Rusia quiere plantar cara con su armada a los que interceptan sus petroleros - por Joaquín Rábago

Rusia quiere plantar cara con su armada a los que interceptan sus petroleros

Joaquín Rábago

Rusia ha decidido no tolerar más la interceptación por buques de países de la OTAN de los petroleros que navegan bajo sus banderas.

El político al frente de su Consejo de Seguridad y del llamado Colegio de la Armada, Nikolai Patruschev, amenaza con utilizar a su marina de guerra para hacerles frente.

PATRUSCHEV

La armada rusa protegerá las actividades del comercio exterior de la Federación Rusa, aseguró esta semana Patruschev, al portal digital ruso “Argumenti i Fakti”.

Si no se da una respuesta clara y contundente a esos “piratas” occidentales, se corre, según él, peligro de que “franceses, británicos y hasta los bálticos” intenten “desvergonzadamente” impedir el acceso de los barcos rusos al Atlántico y a los mares próximos.

Rusia podría estar también interesada en lo que transportan los buques que navegan con pabellones de los países europeos, advirtió Patruschev.

Patruschev, a quien muchos consideran un “halcón”,  no descartó, al menos en principio, una intervención preventiva de la marina de guerra de su país.

El problema, según los observadores, es que, a pesar el mayor país del planeta ya que abarca medio continente euroasiático, Rusia es sobre todo una potencia terrestre.

Y debido a la realidad geográfica, su acceso a los distintos mares, al menos por lo que se refiere a Europa, es más bien precario.

PEDRO EL GRANDE POR ILYA OVCHARENKO, 2022

Ése fue el motivo por el que el zar Pedro el Grande llevó a cabo en su tiempo la expansión rusa hacia el Báltico y también por lo que la Unión Soviética firmó en 1939 su pacto de no agresión con la Alemania de Hitler, que le permitió dominar ese mar.

Tal hegemonía se consolidó con la ocupación por la URSS  de tras tres pequeñas repúblicas, las mismas que, ahora independientes y convertidas en miembros de la OTAN, amenazan a los petroleros rusas.

Rusia es muy dependiente al mismo tiempo de la exportación de sus materias primas, sobre todo gas natural, petróleo y fertilizantes.

Y esto es lo que trata de impedir Occidente por todos los medios por considerar que los ingresos que se derivan de ese comercio internacional ayudan a Moscú a financiar la guerra de Ucrania.

La cuestión es si Rusia podrá permitirse intervenciones como con las que amenaza Patruschev, que podrían derivar en una guerra marítima con potencias navales mucho más poderosas.

 

JOAQUÍN RÁBAGO