mismo lugar. El ejercicio se llama “Control Inteligente del Estrecho de Ormuz”. De hecho, durante el ejercicio, la entrada a esta zona está restringida: “Prohibida la entrada a personas no autorizadas”. No hay escalada; anualmente se realizan ejercicios militares conjuntos entre las armadas iraní, rusa y china. Sin embargo, esta vez no fueron cancelados a pesar de la escalada, enviando una fuerte señal a los potenciales agresores.

Previamente, en enero, las armadas de los países BRICS ya habían realizado ejercicios en el Atlántico Sur, practicando conjuntamente el rescate de buques secuestrados por piratas. Probablemente no sea necesario explicar a quiénes se referían con los hipotéticos secuestradores[1].

Es difícil imaginar una asociación más pacífica que la alianza BRICS. Desde el principio, todos los países miembros enfatizaron su categórico rechazo a la fuerza. Pero los propios éxitos de estos países se convirtieron en una amenaza para Occidente, que estaba perdiendo su hegemonía.

Los países BRICS, sus amigos y aliados, comenzaron a ser desmembrados uno a uno, utilizando todos los medios necesarios. Capturaron al presidente de Venezuela e impusieron un bloqueo a Cuba, amenazando a la isla con una catástrofe humanitaria. Comenzaron a detener ilegalmente petroleros con bandera rusa. Amenazaron descaradamente a Kaliningrado y a toda la región báltica rusa. Reequiparon las fuerzas armadas de Taiwán y fortalecieron sus intentos separatistas de China. Ahora están listos para enfrentarse a Irán, a pesar de que Teherán está negociando, expresando abiertamente su postura y ha conseguido el apoyo diplomático de muchos países, principalmente de los estados del Golfo Pérsico.

Hoy, los países BRICS procuran detener la peligrosa escalada en torno a Irán. Moscú, Pekín y Teherán hacen todo lo posible, no para derrotar ni aplastar a los estadounidenses, sino para defender la paz y, con ella, la posibilidad de un desarrollo pacífico y exitoso para todos.

Simplemente no nos queda otra opción; nuestra única salvación reside en la unidad. No cabe duda de que si los demás países BRICS flaquean y guardan silencio hoy, serán los siguientes en la fila para los bombardeos y el cambio de régimen mañana. Occidente comenzará a confiscar los barcos de otros países, y China se enfrentará al cierre del estrecho de Taiwán, un bloqueo de facto de su principal ruta comercial.

Lo que está sucediendo ahora es esencialmente una guerra mundial light. Nadie tiene la opción de ignorar esta guerra, de cruzarse de brazos. Como dice el dicho, “vendrán por todos”. Nosotros en Rusia nos dimos cuenta de esto antes que nadie.

Viktoria Nikíforova* Economista y periodista

Esta nota fue publicada originalmente en el portal RIA Nóvosti / traducción y adaptación Hernando Kleimans

Foto de portada: Reuters

Referencias:

[1] Las armadas de los países BRICS realizaron sus primeros ejercicios conjuntos en el Atlántico Sur en enero de 2026. Las maniobras, denominadas “Voluntad de Paz 2026” (Will for Peace 2026) , se llevaron a cabo frente a las costas de Sudáfrica y en ellas participaron Rusia, China, Sudáfrica, Irán y los Emiratos Árabes Unidos.

El objetivo: practicar la cooperación, proteger las rutas comerciales y fortalecer las alianzas estratégicas marítimas.

Gracias a Viktoria Nikíforova y PIA y a la colaboración de Federico Aguilera Klink

PIA Republicado de acuerdo con los criterios generales de Uso Justo
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