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jueves, 04 de junio de 2026 00:14h.

Rusia está contra las cuerdas - por Joaquín Rábago

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Rusia está contra las cuerdas

Joaquín Rábago

“Rusia está contra las cuerdas”, dijo en la última Conferencia de Seguridad de Múnich la  inverosímil jefa de la diplomacia europea – su rimbombante título es el de Alta Representante- Kaja Kallas. 

KALLAS EN MUNICH
KALLAS EN MUNICH

La conclusión de la política estonia es que Moscú gana más en la mesa de negociaciones que en el terreno de batalla, lo que cual cabe interpretar como un ataque velado a la estrategia negociadora de Donald Trump.

Según Kallas, cuyo desconocimiento de la realidad es cada vez más evidente, los ciudadanos rusos huyen en masa del país. ¿Nadie la ha informado de cuántos millones de ucranianos viven fuera de su país?

Da igual. No hay nada que negociar con Rusia después de que este país atacase en Ucrania territorio europeo. La verdadera amenaza, dice Kallas, es que Moscú gane más en las negociaciones que lo que ha conseguido hasta ahora en el frente.

Lo importante “no es tener un asiento en la mesa de negociaciones, sino saber qué hay que negociar”, argumenta la estonia, según la cual “las exigencias maximalistas rusas no pueden tener una respuesta minimalista”.

Si se reduce el tamaño de las Fuerzas Armadas ucranianas, como reclama Moscú, habría que hacer lo mismo con las rusas, explica Kallas.

La política de un pequeño país con menos de 1.3 millones de habitantes pretende dictar las condiciones a una potencia nuclear sólo en cuya capital viven 13 millones y que además está ganando la guerra.  Pero así es Kallas.

ZELENSKI PUTIN
ZELENSKI PUTIN

La estonia expuso en Múnich las condiciones mínimas para aceptar la paz con Moscú: compensación a Ucrania por los daños sinfligido, devolución de los niños ucranianos “deportados” a Rusia durante la guerra, castigo de los responsables (por supusto, sólo los rusos) de crímenes de guerra.

Pero Occidente  no ve a Rusia dispuesta a negociar, por lo que hay que continuar el rearme frente a ese país, es decir reconvertir parte del sector industrial europeo a una economía de guerra.

Nadie, sin embargo, explica cómo se va a conseguir eso con unos exagerados gastos de energía que han causado ya una fuerte desaceleración de la industria europea, en especial la de su principal motor económico: Alemania. Pero el pensamiento mágico de nuestros líderes no admite contradicciones.

Mientras tanto, EEUU va a lo suyo y así en la Conferencia de Seguridad de Múnich, su secretario de Estado, Marco Rubio, animó a Europa a dejar sus querellas internas y sumarse al orden mundial de Donald Trump.

“En Estados Unidos no estamos interesados en gestionar el declive sino que queremos rescatar a la Alianza Occidental”, dijo Rubio, olvidando que la visión trumpista del “revival” de Occidente no parece del todo compatible con la europea.

MARCO RUBIO
MARCO RUBIO

Y de pronto vemos cómo el presidente polaco, Karol Nawrocki, habla de que su país tiene que empezar a trabajar en una nueva estrategia de seguridad que tenga como base el arma nuclear.

¿Es lo que quiere también Alemania, cuyo canciller federal, Friedrich Merz, discute con París la eventual extensión al resto del continente de la fuerza de disuasión francesa o más bien se trata de una iniciativa individual? Corren en cualquier caso tiempos peligrosos.


 

JOAQUÍN RÁBAGO
JOAQUÍN RÁBAGO


 

 

 

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